Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Un mago coronó al Joventut como campeón de la Supercopa frente el Barcelona en un entregado Olímpic de Badalona. Responde al nombre de Nico Laprovittola y si en las semifinales contra el Baskonia emergió con 27 puntos y 10 asistencias, en la final destrozó al conjunto azulgrana con una exhibición para la enciclopedia: 31 puntos, nueve triples, y 7 asistencias para convertir a la Penya en el primer anfitrión que gana la Supercopa y entregar al club verdinegro su primer título desde la Copa y la ULEB de 2008, entonces también con Ricky en sus filas. Laprovittola se unió al otro mago, 10 puntos y 8 asistencias. Uno tiene 36 años. El otro, 35. Pero parecen dos niños jugando al baloncesto en el patio del colegio. Los dos peloteros sumaron a Sulejmanovic (19 puntos y 9 rebotes), anularon a Parra y Punter y dejaron al Barça sin la oportunidad de cerrar una sequía de tres años sin títulos.
“Un desastre”. Así ha calificado este domingo Friedrich Merz los resultados de su partido, la CDU, en las elecciones del Estado de Mecklemburgo-Pomerania-Occidental. El canciller alemán ha mantenido una reunión de urgencia de los principales dirigentes democristianos en la que ha recibido la confianza para que continúe como jefe del Gobierno y líder del partido. La extrema derecha ha ganado las elecciones en este land del este de Alemania, seguida de cerca por el socialdemócrata SPD, según las proyecciones del recuento realizadas por las televisiones públicas ARD y ZDF. En Berlín, donde también se han celebrado comicios, la formación poscomunista Die Linke habría conseguido ser la más votada, con la CDU en segundo lugar y AfD en el tercer puesto.
Se le hizo corto el partido al Deportivo, que acabó exuberante ante el Betis para lograr empatar en el minuto 87 un partido al que no había comparecido hasta la segunda parte y que pudo ganar en unos frenéticos minutos finales. Le bastó a la gente para despedir al equipo entre vítores en una vuelta olímpica. Cuando todos lo creían muerto, por segunda vez consecutiva, en apenas cinco días ante otro rival sevillano, el Dépor se levantó para mostrar su pelaje, ese que muchos apuntan que debe tenerle alejado de los puestos de descenso.
El presidente ruso, Vladímir Putin, quería que sus elecciones legislativas fueran una demostración de apoyo a su invasión de Ucrania. Una partida al solitario en la que excluyó a todas las formaciones que abogaban por una tregua. Su partido, Rusia Unida, obtiene un 57,5% de los votos con el recuento al 13,9%, según el Comité Electoral Central. Todo, en medio del que las autoridades locales consideran el mayor bombardeo que ha vivido la capital rusa desde que se desató la gran invasión del país vecino en febrero de 2022. Y ahora, pasado este trámite, los rusos se preguntan cuál será el siguiente paso del mandatario.
Y al octavo día, José Mourinho explotó contra los árbitros. Después de tres meses ejerciendo de Bambi en sala de prensa, el entrenador del Real Madrid entró al cuello contra el colegiado de campo (Ortiz Arias), de VAR (Trujillo Suárez) y el Comité Técnico de Árbitros después de la derrota en el Metropolitano. No levantó la voz, pero sí su discurso. Y mucho. “Quien tiene que estar feliz, al margen de la gente del Atlético, es el comité de designación arbitral. Ha sido todo muy extraño”, soltó al inicio de una intervención casi monotemática.