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Campeona de Europa, finalista de la Nations League y número uno del ranking FIFA, España buscaba un rival potente para medir sus fuerzas antes de viajar al Mundial de 2026. Pocos equipos parecían tener mejor cartel que Argentina, coronada en Qatar 2022 como la mejor del mundo y también reina de América, además de su perseguidora en la clasificación del máximo organismo del fútbol. Sin embargo, Luis de la Fuente no pudo cumplir su objetivo. La guerra en Irán impidió la celebración de la Finalissima contra Argentina en Doha, y la selección que dirige Lionel Scaloni regateó mudar el duelo a Europa. Según explican desde la AFA, el cuerpo técnico de la Albiceleste prefería evitar un partido exigente antes de viajar a Estados Unidos. Es decir, justo lo contrario de lo que deseaba De la Fuente. Al técnico de la Roja, por tanto, no le queda más alternativa que tantear a sus jugadores frente a Serbia (39 del ranking) y Egipto (31) en la última jornada FIFA antes de Estados Unidos, México y Canadá.
Veljko Paunovic (Strumica, Macedonia del Norte; 48 años) se encontró en octubre bloqueado profesionalmente. El Real Oviedo, al que había ascendido cuatro meses antes, lo despidió: “La manera cómo salí fue repentina y para mí, injusta”, dice a través de una videollamada antes de sentarse esta noche en el banquillo de Serbia para jugar contra España en La Cerámica (21.00, La1). Había conseguido dos victorias en ocho partidos, las mismas que sus dos sucesores en los 21 siguientes. “Yo no pensaba en ir a la selección. Mi objetivo era trabajar en España, pero no podía seguir trabajando”. A diferencia de los futbolistas, un entrenador no puede competir con dos equipos de la misma categoría en la misma temporada.
Después de tirar del pelotón durante un buen trecho, de imponer un ritmo que desmigó al grupo y que seleccionó a los más fuertes y también a los más rápidos para el primer sprint de la Volta, Marc Soler (Vilanova i la Geltrú, Barcelona; 32 años) aparece por el bar del hotel Eden Roc de Sant Feliu de Guíxols con el chándal del equipo, ataviado con gafas y desprendiendo un olor similar al linimento, toda vez que ya ha pasado por la sesión recuperadora de masaje antes de cenar. “Nada, nada, no estoy cansado. Solo ha sido un ratito”, resuelve el ciclista del UAE con una amplia sonrisa que acompaña con un discurso pausado y razonado, lejos de esa imagen de persona arisca que se le ha atribuido.

Cuando hace justo 20 años, un 27 de marzo de 2006, los españoles sintonizaron por primera vez La Sexta, Helena Resano ya estaba ahí. Como el Gran Wyoming en El intermedio, esta pamplonesa lleva dos décadas siendo el rostro confiable de unos informativos que la han visto pasar de ser una joven “ilusionada” a toda una veterana en uno de los canales que se eligen en cada cobertura histórica. Hoy, a sus 52 años, se enfrenta además al reto de publicar su primera novela. Es martes al mediodía en la sede de Atresmedia y, ya maquillada y lista para su informativo de las 14.30, pone en pausa los preparativos para narrar una actualidad que nunca da un respiro. Se controla para decir la palabra justa sin meterse en jaleos. Como lleva haciendo estoica cada día en pantalla desde hace 20 años.


El Desafío Semanal es un reto con diez preguntas sobre informaciones publicadas durante los últimos siete días en los distintos canales de EL PAÍS. Anímate a resolverlo cada viernes y déjanos tus observaciones en los comentarios o escribiendo a juegos@elpais.es. También puedes sugerirnos alguna pregunta (con sus opciones) y valoraremos publicarla.
Educar en igualdad es aún un reto. Si bien los avances en este aspecto continúan por respaldar una sociedad más justa, exenta de violencia y discriminación por raza y sexo, la crianza con enfoque feminista es clave para no transmitir desde edades tempranas creencias limitantes que afecten sobre todo a las niñas, las mismas barreras mentales que les impiden ser ellas mismas, avanzar, creer en sus potencialidades. “Es esencial que, primero, las figuras de referencia de las pequeñas crean en ellas, porque nos construimos a partir de la mirada de nuestros padres”, afirma Laura Gutiérrez, psicóloga perinatal y directora del Centro de Psicología de Madrid. “Y repetir como si fueran mantras que son fuertes y poderosas, pues resulta una forma muy potente de educar en igualdad”, agrega. “Si queremos empoderar a las niñas se les debe recalcar que son curiosas, ágiles, valientes, porque pueden serlo, y no centrar solo su valoración en lo que aún reciben de la sociedad, como que son guapas en vez de qué bien hacen los deberes, por ejemplo”, incide.
Tras una larga batalla judicial que ha durado más de dos años, Libera –nombre ficticio–, una mujer italiana de 55 años que padecía esclerosis múltiple y había quedado tetrapléjica, murió el miércoles por suicidio asistido realizado con el apoyo de una máquina especial que se activó con la mirada de la enferma para suministrarle un fármaco letal.

Kristina Ishmael (Arizona, 42 años), profesora y asesora educativa, pasó del aula a las responsabilidades políticas, primero como directora de tecnología educativa del Estado de Nebraska y luego dirigiendo la oficina de EdTech en el Departamento de Educación de Estados Unidos. Mientras ostentaba este último cargo, vivió el lanzamiento de ChatGPT en 2022. El anuncio causó una revolución y presume de que fue el primer ministerio de Educación en publicar un informe sobre inteligencia artificial. La agresiva política de Donald Trump acabó con el cierre de la oficina; actualmente, Ishmael, ahora convertida en expat, trabaja desde Barcelona como asesora para los ministerios de Educación de distintos países para fijar políticas entorno al uso de IA en las aulas. En febrero inauguró el Congreso Edtech de Barcelona, alabando sus potencialidades, pero con un punto de partida claro: “La IA no va a sustituir a los profesores”.

El pasado 3 de marzo hacíamos una primera valoración de urgencia del acuerdo entre los rectores de las universidades públicas madrileñas y el gobierno de Ayuso en el que ya intuíamos algunas de las cuestiones que ahora, tras la publicación del acuerdo, se confirman.
La Xunta lleva más de 15 años intentando sacar adelante unas obras que supondrán verter en alta mar 500.000 metros cúbicos de lodos portuarios. Se trata del dragado de la desembocadura del río Lérez, una gigantesca retirada de los sedimentos acumulados en la ría de Pontevedra durante décadas para aumentar su calado y mejorar la navegabilidad. El proyecto, que costará 12 millones de euros, es polémico por su impacto ambiental. Afectará a los bancos pesqueros y marisqueros y los residuos se tirarán a tres kilómetros del Parque Nacional Illas Atlánticas, el único paraje gallego con la máxima protección ambiental posible e integrado por las Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada. Una treintena de colectivos, entre ellos cofradías de pescadores, productores de mejillón, ecologistas y el sindicato mayoritario CIG, han presentado alegaciones en las que reclaman más vigilancia ambiental y compensaciones económicas.