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Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 75 años) avisa desde el inicio de la entrevista: “Yo nunca he pretendido ser fotógrafo. Solo era un tío que tiraba fotos”. La conversación, en el bar del hotel Palace de Madrid, con un café y un vaso de leche de por medio, se jalona de un profundo respeto hacia el fotoperiodismo y el escritor (antes periodista) y académico de la RAE revela cierto síndrome del impostor, pese a que ahora PHotoEspaña expone su trabajo.


Este viernes, la capital inaugura la temporada de verano con la apertura de sus piscinas municipales al aire libre hasta el 6 de septiembre, pero cinco distritos siguen sin disponer de ninguna: Centro, Retiro, Salamanca, Chamberí y Chamartín. Esto afecta a más de 705.000 habitantes, que representan más del 20% de la población de la ciudad. Es un volumen equiparable al de territorios como Sevilla. Madrid es el lugar con más piscinas descubiertas de España. Hay 14.757, según datos del Catastro actualizados en julio de 2025. Pero son para unos pocos. Paradójicamente, solo hay 25 al aire libre de gestión pública. Faltan refugios climáticos cuando el periodo estival se hace cuesta arriba por el calor y la ausencia de playas. Se estima una ratio de una infraestructura de baño municipal por cada 141.000 habitantes.
El que diré a continuació és un tòpic com una casa de pagès, però no per això resulta menys cert. Judit Martín (l’Hospitalet de Llobregat, 1976) és una actriu que no necessita presentació. Llicenciada en Belles Arts i forjada en el teatre d’improvisació i en els circuits més alternatius de la comèdia, actualment és una cara coneguda pel gran públic, sobretot gràcies a les seves intervencions televisives a Està passant. Tot el que ha fet l’actriu fins ara, des de treballar amb Pallapupas als hospitals fins al teatre d’improvisació o els espectacles amb la seva companyia Dejabugo, ha portat Judit Martín fins a un present molt dolç. No és un acudit: es diu Judit Martín i Dulcet. Després de fer teatre amb Berta Prieto o el col·lectiu Las Huecas, ara protagonitza amb Berto Romero Pizza movies, la nova pel·lícula de Carlo Padial. Com Tilda Swinton, podem afirmar que Judit Martín és un gènere en si mateixa, perquè la seva faceta de creadora es filtra a cada projecte i sarau en què participa. Poseu una Judit Martín a la vostra vida.
Enrique Ortiz de Landazuri Izarduy, Enrique Bunbury (Zaragoza, 58 años), llega con un muy ligero retraso al hotel en el que se ha concertado la entrevista. Pide amplias disculpas. Ha venido a paso rápido. Abre un agua para refrescarse. Cuando se sienta, cuando uno observa su figura, su perfil, su modo de hablar y de moverse, y oye su famosa voz, comprende rápido: es un icono absoluto. Tiene nuevo álbum, De un siglo anterior.
El vino rosado, la uva del tinto con el alma de blanco, ha vivido en las últimas décadas una metamorfosis sin precedentes. Aunque siga siendo en España el rosado joven el más consumido debido a su fresca frutosidad y bajo precio, se van imponiendo elaboraciones con vocación gastronómica que transcienda el tópico del “rosadito que va bien con todo”. Se busca competir en la mesa con los grandes tintos y blancos. Argumentos para ello no faltan. Porque, efectivamente, la gran virtud del rosado es su versatilidad. Su equilibrado perfil entre la frescura de un blanco y la estructura de un tinto lo convierten en un compañero ideal para una amplia gama de platos, donde se valora la armonía y el contraste. Y el rosado, con su paso por barrica de roble, aporta una sugestiva combinación de acidez y untuosidad, de fruta y especias.






