Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Àngels estudia tercero de la ESO, vive en Consell, un pueblo situado en el corazón de Mallorca, en verano cumplirá 15, es buena estudiante, entrena a básquet todas las tardes, usa WhatsApp con sus amigas y la familia, pero no tiene lo que suele entenderse por redes sociales, ni perspectivas de tenerlas a medio plazo. Tanto ella como otros dos chavales entrevistados para este artículo ya cumplen con el marco que previsiblemente establecerá el Gobierno para restringir las redes sociales a menores de 16. Sin pretender que sus ejemplos sean representativos ―los tres son, para empezar, de clase media, tienen al menos un progenitor con estudios universitarios, hacen deporte y sacan buenas notas―, sus casos muestran que en la España de 2026 se puede ser adolescente, estar fuera de las redes y no sentirse por ello excluidos. Lo cual no significa que a veces no tengan la sensación de estar perdiéndose algo.

El millar de limitaciones temporales de velocidad (LTV) que pintan de rojo la red ferroviaria española habla a las claras de la necesidad de mejoras en la infraestructura. También de que hay un seguimiento por parte de la gestora de la infraestructura, Adif, de las incidencias que comunican principalmente los maquinistas. Todas esas limitaciones son señal de que las vías soportan obras mientras se mantienen abiertas al tráfico, lo que requiere protección con el paso de los trenes a velocidad reducida.
El grupo hospitalario Quirónsalud está a las puertas de ganar un nuevo contrato público de relevancia en la Comunidad de Madrid: la gestión de un laboratorio operativo desde 2008 donde se analizan las pruebas de casi 1,4 millones de madrileños. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso aún no ha anunciado la concesión, pero el gigante hospitalario se ve ganador después de haber sido el 24 de febrero la adjudicataria propuesta por la Mesa de Contratación tras recibir la mayor puntuación, en parte gracias a que su oferta era la más económica. La prueba de esa confianza en su victoria está en que Quirón publicó hace días ofertas de empleo para ese centro en su web y en portales de trabajo como InfoJobs.

La oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) no es una plaga invasora, como suele creerse. En realidad, se trata de una polilla nocturna autóctona de los bosques mediterráneos, que se alimenta de las acículas de los pinos, forma parte de la dieta de insectos y aves, y en una fase de su ciclo vital se transforma en una oruga con pelos urticantes. Entre febrero y marzo ―dependiendo de las condiciones meteorológicas― estas orugas bajan de los árboles en largas hileras para buscar un lugar donde enterrarse y convertirse en mariposa. Una hembra puede poner entre 100 y 200 huevos en cada nido, pero no todos se convierten en oruga. Una gran parte son depredados por insectos. Es el momento de evitar picaduras, sobre todo peligrosas en personas alérgicas, niños pequeños y mascotas.
Resulta que hemos escrito en latín sin saberlo.
Hace unos meses, Andrea, de 35 años, caminaba por una tienda de ropa cuando vio una chaqueta que le gustaba. Era de buena calidad, era de su talla y encajaba con su estilo, pero antes de tocarla pensó: “¿Realmente la necesito?”. Probablemente sí que la necesitaba. No obstante, la dejó, respiró hondo y se fue. Esta sencilla escena refleja un fenómeno que muchas personas como ella viven cada día: una especie de ansiedad crónica respecto al dinero, de sensación de vacío frente a los gastos, incluso aunque su situación financiera no sea precaria. Andrea se refiere a lo que le pasa como “mentalidad de pobre”, a pesar de que el nombre no le encanta. Hay quien habla de cicatriz de la escasez o simplemente de inseguridad económica. En definitiva, se trata de nunca conseguir sentirse seguro respecto a la propia economía.
La industria del alcohol lleva años queriendo vender que la cerveza baja el colesterol, es beneficiosa para la salud cardiovascular, aumenta la fertilidad masculina o puede proteger la salud ósea, según diferentes estudios patrocinados por entidades creadas por –sorpresa– la misma industria. El último de estos intentos es una campaña publicitaria que vincula de nuevo el consumo de cerveza con la salud, por la que la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) ha denunciado a Cerveceros de España.
La polémica campaña, además de insistir en el bienestar social y la responsabilidad individual, vincula la cerveza con la dieta mediterránea. Persigue su aura —igual que muchos productos alimenticios insanos y bebidas destiladas de alta graduación alcohólica, por cierto— porque es un eslogan cuyo uso no está sujeto a la legislación alimentaria. Esto es: se trata de una expresión vacía que a la gente le suena bien, tiene buena prensa y, además, sale gratis. Lo que se pretende es que tomarse una cerveza quede enmarcado en un estilo de vida que incluye el disfrute colectivo y el consumo equilibrado y saludable.
Estas ideas también se han utilizado (y utilizan) como reclamo para el vino, una bebida que sí forma parte de esta dieta y que, a la luz de la evidencia científica actual, es su punto más débil. Sin embargo, la cerveza no está incluida. Aunque Cerveceros de España señala que sí en su Informe de 2024, el artículo académico en que se basa para afirmarlo no menciona ni una vez esta bebida. Al contrario: documenta con claridad el “consumo moderado de alcohol, principalmente vino, durante las comidas”, y solo hay una línea, una mención genérica donde se lee “otras bebidas fermentadas”, que bien podrían ser kéfir, kombucha o sidra, porque no se detalla cuáles son.
A su vez, basta una somera revisión de los postulados mediterráneos originales –el famoso estudio de los 7 países y las dos obras divulgativas escritas por el padre putativo del tema mediterráneo, Ancel Keys, junto a su esposa, Margaret Haney–, para darse cuenta que la palabra “cerveza” es tratada más como ejemplo de antimediterraneidad que otra cosa. Es más, en el último libro del matrimonio Keys, publicado en 1975 y traducido al español por la Fundación Dieta Mediterránea, la cerveza aparece mencionada pocas veces y en situaciones algo curiosas. Por ejemplo, para comentar que las botellas de cerveza vacías se emplean en los países mediterráneos para embotar conservas de tomate casera, o para hacer saber que la bebían los leñadores finlandeses después de una sesión de sauna, acompañada con una tostada de pan untada con una capa de mantequilla de un centímetro de grosor.