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Para cuando, en los primeros balbuceos de la democracia, aquel 4 de mayo de 1976, EL PAÍS salió a los quioscos, la ONCE llevaba ya casi cuatro décadas consagrada a una misión que muy pronto coparía las páginas más sociales del diario naciente: hacer de las personas con discapacidad, que por entonces sobrevivían de la beneficencia, ciudadanos de pleno derecho. La imagen más reconocible de la organización era la del vendedor ciego de cupones apostado en un rincón de la calle y vociferando las cantidades que los boletos repartían en premios; la síntesis de una red que sustentaba a las personas ciegas en un estado que apenas empezaba a hablar en alto sobre derechos sociales.


Los colores del logo, al que cariñosamente se refieren como Oncelio, representan cada una de las ramas de trabajo que, a lo largo de los años, el Grupo Social ONCE ha ido sumando a sus labores para la formación, empleo e integración de las personas con discapacidad.

Un leve tintineo anticipa la llegada de Eugenia Martínez de Irujo (Madrid, 58 años), vestida con un conjunto blanco salpicado de lentejuelas bordadas y diminutos cascabeles. Es una de las propuestas de Felicità, el nombre de la línea que ha creado junto a la firma francesa Antik Batik. Las 22 piezas de esta colección cápsula presentan como hilo conductor los dibujos florales de la duquesa de Montoro, plasmados en forma de bordados en vestidos, blusones y hasta en un chaleco inspirado en “el típico traje de corto” utilizado para montar en Andalucía y que conecta con su madre, la recordada duquesa de Alba, de quien este año se conmemora el centenario de su nacimiento. “Gabriella [Cortese, fundadora y directora creativa de Antik Batik] me dijo que quería también un toque del sur, y por eso están representados los volantes y en las faldas de rayas hay una enagüilla de puntilla”, explica Martínez de Irujo sobre las prendas.


A mediados de los ochenta, The Clash no atravesaban su mejor momento. En un giro pasmoso, el líder Joe Strummer (Ankara, Turquía, 1952, fallecido en 2002 a los 50 años) y su controvertido mánager, Bernard Rhodes, prescindieron de media banda –el guitarrista Mick Jones y el baterista Topper Headon– por, presuntamente, mala conducta profesional. Mientras preparaba Cut The Crap (1985), álbum final del grupo, por el que recibiría sus peores críticas, Strummer se refugió en Andalucía para “sanar y curarse las heridas”, según contó al Diario de Granada en su única entrevista allí. También para recobrar ese anonimato que, por lo dispar de la situación geográfica, hacía pasar a una de las mayores estrellas de rock planetarias por un extranjero borracho en un bar cualquiera.


Los días de vino y rosas del producto estrella de las escuelas de negocios mundiales tocan a su fin. Al Master in Business Administration (MBA) le cuesta crecer, es un programa maduro, cuya contratación ha ido a menos. Y al que la subida de precios de los últimos años está haciendo mella: cada vez más alumnos se cuestionan si rentabilizarán su elevada inversión o si pueden permitirse dejar de trabajar un año o dos para cursarlo mientras sufragan su coste.
La mayoría de las escuelas introducen cambios en sus programas cada año. Con vistas al próximo curso IESE es la que destaca en novedades, no solo ha rediseñado MBA, incorporando la IA en todas las asignaturas y ampliando estas hasta 157 optativas, sino que se prepara para lanzar un máster en finanzas dirigido a 50 alumnos. Marc Badia, director general asociado del centro, lo explica así: “El rol del director financiero ha cambiado mucho. Hoy, además de decidir dónde colocan el capital las empresas, es la figura que lidera muchos proyectos de transformación”. Y añade: “Hasta ahora estos directivos eran profesionales muy técnicos, con una cultura muy tóxica, pues su foco era el dinero”. “IESE no va a enseñarles contenido, sino a tomar decisiones con prudencia y teniendo en cuenta muchas consideraciones que ponen a la persona en el centro”.
Alberto Núñez Feijóo hizo las maletas para liderar el PP en Madrid con un brillante expediente de cuatro mayorías absolutas en la Xunta y mucho menos lustre en el apartado de elecciones locales. Le dejó a Alfonso Rueda, su sucesor al frente de los populares en Galicia, un mapa de poder municipal sin ninguna alcaldía en las ciudades y con una única Diputación, la de Ourense. En los comicios de 2023, Rueda ganó parte de lo perdido por su antecesor: logró el bastón de mando de Ferrol y sumó la añorada Diputación de Pontevedra. En la cita de 2027, su ojo está puesto en los gobiernos provinciales de A Coruña y Lugo y ha desplegado un plan para arañar poder en municipios clave aunque sea a base de persuadir a tránsfugas. En favor de su estrategia ha dictado sentencia el Tribunal Constitucional.

Hay paisajes cuyo significado cambia por completo según quién los observe. La cadena montañosa de los Pirineos, destino habitual de excursiones y turismo de naturaleza, se convierte para los geólogos en una especie de museo al aire libre. Y también en un laboratorio natural de aprendizaje para universidades y grandes compañías energéticas como Shell, Equinor o Petrobras. “Digamos que hay dos tipos de geólogos: los que han venido a los Pirineos y los que quieren venir”, resume Oriol Oms, catedrático de Geología Sedimentaria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).


Lilly se ha consolidado como la mayor farmacéutica del mundo por capitalización bursátil, con un valor de mercado superior a 915.000 millones de dólares (unos 783.000 millones de euros). De hecho, a finales de 2025, llegó a formar parte del club de las empresas del billón, junto a las grandes tecnológicas. La compañía, que cumple en 2026 su 150 aniversario, ha visto como sus acciones subían cerca de un 400% en los últimos cinco años, con el tirón de sus tratamientos contra enfermedades vasculares, neuronales, oncológicas, diabetes y obesidad, impulsados gracias a la apuesta por la investigación y desarrollo (I+D).
La anterior novela de Diego Garrido, El libro de los días de Stanislaus Joyce (interesante, pero algo tediosa, si se me permite) contenía algunas lúcidas reflexiones sobre el papel del ego en el escritor y de los ideales (siempre, de algún modo, románticos) en la construcción de la experiencia, tanto artística como mundana. En ¡Adelante, Cronófobos!, Diego le da una vuelta más jugosa a esta cuestión, aunque en línea con su anterior libro: el artista es “el cronófobo serio y elemental”, aquel que “intenta tener la última palabra sobre las cosas que pasan”, el que es dolorosamente consciente del paso del tiempo y su capacidad destructora, el que no puede evitar ver a los vivos como “muertos sin resolver”, pero intenta devolver la vida a lo pasado. Así, cada escritor (se suele hablar del artista, pero diría que todas las referencias del libro son, en esencia, escritores) intenta salvar su pequeño pedazo de mundo, a su manera y para una posteridad que no sabe si existe.
Hay muchas recetas nacidas de la escasez que son verdaderos manjares. La sopa de espárragos malagueña es otro buen ejemplo de cocina de campo, y tiempos donde había que apañarse con lo que daba la tierra en cada momento. En la provincia de Málaga –sobre todo en la zona del interior– los espárragos trigueros silvestres han sido durante muchos años un valioso recurso durante la primavera; como en tantas otras zonas de España (lo son aún hoy en día, si tienes la suerte de encontrarlos durante un paseo campestre). Si no tienes acceso a ellos, puedes prepararla con espárragos verdes corrientes, que están de temporada y a un precio razonable en el mercado o la frutería.