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El PSOE ha disfrutado esta semana de una tregua con la que casi nadie contaba. Las elecciones en Castilla y León han aliviado la racha de malos resultados en Extremadura y Aragón. Aunque no le dé para gobernar, los dos escaños ganados y el leve repunte de votos han sido un respiro para los socialistas antes de las elecciones de Andalucía, la gran prueba de fuego para Ferraz y La Moncloa que puede condicionar el resto de la legislatura. Todo el partido, desde la cúpula a los militantes de base, contiene el aliento a la espera de que el presidente autonómico, Juan Manuel Moreno, convoque los comicios. El objetivo del barón del PP es revalidar la mayoría absoluta en la Junta, donde ya lleva siete años y medio. El de la vicepresidenta María Jesús Montero, aunque no se reconozca en público, es que la pierda y que dependa de Vox. Pero el miedo que los socialistas no se quitan de encima es que la todavía número dos del Gobierno y del PSOE baje de los 30 escaños que obtuvo Juan Espadas en 2022, la peor marca en su antiguo bastión y a años luz de las décadas de poderío en las que la todopoderosa federación andaluza duplicaba ese número de diputados.




Hace seis años, un grupo especializado de guardias civiles analizaba los mensajes intercambiados el 20 de abril de 2020 entre dos personas a las que se investigaba por narcotráfico y a los que los agentes habían tenido acceso. Uno de los interlocutores era Kilian López, cuya empresa, Andgar internacional, con sede en Barcelona, iba a servir supuestamente como tapadera para desembarcar en Algeciras cocaína procedente de Brasil disimulada en un cargamento de café. Uno de sus mensajes decía: “Ahora hemos hecho una operación de dos millones y se han quedado 400 ellos y 400 yo. Han pegado un pepinazo que no veas”. Los dos hombres se comunicaban a través de Encrochat, un sistema de mensajería encriptado utilizado, entre otros, por delincuentes que intervino la Gendarmería francesa en junio de ese año y cuya información trasladó a los Estados de donde eran los usuarios. Los especialistas de la Guardia Civil sospecharon al leer la frase. Y empezaron a tirar de un hilo que acabó en una madeja de corrupción con epicentro en la Diputación de Almería, feudo todoporderoso del PP en Andalucía, y cuyos hilos movían “ellos”: el que entonces era su presidente, Javier Aureliano García; su delegado de la Presidencia, Fernando Giménez; y el de Fomento, Medio Ambiente y Agua, Óscar Liria. El “pepinazo”: un contrato de mascarillas con otra empresa de López -Azor corporate-, firmado el 8 de abril de 2020 de abril, por 2.036.186,24 de euros, de los que la UCO estima que “ellos” cobraron comisiones de entre 200.000 y 400.000 euros.

Durante el último mes y medio el Gobierno catalán pasó días, semanas enteras incluso, alertando de que sin apoyos para lograr la aprobación de sus presupuestos este 2026 sería necesario “limitar el gasto de las conselleries”. Tras las advertencias, el lobo finalmente llegó este miércoles con la retirada, en principio temporal hasta el verano, del proyecto de presupuestos. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, han decidido concederse cuatro meses más para intentar alcanzar un acuerdo que dé a la Generalitat sus primeras cuentas desde 2023. Mientras, el listado de actuaciones prioritarias carga con retrasos endémicos desde la crisis financiera de 2008, cronificados luego en los años de inestabilidad institucional del procés. Por lo pronto, el president Salvador Illa se ha apresurado a sellar la paz con el personal administrativo aprobando un suplemento de crédito por valor de casi 6.000 millones de euros que garantiza el pago de las nóminas de los funcionarios y cumplir el compromiso de aumento de sueldo para Mossos y docentes.
Cataluña ha vivido en las últimas semanas dos grandes movilizaciones que implican a colectivos tan importantes como los docentes y los médicos. Sus reivindicaciones no son nuevas: el malestar viene de lejos y se ha ido acumulando por el deterioro sostenido que se inició con la crisis de 2008. Tanto en la enseñanza como en el sistema sanitario, la devaluación salarial se ha producido en paralelo a un empeoramiento intenso de las condiciones de trabajo por cambios sociológicos a los que no se ha hecho frente con nuevos recursos.
