Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
La entrada al tramo de la Gran Muralla China de Jinshanling conduce desde una carretera secundaria a un kilómetro de subida entre escalones pequeños, protegidos por vegetación, como en cualquier zona verde europea. La explosión visual llega arriba, cuando el horizonte desnuda la hilera de torres de vigilancia levantadas para contener al invasor mongol. Tras la primera, empiezan las bajadas por los peldaños afilados, por su respetable altura y escasa superficie: no cabe cualquier pie. Como correr por la torre de cualquier catedral. De ahí, a un tobogán de piedra lisa para despertar los cuádriceps que conduce a una larga escalada entre grandes bloques hacia la siguiente torre. Unos segundos de oscuridad para encontrar la salida ente souvenirs y a por el siguiente capítulo. Así es como el trail he refrendado este domingo su apuesta por convertir en un monumento, como las cinco grandes carreras de un día del ciclismo, un recorrido de 24 kilómetros por una de las siete maravillas del mundo moderno.
La Junta de Andalucía ha confinado este domingo a los municipios malagueños de Igualeja (733 habitantes) y Parauta (271 habitantes) debido a un incendio forestal que comenzó a última hora de este sábado a las afueras de la primera localidad, muy cerca del Parque Nacional Sierra de las Nieves. La dificultad de la orografía, la gran cantidad de masa vegetal y el fuerte viento que afecta a la zona, con rachas de hasta 60 kilómetros por hora, están dificultando las tareas de los 200 efectivos antiincendios desplegados sobre el terreno, que tienen el apoyo de 21 medios aéreos. Por prevención y ante la densa humareda, se ha decretado el confinamiento de las dos localidades. Medio centenar de personas han sido desalojadas de una vivienda, dos restaurantes y una gasolinera, mientras que los accesos a la zona han sido cortados.
La policía británica ha arrestado este domingo por la mañana en la localidad de Whelford a cinco individuos sospechosos de haber cometido delitos relacionados con la Ley de Explosivos, así como de la preparación de un atentado terrorista. Un equipo de artificieros se ha desplazado a la zona para comenzar a inspeccionar una serie de vehículos.
Hace sesenta y seis años que Javier Delgado Barrio ingresó en la carrera judicial y, casi inmediatamente, en el que fuera su segundo destino como juez de Estepona, tomó una decisión sobre la que habría de reflexionar largamente con posterioridad: una mujer humilde quiso regalarle unos huevos para mostrarle su agradecimiento por el trato que había dispensado a su hijo, detenido la noche anterior, y ese joven juez de pueblo, sin duda con la intención de salvaguardar la apariencia de imparcialidad, declinó el ofrecimiento. Rápidamente constató que las buenas intenciones con frecuencia conducen al error y que, en aquella ocasión, él se había equivocado. Décadas después seguía relatando lo sucedido con aquella madre para que los demás escarmentáramos con su propio ejemplo.
La indignación ciudadana con el desahucio de Maricarmen Abascal, un malestar que ha cristalizado con manifestaciones por toda España y una nueva acampada en la Puerta del Sol 15 años después del 15-M, se ha convertido en una baza de presión política que podría lograr lo imposible: el respaldo de la mayoría del Congreso al real decreto ley de vivienda que el Gobierno pensaba aprobar antes de verano y se vio forzado a suspender sine die por los vetos cruzados de los socios. El simbolismo del desalojo de Maricarmen del piso en que vivió casi toda la vida supone “un punto de inflexión”, según reconocen desde ministros a dirigentes del bloque progresista. Y Pedro Sánchez, consciente de la ventana que se ha abierto, no está dispuesto a desaprovechar una oportunidad única.