Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
La Casa Blanca planea una profunda revisión de los protocolos de seguridad después del tiroteo del sábado por la noche en las proximidades de la cena anual de corresponsales en la que participaba por primera vez el presidente Donald Trump. La visita de Estado que comienzan este lunes los reyes de Inglaterra, Carlos y Camilla, a Estados Unidos va a representar la primera prueba para la seguridad presidencial —y de las autoridades internacionales de visita— de Donald Trump tras el suceso, aparentemente el tercer intento de acabar con la vida del mandatario en menos de dos años.
Una trama con dos jefes. Un ministro con mucha capacidad de influencia y un empresario dispuesto a pagar por ella. Esa es la fotografía que han dejado casi 12 horas de declaración de los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que han intervenido en la investigación que ha sentado en el banquillo a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama. Los agentes han situado al exministro de Transportes y al empresario y comisionista en la cúspide de la “organización criminal” que se juzga en el Supremo. Ábalos, según la UCO, era “el jefe instrumental”, el que abría puertas y quien llevó a Aldama y sus socios a sitios donde no hubieran llegado por sí mismos. Pero tampoco dudan de que el “jefe real” de la trama era Aldama, que tenía “a sueldo” a todo un ministro y secretario de Organización del PSOE y a su asesor, y logró con prebendas “comprar su voluntad”.
Marko Dmitrovic ya tiene un pie en la leyenda del RCDE Stadium. El portero serbio, que antes del pitido inicial recibió el premio a la mejor parada del mes de marzo de LaLiga de manos de Tommy N’Kono, volvió a justificar ese galardón a lo largo de los noventa minutos con una actuación providencial que salvó al Espanyol de una derrota que, a la vista de lo ocurrido en el tramo final, habría sido difícil de rebatir. El Levante se marchó de Cornellà con un punto que sabe a poco, especialmente después de haber tenido en su mano los tres en los minutos de descuento.
El empresario Víctor de Aldama les tenía “a sueldo”, pagaba, exigía y nadie se le resistía. El ministro José Luis Ábalos era la gran influencia, “hacía lo más grande” a cambio de variopintas contraprestaciones. Y su asesor, Koldo García, era la “correa de transmisión”. Así de claro ha sido el teniente coronel Antonio Balas, el jefe de la investigación que ha hecho la Guardia Civil en el caso Koldo, primero a las órdenes de la Fiscalía y después de los tribunales. Su contundencia ha dejado poco margen a las defensas, que han tenido que tirar de imaginación para dar explicaciones alternativas (legales). “¿Y si...?”, tanteaban el terreno. Una y mil veces hasta que han hecho estallar al presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta. “A partir de ahora voy a ser más radical con ustedes”, cortaba el magistrado. Su paciencia se había agotado.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se despidió el viernes pasado de la prensa que cubre al presidente, Donald Trump, con motivo el inicio de la baja de maternidad por su segundo hijo. El ataque del pasado sábado de Cole Thomas Allen, el hombre que fue reducido cuando trató de entrar armado en el salón del hotel Hilton de Washington en el que Trump participaba la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, hizo que Leavitt volviera este lunes a subirse al podio para hablar con los medios. Aprovechó la oportunidad para culpar al “culto de odio de la izquierda” del ataque contra el presidente de Estados Unidos, poco antes de que el sospechoso compareciera ante el juez para escuchar los delitos de los que le acusa el Departamento de Justicia.