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El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha dejado caer este miércoles la posibilidad de enviar tropas a Irán para derrocar al régimen iraní. “No se puede hacer una revolución desde el aire [...] tiene que haber también un componente terrestre”, ha apuntado, sin más aclaraciones. Su socio en la contienda, el presidente de EE UU, Donald Trump, ha asegurado poco antes que la ofensiva contra Irán “va a acabar muy pronto” porque Teherán “ya no tiene líderes”. Mientras, el conflicto entra en una nueva fase, centrada en los ataques contra el sector petrolero —sus infraestructuras y su transporte—. Las Fuerzas Armadas de Irán han anunciado que las represalias por el ataque israelí del miércoles a Pars Sur, uno de los mayores yacimientos de gas del mundo, no han terminado. De hecho, esta tarde ha alcanzado la refinería israelí de Haifa, la mayor del país, sin causar daños graves, según el ministro de Energía israelí. Mientras, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha vuelto a justificar la guerra y ha dicho que confía en que los aliados encuentren una solución para reabrir el estrecho de Ormuz.
Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó en enero con tomar Groenlandia, que es territorio danés, “por las buenas o por las malas”, Dinamarca lo tomó en serio. Prueba de ello es que, cuando sus tropas llegaron a la isla ártica, llevaban consigo explosivos suficientes para dinamitar, entre otras cosas, las pistas de aterrizaje cerca de la capital, Nuuk, y de la antigua base aérea en Kangerlussuaq, al oeste de la isla. La medida tenía el objetivo de impedir el aterrizaje del ejército estadounidense en el territorio en caso de que Trump finalmente decidiera concretar su amenaza. Además, estaba pensada para aumentar el coste de la guerra para Washington de tomar la isla por la fuerza. Es lo que desvela este jueves la radiotelevisión pública danesa (DR).

El rescate del cadáver de un hombre en el mar en Vila-seca (Tarragona) ha acabado en un conflicto competencial entre los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil. Las dos policías intentaron llevar a cabo el salvamento en el agua, pero finalmente la situación terminó con la cuerda que sujetaba el cuerpo a la pequeña embarcación rota, sin poder sacar a la víctima del mar hasta el día siguiente. Tanto la Guardia Civil como los Mossos admiten la descoordinación inicial sobre quién era el competente de la investigación. Finalmente, la jueza del caso ha ordenado la creación de un equipo conjunto, liderado por la Guardia Civil.
El empresario Vincent Bolloré, una de las grandes fortunas de Francia, será procesado por “corrupción de un funcionario público extranjero” en Togo y “complicidad en abuso de confianza” en Togo y Guinea, según ha adelantado el periódico Le Monde. La vista se celebrará del 7 al 17 de diciembre. Otros dos directivos del grupo también están implicados en este proceso: Gilles Alix, entonces director general del grupo Bolloré, y Jean-Philippe Dorent, entonces director internacional de la agencia Euro RSCG (actualmente Havas), por “complicidad en abuso de confianza”.
El cáncer es una batalla cuerpo a cuerpo entre nuestras propias células: unas, las tumorales, descontroladas, crecen sin freno y destruyen todo a su paso mientras otras, las del sistema inmune, que es el ejército defensivo de nuestro cuerpo, tratan de localizar a las malignas y fulminarlas. La ciencia lleva décadas mandando refuerzos a las células inmunes en forma de medicamentos, como la quimioterapia, que atacan también al tumor; pero, en los últimos tres lustros, ha recurrido además a innovadoras estrategias que pasan por reentrenar directamente a las células inmunes para hacerlas más efectivas contra el cáncer. Eso es la inmunoterapia, un enfoque que ya ha salvado miles de vidas y ha cambiado el pronóstico de un puñado de tumores.
El caos internacional se agudizó en Latinoamérica tres días después de darle la bienvenida a 2026. Tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, comenzaron las amenazas de Donald Trump con tomar el control del Cuba —que un par de meses después está sumida en una crisis total—, y la intimidación con aranceles a México, Brasil y Colombia, tres grandes países de la región con gobiernos progresistas. En este tenso escenario (también mundial), es que la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) ha impulsado la revista Iberoamérica en Democracia, que reúne a pensadores del continente para reflexionar sobre los principales desafíos. La mañana de este jueves, en el lanzamiento de su segundo número Democracia bajo tensión: acción, negación y desencanto, el secretario general de la institución, Mariano Jabonero, ha sido tajante: “No recordamos una situación parecida, lo digo claramente, de crispación, de enfrentamiento, de ruptura, de cambios políticos, algunos de ellos muy drásticos”.