Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
El futuro de la mayor colonia africana de España, abandonada hace medio siglo, se decide a puerta cerrada. El Consejo de Seguridad de la ONU ha revisado en la última semana de abril las funciones de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) 35 años después de su despliegue. Marruecos, que controla el 80% del desértico territorio, y el Frente Polisario, exiliado en Argelia, están llamados a reanudar este mes en Washington la negociación sobre el futuro del territorio lanzada en febrero en Madrid por Estados Unidos. La diplomacia norteamericana ha activado al mismo tiempo la mediación directa entre Rabat y Argel mientras impone una estricta ley del silencio en el diálogo sobre el futuro del Sáhara Occidental
Hace no tanto tiempo, en las últimas décadas del pasado siglo, la ONU era el árbitro de la legalidad internacional, y su secretario general, un pacificador casi a tiempo completo. Hoy las negociaciones para resolver guerras y conflictos recaen en empresarios amigos del presidente Donald Trump o en terceros países, a menudo potencias emergentes (Qatar como mediador en Gaza o Pakistán en la guerra contra Irán), que han cooptado la histórica labor de interlocución de la organización. En vísperas de elegir a su próximo secretario general, la dimensión pacificadora de la ONU cobra especial relieve por la parálisis acumulada ante los más recientes conflictos: Ucrania, Sudán, Gaza, Irán, Líbano...
Organizar festejos taurinos para luchar contra la despoblación. Esa es la apuesta del Gobierno cántabro que, por tercer año consecutivo, ha convocado una línea de ayudas para financiar hasta en un 90% la organización de corridas de toros, novilladas y otros espectáculos taurinos populares. Así lo recoge el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) del pasado 28 de abril en una convocatoria que, en línea con las ediciones anteriores, fija en 14.500 euros el dinero máximo destinado a las corridas de toros, 10.000 en el caso de las novilladas, hasta un presupuesto total de 41.000 euros.

Alcossebre es una pedanía costera que se asoma al Mediterráneo en el norte de Castellón, entre calas, pinares y urbanizaciones de baja altura. Pertenece al municipio de Alcalà de Xivert, y aunque cuenta con alrededor de 7.500 habitantes censados, en los meses de julio y agosto la población se multiplica. Es un destino clásico del veraneo valenciano, donde la vivienda turística marca el pulso del mercado inmobiliario. Tener casa aquí es, para muchos, una forma de asegurarse un refugio junto al mar. Un enclave de atractivo incuestionable, especialmente para jubilados que buscan comodidad y buen clima.



Los ingresos que entran cada año en los hogares españoles suelen venir de fuentes tradicionales como los salarios, las pensiones y las actividades profesionales. Sin embargo, existe una vía que a menudo pasa desapercibida para el gran público, pero que ha cobrado un protagonismo inédito en el último ejercicio. Son las rentas del capital. Este concepto, que engloba beneficios económicos, intereses, dividendos y ganancias obtenidas por la tenencia o venta de activos, ha alcanzado máximos. La estadística publicada recientemente por la Agencia Tributaria, correspondiente a 2025 y todavía provisional, refleja que los contribuyentes ganaron el ejercicio pasado más dinero que nunca a través de esta vía, registrando un alza anual del 14% y superando con holgura la barrera de los 100.000 millones de euros. El tirón de la Bolsa y el calentamiento del mercado inmobiliario, tanto de la compra como del alquiler, explican la mayor parte del alud de dinero.
En las cafeterías que rodean el lago de la Casa de Campo en Madrid, las mañanas de domingo reúnen a corredores y ciclistas que llenan las terrazas para reponer energía tras recorrer los caminos. Al llegar la hora de pagar, en las mesas la expresión se repite: “Pago yo y me hacéis un Bizum”. En los últimos años, se ha convertido en el lenguaje habitual para saldar deudas de bajo importe entre amigos y familiares, desplazando al efectivo en la vida cotidiana de millones de españoles. A partir de la tercera semana de mayo, hacer un Bizum dejará de ser solo la forma de pagar una cena a medias para convertirse también en un gesto en el supermercado, la farmacia o la tienda de ropa. Se trata del movimiento estratégico más ambicioso desde la creación de la propia plataforma en 2016 y que llevará a Bizum a convertirse en un medio de pago total para competir con los gigantes que dominan el sector: Visa, Mastercard, Apple Pay y Google Pay.
Robert Millar fue, en la España de los 80, el escocés del pendiente, una expresión homófoba que justificaba, hace 40 años, la tirria que se le tenía durante la Vuelta al ciclista de Glasgow, porque nuestro héroe, Perico Delgado, no lograba derrotarle en la Vuelta. Lo consiguió solo a costa de una gran coalición de todos los equipos españoles capitaneada desde las ondas por José María García, que renunciaron a sus objetivos particulares por un bien mayor y volvieron loco al equipo Peugeot de Millar en la travesía de la sierra de Navacerrada. Perico ganó la Vuelta y Millar encontró aún más razones para alimentar su bien ganada fama de borde y arisco.
Era cuestión de tiempo que la complejísima obra de David Robert Mitchell (It Follows, Under the Silver Lake), repleta de capas, pura posmodernidad cinematográfica, inspirase, o se convirtiese en el punto de partida de un nuevo tipo de terror —y no solamente terror—, uno nuevo en un sentido clásico, poderosamente estético y narrativamente saturado. La primera muestra, y muy brillante, es la miniserie-milagro de Haley Z. Boston, Algo terrible está a punto de suceder (Netflix). Hay en ella el plano fijo y lejano de John Carpenter (Halloween) que David Robert Mitchell reinventó en It Follows, conversaciones aparentemente absurdas que sin Tarantino (Reservoir Dogs, y, sobre todo, Kill Bill) no existirían de la forma en que lo hacen, y el alma de todo el terror escrito (y dirigido) por mujeres este siglo XXI.
Thalía tiene 18 meses y gatea a toda velocidad por la cama en la que descansa su hermano Neizan, de seis años. La niña le abraza y da dos besos antes de mirar con una sonrisa radiante a quien graba la escena. “Lo adora. Con lo pequeñita que es, impresiona ver el cariño que le da y cómo lo mima. De alguna manera, es como si ya fuera consciente de todos los cuidados que él necesita”, explica Andrea Téllez mientras muestra, en el salón de la casa en la que vive con sus padres en Massamagrell (Valencia), las imágenes de sus dos hijos.
Los alquimistas medievales persiguieron una quimera durante siglos: la piedra filosofal, un material capaz de transformar metales corrientes, como el plomo y el hierro, en el codiciado oro. El físico español Pablo Jarillo Herrero está en las quinielas del Premio Nobel porque ha descubierto algo parecido: una “piedra filosofal inversa”. No es una sustancia que transmuta cualquier elemento banal en una joya, sino un material inverosímil que “se convierte en todas las cosas”, según expone el científico.
