Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Cuando Innocence se estrenó en 2021 en el Festival d’Aix-en-Provence, el crítico de EL PAÍS Luis Gago escribió: “Si todavía hay quien piensa que la ópera es un género caduco o anacrónico, sin encaje posible en el mundo actual, en cuanto vea y escuche Innocence cambiará de inmediato de opinión".





En el inicio de la historia, hay un mensaje de Ángela al Instagram de Cristina Fallarás: espera que alguien escuche por lo que ha pasado. Esa cuenta de la red social de Fallarás es un relato constante de la violencia machista en España: no hay nombres ni de agresores ni de las víctimas, tan solo el doloroso goteo de casos, de decenas de mensajes que cada día la periodista selecciona, edita y cuelga. Alguno, incluso, sirve para que otras mujeres descubran hechos similares a los vividos por ellas, o, incluso, para que reconozcan a sus propios maltratadores en esos sufrimientos publicitados.
Hace siete años, la cineasta Marta Loza atravesaba una crisis vital al tiempo que se planteaba la maternidad y si eso supondría vivir en la precariedad. De aquellos dilemas habló con Marta Bassols, guionista y actriz. “Fue la primera de mi grupo de amigas que había sido mamá. Estaba criando a su hija de una manera estupenda, pero pasando por un montón de dificultades. Me pareció que esa forma de maternar no se había contado aún”, recuerda Loza. Ese fue el germen de Yo siempre a veces, una serie de seis capítulos de media hora que Movistar Plus+ estrena este jueves 23 y que sigue las dificultades de una madre soltera de la generación Z ante las trabas que la sociedad pone cuando la precariedad y un bebé se dan la mano.





Sus lenguas maternas son el euskera y el farsi. El castellano lo aprendió más tarde, pero lo domina. La actriz Fariba Sheikhan nació en 1988 en el hospital de Cruces de Barakaldo de madre vasca y padre iraní: “A esta edad empiezo a preguntarme cosas, de dónde vengo, a dónde voy…”. Viene de muchos sitios y ha pasado por otros tantos. Se crio en Gernika, a los 19 años se fue a estudiar en Sevilla, ha vivido en Málaga o Londres y sus proyectos le han hecho recorrer mundo. Series como Salvador, Teherán, La unidad o películas como The covenant, de Guy Ritchie. En otoño estrenará Disforia, primera obra de Christopher Cartagena, con un papel protagonista, y prepara un largo en euskera y otra serie de comedia. Lleva tres años afincada en Madrid, donde atiende a la entrevista en una cafetería del Rastro.

Cincuenta años después del inicio del exilio saharaui, que iba a durar días, no décadas, la vida en los campamentos de Tinduf (Argelia) continúa dependiendo casi por completo de la ayuda humanitaria internacional. Una asistencia marcada por altibajos constantes y cada vez más condicionada por la polarización política global. La actual coyuntura internacional ha puesto contra las cuerdas al sistema de ayuda humanitaria y a la Ayuda Oficial al Desarrollo diseñado tras la Segunda Guerra Mundial.
La Liga de fútbol (comercialmente LaLiga) organizó para los partidos del 10 al 12 de abril una jornada conmemorativa que consistía en recuperar los antiguos diseños de las camisetas de árbitros y jugadores, la vieja estética de los balones, aquella R que marcaba en TVE la repetición de la jugada... La propuesta permitía a cada club mostrar los uniformes que vistieron sus futbolistas en otras épocas gloriosas, y provocó a su vez en los medios un duelo al sol entre dos palabras: el anglicismo vintage y su equivalente español “retro”. ¿“Jornada vintage”? ¿“Jornada retro”? Ya les adelanto que ganó “retro”.
La publicación del acuerdo entre PP y Vox que permitirá el nacimiento del gobierno autonómico de Extremadura debería ser una razón poderosa para que todas las fuerzas políticas que quieran seguir identificándose con la democracia reflexionen profundamente sobre qué hacer.

Al cotxe no sona ni Bob Dylan, ni Patti Smith ni PJ Harvey. Ja no som l’any 1997 i això no és la gira que Víctor Nik ha programat per donar a conèixer el llibre Uh de l’Enric Casasses. Tampoc som a la gira de 1999, a Mallorca, ni som l’any 2000 amb la Meritxell Cucurella-Jorba, en Josep Pedrals, en Francesc Bombí o en Gerard Altaió al carrer Ferlandina, al bar Horiginal. No, de tot aquest esclat de la poesia oral en català ja en fa vint anys, i al cotxe de la Dolors Miquel (Lleida, 1960) ara m’imagino que hi deu sonar la Rosalía, la Bad Gyal o les Tarta Relena.


Desde las terrazas del castillo de la Atalaya de Villena (Alicante, 34.700 habitantes) se pueden contemplar cuatro provincias distintas pertenecientes a tres comunidades autónomas diferentes. Alicante, Valencia, Murcia y Albacete están al alcance de la vista, sin necesidad de prismáticos. Lo que no se divisa, sin embargo, es el Mediterráneo, que frena en la orilla a unos 60 kilómetros de distancia. Situado en el noroeste de la provincia, en la salida hacia Madrid, la lejanía de la costa aparta a este municipio de los circuitos turísticos más característicos de la Costa Blanca. Sin embargo, se ha convertido en un destino muy solicitado por los cruceristas procedentes de Estados Unidos. Los motivos principales son dos: la abundancia de bodegas bien nutridas de un programa enológico y el propio castillo, una fortaleza medieval construida por los árabes en el siglo XII. Para el resto de visitantes, españoles y europeos en su mayoría, hay una razón más: el hierro extraterrestre con que se forjaron dos piezas del Tesoro de Villena, un extraordinario conjunto de orfebrería en oro, plata y ámbar de la Edad del Bronce.
Aunque no se le tenga miedo a los perros, es probable que un cane corso intimide un poco. Sus 45 kilos garantizan una fuerza y una robustez inusuales para la media del animal. Incluso un roce casual o que hinque sus patas en el cuerpo para saludar podría derribar a alguien. En esa línea de atributos físicos se encuentran otras razas como los pastores alemanes, belga malinois, del Cáucaso o dóberman. No están consideradas razas potencialmente peligrosas (PPP), pero los expertos sí los consideran como adiestrables para ser perros guardianes; de nuestra casa, de una finca o de un terreno.