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Las vacaciones estivales llegaron y, con ellas, cambia el ritmo, el horario y la dinámica del día a día. Pero, ¿qué puede aportar este tiempo de ocio tan largo a los niños? Más horas libres, de entrada, algo a lo que las familias no están acostumbradas debido a la actividad frenética del resto del año. Se suele tender a llenar ese espacio, como si se tuviera miedo de que los niños se aburran o pierdan el tiempo. Pero, lejos de ello, cuando el reloj parece detenerse, es el momento de dar rienda suelta a la creatividad, que cuenta con poco espacio durante el curso escolar. “Si el aburrimiento aparece en la vida de un niño, actúa como un motor. Ante la falta de estímulos externos, el cerebro tiende, de forma espontánea, a llenar ese espacio, lo que se convierte en la chispa que enciende la creatividad”, explica María José Lladó, psicopedagoga.
El secretario general del PP, Miguel Tellado, elogió el pasado jueves la gestión del president de la Generalitat valenciana, el popular Juan Francisco Pérez Llorca, en un desayuno informativo en Valencia en el que no cabía un alfiler. Pese a sus palabras, Tellado ―que bromeó con la expectación que había provocado su visita― evitó confirmar a Pérez Llorca como el próximo candidato del PP para las elecciones de 2027. El número dos de Alberto Núñez Feijóo mantuvo la incógnita sobre el cabeza de cartel a la Generalitat Valenciana, un embrollo que ha agitado internamente al PP. El actual president, que asumió el cargo tras la dimisión de Carlos Mazón en noviembre del año pasado por la gestión de la catástrofe de la dana, tiene detractores internos, según las fuentes consultadas por EL PAÍS. Y los críticos no lo ven como el perfil idóneo para presentarse a las próximas elecciones. “Pérez Llorca no tiene liderazgo”, afirma una fuente de peso del PP valenciano, que apuesta por un relevo elegido en un congreso. Otras fuentes apremian a Génova para tomar una decisión cuanto antes: “No podemos esperar mucho más”.
Imaginemos una situación aparentemente sencilla. En un instituto hay varios profesores que pueden impartir una misma asignatura. Uno de ellos lleva acompañando al mismo grupo desde 1.º de ESO y estaba previsto que continuara con ese alumnado en 3.º. Conoce sus fortalezas y dificultades, ha construido una relación de confianza con las familias, coordinado medidas de apoyo con el resto del profesorado y desarrollado materiales específicos para quienes presentan mayores dificultades de aprendizaje. Otro profesor acaba de adquirir una categoría administrativa superior y, en virtud del sistema de reparto vigente, tiene prioridad para elegir grupo. Como consecuencia, la continuidad educativa del primero se rompe y el grupo pasa a manos de un docente que, aunque pueda ser igualmente competente, nunca ha trabajado con ese alumnado.

El viernes pasado, tras el España—Bélgica, necesitaba bajar de revoluciones antes de acostarme, así que me di al zapeo, una actividad que he tildado de retro en esta misma columna hace poco. No tuve que viajar lejos: la película que protagonizaba la entrega semanal de Historia de nuestro cine, en La 2, era ¿Quién puede matar a un niño?, de Chicho Ibáñez Serrador. El chiste se hace solo: para relajarme, me senté —me tumbé, si les soy sincera— frente a una de las mejores películas de terror de la cinematografía de nuestro país.
Pregunta. Me gustaría saber qué impuestos corresponde pagar al comprar una casa y cuál es la diferencia entre una de nueva construcción y una de segunda mano. M. Toledo
¿Qué pasa cuando se cruzan la cultura francesa del pan con los sabores de la cocina del sureste asiático? Pues que nace el banh mi, un fantástico bocata surgido en Vietnam en la época de la colonización de Indochina, en el que el cerdo cocinado a la manera local, las verduras encurtidas y las hierbas aromáticas encontraban acomodo dentro de una baguette.
Hubo un tiempo en el que la prueba definitiva de popularidad en el instituto no era tener un móvil ni unas Adidas Samba, sino una diadema fina con forma de zigzag. Aquella pieza, que servía para sujetar el flequillo, sufrió una de esas transformaciones culturales que no se pueden planificar y acabó convertida en el accesorio que definió el espíritu de su momento, que en este caso era el de los últimos años noventa. 25 años después, y como tantas otras reliquias de la época, ha vuelto. O, mejor dicho, Miu Miu la ha resucitado.
En España nos gusta beber la cerveza muy fría y, en realidad, tiene bastante sentido. Nuestro clima invita a ello y, además, la inmensa mayoría de la cerveza que consumimos pertenece a estilos como la International Pale Lager, elaboraciones ligeras, secas y pensadas precisamente para servirse a baja temperatura.
Cocinar con los más pequeños puede ser la vía perfecta para animarles a entrar en el fascinante mundo de la comida y ayudarles a familiarizarse con distintos sabores, texturas y procesos de elaboración. La curiosidad es un factor que jugará a nuestro favor: ¿quién no querría ver cómo unos pocos ingredientes se transforman, paso a paso, en una suculenta receta? Cuando distintas generaciones se ponen a cocinar juntas, pueden transformar este espacio de la casa en uno asociado al aprendizaje, al juego y al interés por los alimentos, aunque, siendo realistas, cocinar con niños también puede ser todo un reto.