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Hay misterios que los seres humanos investigan desde siempre. Algunos enigmas, a fuerza de buscar, terminan en una respuesta. Otros, sin embargo, se quedan en el cajón de los irresueltos. Difícil que se descubra jamás el aspecto del mundo de los muertos, si es que existe. Aunque, tras visitarlo en una visión, Santa Teresa de Ávila contó que era apestoso, y falto de amor. El comiquero David B. no puede confirmarlo de primera mano, pero leyó el relato de la mística española y dibujó su propio Más Allá. “Me lo imaginé semejante a la realidad, como una caricatura, con gente que trata de seguir como si estuviera viva”, cuenta. Un lugar con casas, restaurantes, oficios, coches o animales. Pero sin frío ni calor, ni tampoco olores o clima. Donde los edificios se multiplican y amontonan, la comida está hecha de sombras y desfilan criaturas como un dios olvidado, el periódico de ayer o un esqueleto fuera de su armario. O el trajeado anfitrión que da el título a El señor Búho y el País de los Muertos, recién editado en castellano por Salamandra Graphic.

Si quedaba alguna duda entre la relación del nivel económico de un país y el grado de tristeza y depresión que domina en buena parte de sus producciones televisivas, la serie noruega Harry Hole la aclara y ratifica definitivamente.
David Serrano (Madrid, 50 años) no guarda rencor. Y explica muy bien qué pasó con su carrera cinematográfica, cómo pudo ser que un chaval de menos de 30 años escribiera dos taquillazos como El otro lado de la cama (2002) y Los dos lados de la cama (2005) y, entre medias, dirigiera y escribiera otra película que arrasó en las salas, Días de fútbol (2003); cómo el niño bonito del cine español acabó encontrando su senda profesional en el teatro, bien como director de obras potentes como Las amistades peligrosas, Los asquerosos, La venus de las pieles, El hombre almohada, Un tranvía llamado deseo o Pantaleón y las Visitadoras, bien como rey del musical con Billy Elliot, Grease, Matilda, Hoy no me puedo levantar, The Book of Mormon o Wicked. Y cómo, en giro curioso, estrena ahora la versión fílmica de Lapönia, espectáculo de teatro adaptado a la pantalla por Cristina Clemente y Marc Angelet (coescritores de la obra). Es decir, un encargo, que Serrano aceptó “con placer”.
Dentro del año televisivo, abril es uno de los meses fuertes. Al cambio de trimestre se suma el hecho de que el 31 de mayo termina el periodo de elegibilidad para los premios Emmy. Las series que aspiren a algún galardón tienen que completar su emisión antes de esa fecha. Por eso, muchas plataformas y cadenas apuran el plazo, con el fin de que sus propuestas lleguen más frescas en la memoria de los votantes. Si se emiten semanalmente, deben comenzar en abril. Este mes vuelve Euphoria, que ya tiene nueve premios Emmy en su haber. Bronca, que en 2023 recibió ocho estatuillas, estrena segunda temporada. Llega, además, Margo tiene problemas de dinero, que aspira a colarse en las categorías de comedia. Y también Hacks con su última temporada.
























En el Norte Global la caza dejó hace tiempo de ser una actividad de subsistencia para convertirse en una práctica de ocio, pero esa transformación no ha sido así en todo el mundo. En amplias zonas del planeta, la caza sigue siendo una actividad vinculada a la supervivencia. Particularmente en África Central conviven la caza deportiva de alto coste en reservas privadas con prácticas ilegales vinculadas al comercio de especies, y con otras formas tradicionales de caza que garantizan el consumo de carne en enormes extensiones donde la ganadería no existe, no es económicamente viable o no es suficiente para abastecer a las poblaciones.

Solo 24 personas han visto la cara oculta de la Luna con sus propios ojos en toda la historia de la humanidad. Todos ellos eran hombres, estadounidenses y blancos: los tripulantes de las nueve misiones Apolo que, entre 1968 y 1972, viajaron al entorno lunar. Solo cinco de ellos siguen vivos, y ya tienen más de 90 años. Ahora, cuatro astronautas más —entre ellos, una mujer, un hombre negro y un canadiense— podrán sumarse a ese selecto club si la misión Artemis 2 culmina con éxito su viaje espacial de casi 10 días. Su despegue está previsto para la tarde de este miércoles 1 de abril desde la costa de Florida (EE UU), pero podría aplazarse por cualquier pequeña anomalía detectada durante la cuenta atrás o si empeora la previsión meteorológica.
Lori Glaze es física, experta en vulcanología planetaria, y administradora asociada en funciones de la agencia espacial de Estados Unidos, NASA. La responsable atiende a EL PAÍS en el Centro Espacial Kennedy, a pocos metros del icónico hangar donde se construyen y reparan sus cohetes. A la derecha, a unos cinco kilómetros de distancia, apunta hacia el cielo el SLS, el cohete más potente de la historia, que tiene previsto despegar el miércoles con los cuatro astronautas de la misión Artemis 2, el primer viaje tripulado a la Luna en más de 50 años.

Los que pudieron verlo lo tomaron como una señal de buen augurio. A la caída de la tarde comenzó a chispear en el Centro Espacial Kennedy de la NASA, y un espectacular arcoíris apareció en el cielo mientras en el horizonte se levantaba imponente el cohete SLS, que debe despegar este miércoles con cuatro astronautas para llevarlos a la Luna. La cuenta atrás había comenzado poco antes, y todo parece listo para el encendido de motores, previsto para las 18:24 hora local.

El mundo no está hoy mejor preparado para una pandemia que antes de la covid-19. Al contrario, el riesgo es mayor. Con esta advertencia, Richard Hatchett, director ejecutivo de la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), resume el momento actual de la salud global. El epidemiólogo estadounidense acaba de pasar por Madrid para presentar la nueva estrategia de esta alianza internacional, creada en 2017 para acelerar el desarrollo de vacunas frente a amenazas infecciosas emergentes. Su organización impulsa, entre otros objetivos, la llamada misión de los 100 días: reducir a poco más de tres meses el desarrollo de vacunas frente a un nuevo patógeno.

