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Aunque parece que el otoño todavía no termina de decidirse, las temperaturas bajan cada vez más y el armario empieza a pedir un cambio. Eso sí, aún no ha llegado el momento de sacar las capas más gruesas de pleno invierno. Estamos en esa época de transición que sirve de antesala a los plumíferos y los abrigos, y en la que las chaquetas ligeras se convierten en las mejores aliadas.






Con la llegada del otoño y la bajada de las temperaturas, el dormitorio se convierte en el principal refugio de la casa. Meternos en la cama, acomodarnos con una almohada cómoda, encender la lámpara de la mesita de noche y arroparnos con las sábanas y el nórdico es uno de los mayores placeres de esta época del año.






Parece que el mal tiempo va a llegar de un momento a otro y debemos estar preparados para trabajar desde casa, levantarnos por la mañana o salir de la ducha sin morir de frío. Si no quieres encender la calefacción de toda la casa cada vez que necesitas entrar en calor, hay un alternativa compacta, curiosa y enchufable que puede ayudarte a combatir esas bajadas de temperatura.




En las elecciones del próximo 29 de noviembre, 1,6 millones de personas podrán votar por primera vez. Entre ellas están quienes, con 18 años recién cumplidos, se incorporan de golpe al censo electoral y a las estadísticas sobre el voto “de los jóvenes”, una categoría amplia y abstracta en la que conviven con personas que están a punto de cumplir 25 años y viven una etapa completamente distinta.
El Gobierno se ha tomado muy en serio la idea que lanzó Pedro Sánchez el mismo día que convocó las elecciones. Esto es, que piensa “seguir gobernando hasta las elecciones”. El martes pasado, el Consejo de Ministros no tuvo mucho contenido político ni decisiones de calado porque era un día especial en el que toda la actualidad estaba centrada en la visita de los Reyes a Ceuta. Pero a partir de esta semana, el Gobierno, según diversas fuentes, empieza una secuencia que ya no parará hasta las elecciones de lo que se ha llamado internamente como “martes sociales”. Esto se traduce en que en cada Consejo de Ministros se aprobarán medidas que han propuesto los ministerios y que habían quedado pendientes para poder sacarlas adelante antes de los comicios del 29-N.

“El vínculo entre ser español y el voto es indisoluble”, afirma el Defensor del Pueblo en su recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional en defensa del derecho al voto de más de 160.000 españoles que residen en el extranjero y a quienes el Tribunal Supremo ha privado cautelarmente del sufragio. Todos son españoles y el Defensor considera que lo son “pacíficamente incluso para las partes” que recurrieron ante el Supremo —los partidos Vox y Iustitia Europa— quienes “cuestionan solo” una Instrucción del Ministerio de Justicia con indicaciones para la aplicación de la llamada ley de nietos de 2022. Para el Defensor, es “harto problemática” la suspensión del sufragio a los descendientes de exiliados de la posguerra nacionalizados en virtud de dicha ley. Muchos ya votaron en 2023.
La investigación sobre las presuntas agresiones sufridas por inmigrantes en Ceuta a manos de militares puede dar un vuelco con la documentación que el único hospital público de la ciudad autónoma ha remido al juzgado de guardia. Según ha podido saber EL PAÍS, el centro hospitalario ha puesto en conocimiento de la Justicia al menos una veintena de partes médicos en los que figuran las identidades de las víctimas, las lesiones que presentaban y su declaración de que las heridas fueron causadas por miembros del Ejército que realizaban patrullas de vigilancia en Ceuta. Hasta ahora, las denuncias difundidas tenía carácter anónimo y carecían de informes médicos que las avalaran, lo que abocaba la investigación a un callejón sin salida.

Decenas de miles de jóvenes han tomado las calles en Francia, Bélgica, España, Italia y Albania. Se suman así a la llamada revolución de la generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), que impulsó en los dos últimos años la caída del Gobierno de Bangladés, la dimisión del primer ministro de Nepal y la disolución del Gobierno de Madagascar. Ahora, en Europa, a las puertas de un superciclo electoral, en el que se decidirán los gobiernos de cuatro de los cinco países más poblados de la UE (Francia, Italia, España y Polonia), los jóvenes comparten un descontento generacional marcado por la sensación de que su futuro se vuelve cada vez más estrecho y precario.