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En Ramales de la Victoria, sede del campeonato de Europa de XCM (bici de montaña en su versión maratón), no brilla el sol pero el bochorno y la humedad exagerada tejen una manta cálida que baña en sudor pegajoso a los bikers, y a muchos consume. En la vecina Pared del Eco, templo casi sagrado para los escaladores de roca de la zona, el calor convierte los agarres de caliza en pastillas de jabón. Pedalear también parece un suicidio. Aquí no hay bidones tendidos a gogó desde el coche del equipo, como en el Tour, litros y litros de agua vertida sobre cascos, muslos y nuca. Aquí hay un avituallamiento cada 50 minutos y solo la posibilidad de beber ya es un triunfo. David Valero, granadino del equipo Klimatiza Orbea, esboza una media sonrisa en la línea de salida: se han juntado todos los factores que le permiten soñar con su primer título europeo en la categoría en la que acaba de debutar y arrasa. El bochorno, el trazado técnico, las ascensiones largas y tiesas, todo parece ideado a su antojo y solo espera que sus ganas desmedidas de seguir haciendo historia no arruinen sus opciones. Así que el exbronce olímpico de 2020 en XCO, feliz de haber abandonado una categoría “de locos y para jóvenes”, se promete guardar fuerzas, no multiplicar los ataques, esperar y lanzar un bofetón en la última ascensión. Así ocurre, y poco antes de cruzar la línea de meta mira hacia atrás por si acaso, por si alguien hubiese sido capaz de seguir su estela, vatios desatados hacia arriba y una enorme destreza en el sendero rápido, traidor, botes hacia todos los lados, roca caliza asomando con ganas de arruinar cubiertas y llantas de carbono. El italiano Gioele de Cosmo llega a casi minuto y medio, segundo y el polaco Lukasik completa el podio.
Los brazos en jarra sobre las caderas denotaban el agotamiento de Jude Bellingham cuando se presentó en el atril de la zona mixta donde llegó como jugador más valioso de un partido que se decidió en la prórroga bajo una sensación ambiental más propia de una sauna o un baño turco. Se esperaba el duelo goleador entre Harry Kane y Erling Haaland y el que decidió el partido fue Bellingham. Sus dos goles a Noruega metieron a Inglaterra en la volcánica semifinal que la medirá con Argentina 40 años después de La Mano de Dios y el antológico gol de Maradona.
A pesar de no encontrarse en su mejor momento, renqueante todavía de su novena operación en el brazo derecho hace unas semanas, a Marc Márquez le sobró velocidad y talento para arrasar en su circuito predilecto. El defensor de la corona dominó con suficiencia en Sachsenring, donde acumula 14 victorias en 20 carreras mundialistas, para ganar el GP de Alemania y situarse a las puertas del liderato cuando MotoGP alcanza el ecuador del calendario y las vacaciones estivales. Para el campeón de Ducati, la tercera victoria y el segundo doblete del curso rematan una remontada de aúpa que le ha permitido pasar de estar a 102 puntos del líder tras el GP de Italia a finales de mayo a tan solo 18 en cuestión de mes y medio.
La noche de este sábado, en pleno debate sobre las declaciones de Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, sobre el absentismo laboral, la periodista Marta Gómez Montero abandonó entre lágrimas el plató de Malas lenguas noche, el programa de Jesús Cintora que se emite en La 2. El presentador le dio la palabra a la tertuliana para conocer su opinión sobre el tema y ella le dijo: “No voy a contestar, Jesús, lo siento, no me vas a volver a humillar, me siento absolutamente humillada. He aguantado mucho tiempo, he aguantado por pagar las facturas, he aguantado por mis hijos”. Fue en este momento cuando Gómez empezó a llorar, pero consiguió continuar. “Pero ya no aguanto más. Hay un libro magnífico que se llama El coronel no tiene quien le escriba. Ella, la mujer, le pregunta al final… quería vender el gallo… ‘¿Qué vamos a comer?’. ‘Mierda’, dice el protagonista. Pues yo, Cintora, prefiero comer mierda".
El desértico norte de Malí se ha convertido esta semana en el escenario de una de las batallas más violentas de los últimos años dentro del conflicto que se libra en el Sahel. Dos meses después de su primera acción conjunta, independentistas tuaregs y yihadistas pasaron de nuevo a la ofensiva y ocuparon la estratégica localidad de Anefis, de apenas 8.000 habitantes pero clave en su avance hacia el sur. Sin embargo, decenas de soldados malienses con la ayuda de mercenarios rusos, atrincherados en la base militar situada a las afueras del pueblo, lograron resistir durante seis días hasta la llegada de refuerzos procedentes de Gao el jueves. Los combates entre ambos bandos son intensos.
Rubén Olmo encara su última etapa como director del Ballet Nacional de España (dejará la compañía en 2027) igual que la inició: con un pie en la renovación y otro en lo clásico. Desde ambas orillas flota el programa doble que se estrenó la noche del sábado en el Teatro de la Zarzuela, formado por el estreno absoluto de Flamenco-Rock-Andaluz, que rinde homenaje a la banda Triana, y la reposición de Medea, el clásico de Granero de cuyo estreno se cumplen 42 años. Y desde uno y otro lado se alzan triunfadores los bailarines de la compañía estatal. Ya sea como un bloque colectivo y compacto en la primera obra (en la que los 28 intérpretes permanecen casi todo el rato en escena), o con representaciones individuales, como la Medea que desempeña la bailarina Inmaculada Salomón, absolutamente soberbia y a la altura de otras grandes que la encarnaron antes, como Manuela Vargas o Merche Esmeralda.
Flamenco-Rock-Andaluz
Ballet Nacional de España
Dirección: Rubén Olmo
Música: Jesús de la Rosa Luque, Ángeles Toledano, Harto Rodríguez
Adaptación musical y colaboración especial: Ángeles Toledano
Medea
Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM)
Director musical: Manuel Coves
Coreografía: José Granero
Música: Manolo Sanlúcar
Inmaculada Salomón (días 11, 12, 14, 15, 16, 17, 18 y 19 de julio)
Esther Jurado (días 21 y 22 de julio)
Del 11 al 22 de julio en el Teatro de la Zarzuela, Madrid.