Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Algunas semanas, la actualidad televisiva —la acoto porque esa es la que le compete a esta columna, pero ocurre en todos los departamentos de la novedad— tiene mucho de paisaje desértico con planta rodadora; en otras, el ritmo de acontecimientos es tan frenético que una siente que los días, en proporción, le pasan y le pesan como a los perros, multiplicados. La pasada ha sido de estas últimas. Veamos. El doble giro de guion, que bien ha explicado Héctor Llanos en este periódico, con Mediaset y Atresmedia revolcadas en el caso Pasapalabra, puede sumir al país en el desastre. Se acaba El Rosco y se hunde España. Disculpen que hable de mí, pero yo le dediqué mi primera columna aquí al concurso y a mi madre, que me coge el teléfono en misa, pero no durante El Rosco. Todavía no le he querido hablar del asunto —ni ella se ha enterado—, pero me planteo seriamente hacerle un Goodbye Lenin!. Y somos legión los que andamos en la misma tesitura.
En el año 2015, 193 países firmaron su compromiso político con la Agenda 2030. De esa forma daban luz verde a una iniciativa frecuentemente criticada. Pero constructiva, razonada y consensuada. Esa firma llevaba implícito el reconocimiento de que necesitamos algún tipo de horizonte común. Uno que fuera capaz de facilitar una visión de conjunto y ofrecer, a través de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas, una plataforma de soluciones a necesidades, riesgos y también oportunidades que afrontamos como planeta.

Bajo el pomposo nombre de Informe Fènix, un grupo de economistas catalanes ha tratado de responder a una pregunta muy poco ampulosa y muy pertinente que se hacen miles de ciudadanos: ¿Por qué si la economía crece no lo noto en mi bolsillo? En un examen a la economía catalana, ese grupo de académicos llega a un diagnóstico que apela directamente a Administraciones y empresas: Cataluña ha crecido más a lo ancho que a lo alto, es decir, en sectores de poco valor añadido y mal remunerados. Sin embargo, también recogen conclusiones sobre la contribucion de la inmigración que, admiten, se sitúan en el lado opuesto a “multitud de analistas”. Al contrario de lo que ha sentenciado el grueso de la literatura económica, este grupo de economistas apunta que “no es cierto” que “la inmigración que recibe Cataluña sea necesaria para que la economía prospere” y apunta que su baja cualificación pone en peligro el Estado del bienestar.

No hay sobremesa de este final de mayo con regusto a verano en el que no se invoquen dos apellidos: Zapatero y Andic. En las conversaciones de mantel supura la desazón progresista por la imputación del expresidente, interiorizado como último faro moral de la izquierda española, ahora pendiente de una investigación judicial que deja lesiones políticas inmediatas. La notoriedad del goteo de revelaciones ya ha obligado al Gobierno a adoptar una comedida actitud de respeto al trabajo de la justicia, gradación del discurso que no ha pasado desapercibida para el comensal que continúa atónito ante las novedades que radian las secciones de política. Un comensal que también masca noticias y digiere teorías -todas las que puede- sobre las tribulaciones del heredero de Mango, la historia en mayúsculas del true crime catalán, por la mezcla de dinero, poder y muerte, un caso todavía en fase de instrucción y con capítulos por consumir.