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Al menos 132 personas han muerto y cientos han resultado heridas en Colombia por el terremoto de magnitud 7,4 que ha sacudido el oeste del país este lunes a las 7.34 de la mañana hora local (14.34, hora peninsular española), según el último balance entregado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha cifrado en más de 1.500 las viviendas afectadas y ha elevado a 61 el número de edificios completamente colapsados. De la Espriella ha cifrado en 188 personas los desaparecidos en Cali y ha explicado que continúan las labores de búsqueda y rescate de los supervivientes durante la noche. Gran parte de los fallecidos se concentra en el área metropolitana de Pereira y también se han producido graves destrozos en la ciudad de Cali, la capital del Valle del Cauca, donde el regidor, Alejandro Eder, ha comunicado que al menos una treintena de estructuras se han derrumbado “con personas atrapadas”. Los aeropuertos de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura suspenden sus operaciones tras sufrir daños por el seísmo.
La Mojana es un delta invertido, un laberinto de ríos que se desbordan y se repliegan a lo largo de once municipios colombianos. Una llanura anfibia donde el Magdalena, el Cauca y el San Jorge se encuentran para desembocar tierra adentro, mucho antes de tocar el mar. Es un territorio que vive entre dos pulsos, la inundación y la sequía. Pero también es el escenario donde, hace más de mil años, el pueblo indígena zenú construyó canales y camellones que transformaron la depresión momposina en un sistema hidráulico capaz de almacenar agua, elevar cultivos y acercar la pesca a las viviendas. Esa ingeniería visible hoy desde el aire como una estructura geométrica que emerge bajo los humedales permitió a una sociedad prehispánica convivir con el agua en vez de combatirla.

Disfrutar del jardín, la terraza o el balcón sin estar pendiente de miradas indiscretas no siempre es tan sencillo como parece. En ocasiones, la vivienda da a un espacio común, como la piscina de la comunidad o, dada la altura y la orientación, directamente a la calle. Por eso, y a diferencia de los espacios de interior donde colocar vinilos en las ventanas, por poner un ejemplo, en EL PAÍS Escaparate os compartimos una solución sencilla, sin obras de por medio y barata: nos referimos a las vallas de privacidad hechas en un material flexible como el cañizo.



España es el país europeo en el que más ha caído la tasa de emancipación desde 2016. La proporción de jóvenes de entre 18 y 34 años que viven de forma independiente y no necesitan apoyo económico de su familia ha pasado del 41% al 31% en 2025, según el informe Cuando avanzar no basta. La juventud española ante el desafío de la emancipación, presentado este martes por Comisiones Obreras. Son diez puntos menos en casi una década, un retroceso que ha ampliado la brecha con el resto del continente, donde la tasa se ha mantenido estable en torno al 50%.
La Policía Nacional ha detenido este martes a un hombre de 58 años por el asesinato de su pareja, una mujer de 35 años en San Pedro Alcántara, localidad perteneciente a Marbella (Málaga, 173.420 habitantes). Su cuerpo sin vida fue hallado en el interior de una vivienda con heridas de arma blanca poco después de las cuatro de la tarde de este lunes después de que un vecino alertase de que se había producido una agresión. La principal hipótesis de la investigación es la violencia machista, y fuentes del caso subrayan que no había denuncias previas y ni el asesino ni la víctima se encontraban en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén). Se trata de la séptima mujer asesinada en esta provincia andaluza desde el mes de junio. “Nos preocupan las cifras de Andalucía”, dijo la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en un comunicado enviado este lunes.
A finales de noviembre de 2024, una compañera le convenció para que se escapara del centro de acogida de menores migrantes de Firgas (Gran Canaria, 7.700 habitantes), donde ambas, adolescentes de origen subsahariano, estaban tuteladas desde que llegaron en patera a España. Una vez fuera, un hombre le facilitó un pasaporte falso en el que figuraba como mayor de edad y un billete de avión para volar a la península. Su destino final era París, donde la otra menor le aseguró que le conseguirían un trabajo y podría cumplir su mayor deseo: empezar a mandar dinero a su familia en África. Sin embargo, lo que la chica encontró finalmente al llegar a la capital francesa fue un piso del que no la dejaban salir y en el que fue explotada sexualmente. “Por la ventana podía ver la Torre Eiffel”, contó tres meses más tarde, en febrero de 2025, cuando pudo escapar y llegar en autobús a Bilbao, desde donde se puso en contacto por teléfono con una de las educadoras del centro del que huyó.