Italia celebra este domingo y lunes un controvertido referéndum que cambia la Constitución para reformar la magistratura y que, por primera vez en tres años y medio de mandato, amenaza con poner contra las cuerdas a Giorgia Meloni: algunos sondeos dicen que puede perderlo. Hasta ahora no había sufrido el mínimo desgaste. Que haya advertido que no piensa dimitir si vence el “no” y que no es una votación sobre el Gobierno no ha hecho más que aumentar la sensación de que es exactamente eso. Una derrota sería un revés importante para la primera ministra, a un año y medio de las elecciones, en septiembre de 2027.
La última dictadura argentina fue tan atroz que unió a los argentinos en uno de los pocos consensos que resisten la polarización: Nunca Más. Este martes, cuando se cumplen 50 años del último golpe de Estado, miles de personas saldrán a las calles para repudiar el terrorismo de Estado, exigir a los militares que digan dónde están los desaparecidos y reivindicar un proceso judicial que ha condenado a más de 1.200 represores por crímenes de lesa humanidad y sigue abierto. A contramano de la justicia, Javier Milei cuestiona la existencia de un plan sistemático para secuestrar, torturar, desaparecer, asesinar y robar bebés. Defiende, en cambio, que “durante los setenta hubo una guerra” entre el régimen militar y las organizaciones guerrilleras en la que las Fuerzas Armadas “cometieron excesos”. Su reinterpretación del pasado inquieta a quienes ven en ella una señal de la deriva autoritaria de un Gobierno de ultraderecha que criminaliza la disidencia.
El sonido de una espada chocando contra un escudo, el destello de una peluca de colores imposibles y el murmullo constante de cientos de conversaciones cruzadas: así arranca la primera edición de FanMedia Con en el Palacio de Congresos de Oviedo. “Mira, es Dani Fez, vamos a pedirle una foto”, le dice Marcos a Fernando, son dos jóvenes disfrazados de personajes del anime One Piece.
Cuando se apagan las luces y se abre el telón en el Nuevo Teatro Alcalá las brujas vuelan sobre sus escobas, los animales protagonizan coreografías imposibles y los espantapájaros viven felices y comen perdices. En musicales como Wicked el público se convence de que la magia existe, y todo gracias a la maquinaria teatral que trabaja sin descanso para desafiar las barreras del mundo real. La evolución de los equipos escenográficos, de iluminación y sonido en los teatros madrileños es una de las razones que explican por qué la capital española se ha consolidado como el tercer destino de referencia para los amantes del género, después de Broadway (Nueva York) y West End (Londres). “La tecnología nos ha ayudado a construir espectáculos cada vez más visuales”, resume David Barreñada, director de operaciones de ATG Entertainment España. Hoy la mayoría de espacios escénicos de la ciudad se han renovado, mientras que otros como el antiguo cine IMAX y el Teatro Madrid-Concha Velasco se encuentran en obras a la espera de renacer como templos del teatro musical.
No ha sido nunca Will Oldham de esos que siguen las reglas del mercado. Ni siquiera ahora que, con 56 años y casado con la artista Elsa Hansen, se ha convertido en un auténtico hombre de familia. El día de la entrevista acaba de terminar su gira europea en Madrid y solo piensa en volver a casa en su ciudad natal, Louisville (Kentucky), a ser posible con un regalo a su hija Poppy, de cinco años. La idea es comprarle un auténtico traje de flamenca, con sus zapatos y sus castañuelas.
Horas después de que el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González y la inspectora que le ha denunciado por agresión sexual declararan por primera vez ante el juez que investiga el caso, el abogado de ella, Jorge Piedrafita, estaba sentado en un plató de televisión. Rodeado de periodistas, iba contestando a sus preguntas sobre lo ocurrido ese día en los juzgados, incluidos detalles de un audio sobre la presunta violación. No es una escena inusual. Casi cualquier mañana televisiva tiene su dosis de casos judiciales mediáticos con letrados entrando y saliendo de los programas. Los abogados ganan visibilidad, sus casos irrumpen en el debate público, se desmenuzan en las tertulias y sus protagonistas se convierten en personajes de una trama.