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Quirónsalud inició este lunes un proceso de treinta días para asumir el control de un importante laboratorio médico de la Comunidad de Madrid mientras se cuece un conflicto laboral que probablemente acabará en los tribunales. Quirón firmó con la Consejería de Sanidad el contrato que formaliza la adjudicación, que había ganado en concurso a la empresa saliente que ha controlado el centro durante 18 años, Ribera Salud. Pero la transición en este centro de San Sebastián de los Reyes donde se procesan las pruebas diagnósticas de 1,4 millones de madrileños es delicada. La madrileña Quirón ha chocado con la valenciana Ribera, por su intención de romper los contratos laborales, una decisión que extinguiría los derechos adquiridos por antigüedad como por ejemplo el coste de las indemnizaciones por despido. Por esa postura, Quirón es consciente de que se enfrentará a demandas judiciales de los trabajadores y así lo ha reconocido ante los sindicatos, quienes ya se manifestaron por ello hace dos semanas.
Los químicos británicos David Klenerman y Shankar Balasubramanian y el biofísico francés Pascal Mayer, pioneros en la tecnología de nueva generación para la secuenciación de ADN, han sido elegidos Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2026. En el año 2000, secuenciar un genoma humano llevaba más de diez años y costaba más de mil millones de dólares. Ahora, gracias a su aportación, se puede conseguir en cuestión de horas y cuesta menos de mil dólares, lo que significa que se secuencian millones de genomas cada año.
La victoria de la ultraderecha de Giorgia Meloni en Italia en 2022 significó la llegada al poder de un grupo político que siempre había estado alejado de él, incluso marginado en la vida pública. Por eso lo vivieron con euforia como la hora de una revancha histórica con un objetivo ambicioso: derribar la teórica hegemonía cultural de la izquierda e instaurar y reivindicar una propia. Comenzó entonces una guerra cultural en toda regla, en busca del patriotismo, la tradición y los valores conservadores, basada en la colonización de las instituciones con personas afines ideológicamente. Casi cuatro años después se puede constatar su fracaso, señalado incluso por autores respetados del mundo conservador. “Solo vagos anuncios, mucho humo, un poco de retórica de mitin y alguna hipocresía”, denunció el pasado mes de diciembre en un sonado artículo el filósofo conservador Marcello Veneziani, referencia cultural de la derecha.
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Mustafá Darduna observa silencioso mientras Rushdi Hamada, fisioterapeuta de la clínica de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Ciudad de Gaza, comprueba las medidas de su cabeza y le ajusta una nueva máscara transparente, por debajo de su barbilla y hasta detrás de las orejas. Las cicatrices de las quemaduras sufridas hace un año durante los ataques aéreos israelíes sobre la Franja asoman a ambos lados del rostro de este niño de 10 años con mirada profunda y triste.
