Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
La policía investiga cómo la dirección particular de Rita Maestre, portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, fue a parar a un chat público en el que se difunden contactos de prostitución. Este un ejemplo más de como las plataformas de comunicación por internet (en este caso, Telegram) están siendo usada para acosar a mujeres, especialmente mujeres en posiciones de poder, a las que se quiere intimidar para que abandonen estos espacios. Las autoridades están actuando —ahí está la detención de dos hombres por acosar y amenazar por redes a la líder de Podemos, Ione Belarra—, pero la realidad es que, por diseño, los algoritmos de las redes sociales dan más relevancia a los contenidos que fomentan la ira en los usuarios. Sobre esa base se construye un andamiaje de monetización del odio magnificado por las plataformas tecnológicas, con efectos venenosos para el Estado democrático de derecho.
Cuando el rey duda ante una decisión que ha de tomar, tiene por costumbre, en soledad y para sí mismo, escribir considerando sus ventajas e inconvenientes. No llamemos a esto escritura terapéutica ni (ay, nueva anglobobería) journaling. Porque este rey es un monarca de hace 500 años, es Carlos I de España y V de Alemania, a quien llamamos emperador. En 1525 y de su propia mano, escribe unas notas introspectivas que hoy custodia un archivo austriaco. En ellas revisa estrategias bélicas, piensa en cómo gobernar, reconoce que a su edad (frisa los 25 años) le toca casarse. Y todo esto lo pone por escrito en francés, la lengua que adquirió desde niño, criado entre borgoñones en Flandes. Cuando, adolescente, llegó a la península Ibérica para asumir las coronas de Castilla y de Aragón, el castellano era todavía una lengua nueva para él, que aprenderá por imperativos de gobierno. Lo que el emperador Carlos no sabe en ese inicio de 1525 es que la boda que ya entonces planea con su prima hermana Isabel de Portugal, también nieta de los Reyes Católicos, va a cambiar su biografía lingüística de una forma conmovedora, y que él, con un innegable don de lenguas, iba a terminar prefiriendo el castellano a las otras que hablaba.
El 30 de agosto de 2015, Hugo llegó a casa desde el Hospital del Tajo, donde había nacido un par de días atrás. Esa tarde hubo un tornado en Aranjuez, y la sombrilla que su familia tenía en el patio salió volando hasta colarse en la piscina. Lo sé porque me lo contó el día que nos conocimos. Estaba subido a un balón de fútbol, mirándome mientras yo empujaba a uno de mis hijos en el columpio, cuando tuvo a bien compartir conmigo el que debe ser el hito fundacional de su existencia. Le pedí que me contara qué hicieron entonces, pero lo que realmente me preguntaba era la de veces que habría escuchado aquel relato en boca de sus padres y cómo habría influido en él. No es cosa menor llegar al mundo a la par que un huracán.
Donald Trump es propenso a equivocarse. Ya conocemos sus errores en cálculo arancelario, gestión migratoria y bombardeos, pero yo soy muy pesado, y creo sinceramente que su política científica es igual de catastrófica, y que haber nombrado como secretario de Salud a Robert Kennedy —no el más brillante de esa familia— va a contribuir decisivamente a llevarse por delante a este dictadorzuelo de opereta. Veamos cómo.
Figuras como Trump, Putin, Netanyahu o los líderes del régimen iraní magnetizan, inevitablemente, la atención mediática. Sus abyectas acciones políticas la exigen. No, por supuesto sus responsabilidades no son iguales, pero, sí, son todos matones. Y ante las agresiones de los matones, es esencial prestar atención a la acción de quienes intentan formar la resistencia que puede proteger a las víctimas. De esto último, de aquellos que militan con vigor y coraje en el lado correcto, se ocupará esta columna.
Recep Tayyip Erdogan lleva más de dos décadas perfeccionando el arte de la ambigüedad estratégica. Pero la guerra contra Irán lo ha situado en una cuerda floja más fina que cualquiera de las que haya cruzado antes. No se trata simplemente de elegir entre aliados y enemigos. Está gestionando, al mismo tiempo, cinco cables en tensión. Y, fiel a su estilo, Erdogan parece avanzar en puntillas, calculando que el caos puede servirle más de lo que le amenaza.
En la fachada del Museo de Arte Antiguo, uno de los edificios icónicos en la Isla de los Museos de Berlín, hay una instalación de Maurizio Nannucci que dice: “Todo arte fue contemporáneo”. Una provocación que es verdad para casi cualquier artista, con la excepción de Anab Jain y Jon Ardern, fundadores de Superflux. Su proyecto opera estrictamente fuera de la contemporaneidad para producir recuerdos, reliquias, artefactos y espacios de un futuro que aún no ha sucedido, con la esperanza de que la experiencia nos haga cambiar de dirección. Una habilidad excepcional, y necesaria para corregir una inconveniente paradoja: el mundo que experimentamos es el resultado de las decisiones que tomamos hace décadas, y nos cuesta prevenir las consecuencias de nuestros actos que existen sólo en nuestra imaginación.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha obligado a la Tesorería General de la Seguridad Social a reconocer la antigüedad, con efecto retroactivo, de un policía nacional y abonar todas sus cuotas atrasadas entre 2019 y 2022. El fallo insta a la Administración a actuar “con lealtad” y acabar con el “peregrinaje” judicial de un ciudadano para que se vea reconocido un derecho que ya había ganado en una sentencia previa. La resolución podría beneficiar a cientos de agentes en similar situación.
Este martes las familias del colegio Pintor Rosales de Chamartín, cuyos hijos cursan segundo y sexto de primaria, recibieron un comunicado en su teléfono móvil: “El 20 de marzo vendrá la consejera de Educación a nuestro centro para participar del programa que estamos desarrollando de Auxiliares de Danza. Para intervenir en la actuación que han estado preparando y desarrollando nuestros alumnos estos meses, es obligatorio traer cumplimentada la autorización”. El escrito explicaba que, como asistía la consejera, Mercedes Zarzalejo, el espectáculo iba a ser grabado y cada padre debía autorizar si su hijo podía salir en fotos o vídeos. En caso de que no lo permitiese, el menor podría asistir al acto pero no participar porque se trata de un baile en movimiento. El asombro llegó este miércoles, cuando la dirección del centro indicaba que tras notificar al equipo de Zarzalejo el bajo número de permisos para la cesión de derechos de imagen, “se nos informa” de la cancelación del acto en el pabellón. Sin fotos y vídeos, sin propaganda, no había consejera. La ilusión de los niños quedaba al margen.