Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Después de haber sorteado la semifinal del viernes, a Alexander Zverev le planteaban qué hubiera sido de él si hoy no compitiese desde esta atalaya, desde ese 1,98 que multiplica el efecto de su poderosa palanca. Y él, que no parece hacer demasiado esfuerzo para despedir esos zambombazos y seguir sumando victorias, haciéndose cada vez más y mejor tenista, le daba la vuelta al asunto. Que por medir esos casi dos metros no todo van a ser ventajas: “Yo, por mi complexión, tengo que esforzarme mucho más que los jugadores que son más bajitos. Para los que somos más altos, el tenis es un deporte un poco más difícil porque físicamente se hace más exigente; yo peso 96 kilos y él [Arthur Ferry, derrotado ese día], pesará unos 20 menos, así que…”.
Contaba Sinner que afronta esta final sin supersticiones, que vería el Inglaterra-Noruega del Mundial y que dormiría a pierna suelta porque, en realidad, el horario no es malo. “Trato de estar relajado y de disfrutar del momento”, precisaba, desligando lo que pueda suceder de los precedentes.
El historial es claramente favorable para él, pero este es otro Zverev. “Juega muy agresivo”, indicó. “Trato de llevar la iniciativa. Y la derecha tiene mucho que ver en ello; si me funciona, siento que estoy jugando bien y si no, soy vulnerable. Estos meses me ha ido bien”, señaló, por su parte, el alemán.
En términos de desgaste, la diferencia entre ambos es mínima. Sinner ha invertido 22 minutos más en el trazado (13h 16m) y considera que el choque será “muy diferente” a los que han disputado previamente. De hecho, será el primero en hierba.
El número uno prevé un rival renovado, mientras este asegura que el éxito de París cambia las cosas. “Una cosa está clara: una vez que ganas un gran torneo, sabes cómo hacerlo y sientes que puedes volver a hacerlo. Tienes esa sensación dentro de ti”, apunta el número dos, de 29 años.
Zverev nunca había superado los octavos en Wimbledon, y si vence se convertirá en el primer tenista desde el inicio de la Era Abierta (1968) que logra conquistar sus dos primeros grandes de manera sucesiva. Sinner, por su parte, aspira a defender el cetro de 2025, lo que equivaldría al quinto major de su carrera.
El episodio coincide con el 50º aniversario del primer título de Björn Borg. El sueco, de 70 años, se coronó con 20 en la edición de 1976. Y lo hizo sin conceder una sola manga. Aquella tarde batió al rumano Ilie Nastase por 6-4, 6-2 y 9-7. Los cuatro años siguientes también alzó el trofeo.
Un grupo de hombres armados irrumpió el lunes 29 de junio en el instituto de secundaria de Lassa, en el Estado nigeriano de Borno, y secuestró a 47 escolares. Dos profesores y un alumno fueron asesinados en el asalto y, posteriormente, diez adolescentes fueron rescatados por la Policía. Es solo el último de una larga serie de secuestros en centros educativos de Nigeria que comienza en 2014 con el tristemente célebre rapto de las 276 niñas de Chibok, que movilizó a la comunidad internacional. Desde entonces, más de 2.000 escolares y 1.000 profesores han sido secuestrados, según denunció recientemente la activista por los derechos humanos y abogada nigeriana Abiola Akiyode-Afolabi.
En Ramales de la Victoria, sede del campeonato de Europa de XCM (bici de montaña en su versión maratón), no brilla el sol pero el bochorno y la humedad exagerada tejen una manta cálida que baña en sudor pegajoso a los bikers, y a muchos consume. En la vecina Pared del Eco, templo casi sagrado para los escaladores de roca de la zona, el calor convierte los agarres de caliza en pastillas de jabón. Pedalear también parece un suicidio. Aquí no hay bidones tendidos a gogó desde el coche del equipo, como en el Tour, litros y litros de agua vertida sobre cascos, muslos y nuca. Aquí hay un avituallamiento cada 50 minutos y solo la posibilidad de beber ya es un triunfo. David Valero, granadino del equipo Klimatiza Orbea, esboza una media sonrisa en la línea de salida: se han juntado todos los factores que le permiten soñar con su primer título europeo en la categoría en la que acaba de debutar y arrasa. El bochorno, el trazado técnico, las ascensiones largas y tiesas, todo parece ideado a su antojo y solo espera que sus ganas desmedidas de seguir haciendo historia no arruinen sus opciones. Así que el exbronce olímpico de 2020 en XCO, feliz de haber abandonado una categoría “de locos y para jóvenes”, se promete guardar fuerzas, no multiplicar los ataques, esperar y lanzar un bofetón en la última ascensión. Así ocurre, y poco antes de cruzar la línea de meta mira hacia atrás por si acaso, por si alguien hubiese sido capaz de seguir su estela, vatios desatados hacia arriba y una enorme destreza en el sendero rápido, traidor, botes hacia todos los lados, roca caliza asomando con ganas de arruinar cubiertas y llantas de carbono. El italiano Gioele de Cosmo llega a casi minuto y medio, segundo y el polaco Lukasik completa el podio.
Los brazos en jarra sobre las caderas denotaban el agotamiento de Jude Bellingham cuando se presentó en el atril de la zona mixta donde llegó como jugador más valioso de un partido que se decidió en la prórroga bajo una sensación ambiental más propia de una sauna o un baño turco. Se esperaba el duelo goleador entre Harry Kane y Erling Haaland y el que decidió el partido fue Bellingham. Sus dos goles a Noruega metieron a Inglaterra en la volcánica semifinal que la medirá con Argentina 40 años después de La Mano de Dios y el antológico gol de Maradona.
A pesar de no encontrarse en su mejor momento, renqueante todavía de su novena operación en el brazo derecho hace unas semanas, a Marc Márquez le sobró velocidad y talento para arrasar en su circuito predilecto. El defensor de la corona dominó con suficiencia en Sachsenring, donde acumula 14 victorias en 20 carreras mundialistas, para ganar el GP de Alemania y situarse a las puertas del liderato cuando MotoGP alcanza el ecuador del calendario y las vacaciones estivales. Para el campeón de Ducati, la tercera victoria y el segundo doblete del curso rematan una remontada de aúpa que le ha permitido pasar de estar a 102 puntos del líder tras el GP de Italia a finales de mayo a tan solo 18 en cuestión de mes y medio.