Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Y por fin, habló Tiger Woods. El golfista estadounidense, de 50 años y ganador de 15 grandes, ha emitido un comunicado en sus redes sociales en el que asegura que se retira momentáneamente de la competición y que por lo tanto no participará en el próximo Masters de Augusta después del accidente de tráfico que sufrió este pasado viernes. “Conozco y entiendo la gravedad de la situación en la que me encuentro hoy. Me alejo por un período de tiempo para buscar tratamiento y concentrarme en mi salud. Esto es necesario para poder priorizar mi bienestar y trabajar hacia una recuperación duradera. Estoy comprometido a tomarme el tiempo necesario para regresar a un lugar más saludable, más fuerte y más concentrado, tanto a nivel personal como profesional”, ha expresado Woods, que no juega una ronda oficial de golf desde el Open Británico de 2024.
La detención por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del pequeño Liam Conejo Ramos, de cinco años, en enero en Minneapolis fue solo la punta del iceberg de las muchas detenciones de menores y familias migrantes que se están llevando a cabo por el Gobierno de Donald Trump en los últimos meses. Uno de los lugares más tristemente célebres es el centro de Dilley, en Texas, donde niños y sus familiares han hablado de los horrores allí sufridos. Ahora, decenas de nombres del mundo de la cultura se han unido para firmar una carta abierta y denunciar las condiciones del centro, así como para pedirle al Gobierno el cierre del mismo. Y todo parece haber partido de la iniciativa de una youtuber de enseñanza infantil que denunció la situación hace un par de semanas.
Taylor Swift se enfrenta a una demanda por presunta infracción de marca a raíz de The Life of a Showgirl, su último álbum. La acción judicial, presentada ayer ante un tribunal federal de California, parte de Maren Wade, artista y escritora que sostiene que la denominación The Life of a Showgirl invade un terreno que ella llevaba años ocupando con Confessions of a Showgirl. Sobre esa base, acusa a la cantante y a UMG Recordings por infracción de marca, falsa designación de origen y competencia desleal.
Nos habíamos acostumbrado a contar la economía del siglo XXI como si la geografía importara cada vez menos. La inteligencia artificial, los centros de datos, la nube, los chips: todo parecía confirmar la idea de un capitalismo cada vez más abstracto, más rápido, más emancipado de sus viejas servidumbres materiales. Ormuz viene a desmentir esa ficción. Basta con que un estrecho se cierre, con que una gran instalación gasista sea golpeada, con que una ruta marítima entre en zona de amenaza, para que la supuesta autonomía del mundo digital revele su dependencia más antigua: energía, transporte, seguridad, materia.