Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Madrid Moderno es una de las colonias más chocantes y que menos te esperas de la arquitectura madrileña porque, de repente, uno cree estar en otro lugar, pero, como mezcla referencias, no se termina de tener claro dónde. Cada uno la lee según su imaginario. “Aunque es una colonia muy conocida por los madrileños, nosotros nunca habíamos oído hablar de ella, porque yo soy francesa y mi marido de Barcelona. Un día fuimos a visitar a unos amigos que viven cerca y ahí fue cuando la descubrimos. Nos quedamos muy sorprendidos, nos recordó a Brooklyn”, recuerda Ranya Saura (Lorena, 57 años), propietaria junto con su marido, Eduard Saura, de esta vivienda renovada por el estudio Solar.xyz.
Quizá recordéis la escena de Minority Report en la que Tom Cruise manipulaba enormes pantallas transparentes moviendo las manos con unos guantes especiales. Cuando la película se estrenó en 2002, aquella interfaz parecía un ejercicio de imaginación pura, una forma vistosa de representar cómo sería la tecnología dentro de décadas. Sin embargo, poco más de veinte años después, el control por gestos, las pantallas táctiles avanzadas o la realidad aumentada son tecnologías plenamente desarrolladas. Algo parecido ocurrió con las videollamadas que asombraban en Blade Runner en 1982, o con la inteligencia artificial capaz de mantener conversaciones naturales que Tony Stark utilizaba en Iron Man en 2008. Escenas que entonces pertenecían al terreno de la ciencia ficción hoy resultan sorprendentemente familiares. Y no es casualidad: en la actualidad, el mercado está empezando a llenarse de dispositivos que parecen sacados del cine futurista, pero que ya se pueden comprar —o estarán disponibles muy pronto— y empiezan a formar parte de nuestra vida cotidiana. Estos son algunos de los más sorprendentes.
La soledad fue el precio glosa la vida de Carmen Díez de Rivera en un libro escrito por la filóloga y escritora catalana Carmen Domingo. Su lectura genera una evocación agridulce en quienes conocimos de cerca a la mujer que, tras la Reina, más alto cargo político ocupara durante la Transición de la dictadura a la democracia, como consejera áulica del Rey y jefa de Gabinete de Adolfo Suárez.

Cuatro décadas de trayectoria avalan a Suzanne Vega (Nueva York, Estados Unidos, 66 años), aunque sorprende ver que solo ha publicado 10 álbumes en estos 40 años. “De joven tuve una familia, dediqué mucho tiempo a criar a mi hija, y durante los últimos 10 años trabajé en el teatro, con un espectáculo basado en la vida de la escritora Carson McCullers. A finales de 2019 pensé que era hora de grabar un nuevo disco, y entonces llegó la covid”, afirma desde la habitación de un hotel en Francia. En la pantalla se la ve afable, con una camiseta de listas horizontales, su inconfundible flequillo rubio y unas gafas de pasta. El coronavirus es el tema que más sacará durante la charla: para explicar que su ciudad, Nueva York, ha cambiado a peor desde entonces; que llevó fatal los conciertos online durante el confinamiento y que ahora ya no firma discos después de cada actuación porque fue así como se contagió del virus dos veces. “Ahora lo hago antes”, afirma una artista a la que sigue encantando actuar en vivo. “Siempre he querido estar en un escenario desde niña, y siento que mi razón de existir es tocar para un público, pequeño o grande, da igual”.