Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Después de pasar la mayor parte de su vida en el mundo corporativo, conviviendo con la presión de las ventas, el estrés y la ansiedad, Cristian Blanch decidió dar un giro a su vida y empezó a compartir su pasión por el yoga y la meditación a través de su cuenta de Instagram. En poco tiempo se hizo con un gran número de seguidores y pudo dejar su trabajo para dedicarse solo a su pasión: la divulgación de la meditación a través de las redes sociales. Hizo charlas, clases, vídeos, imágenes, presentaciones; en definitiva, un montón de contenido online que se convirtió en su sustento vital. “Hasta que me di cuenta de que alguien estaba usando mi imagen para estafar a otros. Recibí mensajes de personas que habían pagado por estos servicios y no recibieron nada”, cuenta Blanch, de 46 años. “Me pedían ayuda y yo me sentí completamente fuera de todo. No sabía qué era real y qué no lo era”, añade.



No hay exámenes; tampoco apuntes ni clases al uso. Son las nueve de la mañana y en una sala de trabajo de TeamLabs, en Madrid, un grupo de veinteañeros discute sobre presupuestos, clientes y plazos de entrega. Uno revisa una hoja de cálculo; otra prepara una presentación para una empresa con la que llevan semanas trabajando. Al fondo, alguien plantea una duda: no sobre un temario, sino sobre cómo justificar una decisión de negocio que puede salir mal.

El mundo necesita explicaciones: ¿por qué los servicios de internet de los que dependemos son cada vez peores, por qué están empeorando ahora y qué podemos hacer al respecto? La palabra mierdificación no solo responde a estas preguntas, sino que también nos sirve para denunciar de qué forma ha contribuido la UE, a pesar de que cuenta con los medios, los motivos y la oportunidad de dar la vuelta a la situación.