Hace días a El hormiguero se le rebeló una de las llamadas que hacen al azar para dar dinerito. Lógico, a esas horas sólo se llama si alguien está en el hospital. Que se te revire un extraño es normal, no tanto que lo haga una invitada. Pasó en Vamos a ver. Con la excusa del precio de la vivienda pretendían mofarse de una vegana que no quería compartir piso con carnívoros. Pero la muchacha, a la que se la veía paladear el momento como un guiso de seitán, tenía su propia agenda. Les acusó de ser altavoz de los discursos de odio y llamó especuladora a Ana Rosa para horror de su Eva Harrington Patricia Pardo. “Qué poco nos conoces”, replicó Pardo mientras en producción barruntaban ya la tortura medieval que le aplicarían a la redactora que había captado a la vegana díscola. Algo los conocía.

Las causas judiciales relacionadas con el narcotráfico a gran escala y el blanqueo de capitales asociado a estas organizaciones criminales crecieron un 32% solo entre 2023 y 2024, según cifras de la Fiscalía Antidroga. “Un dato revelador”, dice la Audiencia Nacional, en su propuesta para extender sus competencias de modo que pueda combatir más eficazmente este fenómeno.

Yaël Eisenstat lleva más de dos décadas combatiendo el extremismo y la polarización en las redes sociales. La estadounidense ha sido diplomática, analista de la CIA y asesora del vicepresidente Joe Biden durante el segundo mandato de Barack Obama. También ha trabajado en el sector privado: fichó por Facebook en 2018 como directora de integridad global de elecciones, donde debía supervisar la política corporativa en torno a los anuncios políticos. Fue justo cuando estalló el escándalo de Cambridge Analytica, la consultora británica que usó datos de los perfiles de Facebook de 87 millones de estadounidenses para servirles publicidad electoral personalizada de Donald Trump en la campaña electoral de 2016. “Mark Zuckerberg [fundador y máximo responsable de Facebook] testificó por primera vez en el Senado en abril de 2018. La sesión duró cinco horas. Un minuto después de acabar, me hicieron la oferta final. Estaba muy claro por qué me querían”, recuerda.


Donde se mide la grandeza de un grupo de rock de larga trayectoria es en su modo de comportarse en los momentos bajos. En 1993 Iron Maiden actuó en la sala Canciller de Madrid, un local pequeño para su categoría: solo 1.800 personas. Bruce Dickinson, el cantante, se despedía del grupo y decidieron realizar una gira por salas pequeñas. Desde primera hora de la tarde la cola del público alcanzaba varias calles. “Dickinson llegó en un coche y el resto de la banda en otro”, recuerda Sócrates Pérez, gerente de Canciller, retratando una situación de distanciamiento entre las dos facciones del grupo. Antes del concierto se celebró una extraña rueda de prensa en la misma sala, donde se exponían los motivos de la marcha del vocalista, aunque las respuestas se llenaron de vaguedades. “Entré en el camerino para tirar unas fotos y el ambiente era normal. Se notaba cierta frialdad, pero no hostilidad”, explica Sócrates, que añade: “Eso sí, a pesar de que la relación no era buena, fueron unos profesionales. Estuvieron ensayando por la mañana y el concierto fue brutal”.
El lunes saltaba la noticia: la compañía de videojuegos japonesa Nintendo anunciaba una subida de precio en su más reciente consola, la Nintendo Switch 2, que en España pasará de 469,99 a 499,99 euros a partir de septiembre. En realidad era la única gran compañía que faltaba: en abril de 2025, Sony anunció una subida de precio para su PlayStation 5 (de 499,99 euros a 549,99 euros) y, un mes después, Microsoft confirmó incrementos en Xbox Series X (de 549,99 a 599,99), y en la Xbox Series S (de 349,99 a 399,99). Las subidas de videoconsolas son muy infrecuentes, pues lo normal es que conforme pasen los años los aparatos de hardware se abaraten. ¿A qué atiende, entonces, esta subida generalizada? ¿Es un hecho coyuntural o implica un encarecimiento definitivo del mercado de los videojuegos?