Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
La Generalitat de Cataluña se propone proteger y ordenar su amenazada costa ante el cambio climático. Para ello, la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha anunciado este domingo en El Vendrell (Tarragona) la publicación del documento de objetivos del futuro Plan de protección y ordenación del litoral catalán (PPOL). Un trabajo a medio plazo, que contará con la participación de los agentes de la costa catalana para garantizar la resiliencia en el horizonte 2100 de una franja de 692 kilómetros, donde más de la mitad son acantilados o costa baja, el 22% playas urbanas, el 17% playas naturales y el 5%, puertos. El punto de partida es la constatación de que el litoral está amenazado y algo hay que hacer para protegerlo, tanto si se trata de playas, como de urbanizaciones, viviendas, infraestructuras o actividades económicas. La idea es que se impliquen la propia Generalitat, pero también el Ministerio de Transición Ecológica, los Ayuntamientos, particulares, empresarios y entidades.

Los padres y madres de los boomers no darían crédito, se pellizcarían incrédulos creyendo no ver lo que hoy podrían ver y escuchar en un concierto de sus nietos y biznietos. Una vez superada la impresión por lo exiguo de algunos atavíos femeninos, no hubiesen soñado ni en mil noches que un concierto de música urbana en pleno siglo XXI, que ellos hubiesen pensado sería de rock, se enfilase el final, en la parte más popular del repertorio, con un Vivir así es morir de amor de Camilo Sesto en plan funk de coctelería. Y quizás aún menos hubiesen ni conjeturado que la salsa, esa que fue para muchos su música, denostada por gran parte de sus hijos, melenudos y con pantalones de campana igual que sus hijas, recuperaría su estatus de música central en una actualidad que seguro les descolocaría. Nathy Peluso en 1977 hubiese sido más rara que Donald Trump leyendo Tolstoi, pero hoy es popular y forma parte de esa generación de artistas que han visto fortalecidas raíces e identidad con lo que bailaron sus abuelos. La vida que da sorpresas, que dijo Rubén Blades.

La dirección de la Berlinale ha emitido el sábado por la noche un comunicado “en defensa de nuestros cineastas, y especialmente de nuestro jurado y de su presidente”, tras lo que describe como una “tormenta mediática que ha arrasado el festival” durante sus dos primeros días.
La vuelta a la vida es una expresión literal en el caso de Anthony Kim, el golfista estadounidense que este domingo ha escrito en Adelaida una de las historias más sorprendentes y conmovedoras del deporte mundial. A los 40 años, Kim ha ganado el segundo torneo de la temporada de LIV, la Liga suadí, bajo el sol australiano, y en su abrazo a su hija Isabella, que corrió junto a papá después del putt victorioso, en las lágrimas de un rostro que cuenta el pasado y en sus palabras cargadas de dolor se escondía una resurrección que va más allá del golf.