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“En mis papeles sí se puede ver”, decía Leticia de la Hoz, ya sin ganas, casi derrotada. Era su enésimo intento de acreditar ante el Tribunal Supremo que los estrictos controles internos que el exgerente del PSOE Mariano Moreno ha asegurado que había para los pagos en metálico no eran tales. Como muestra, nueve hojas de liquidación “sin concepto”, “ni fecha” pero sí “firmadas” por hasta tres responsables que permitían a su cliente recuperar más de 4.000 euros de los gastos que había anticipado. Del otro lado, el del propio tribunal, siempre la misma respuesta: que no, que no y que no. “Pregunte por hechos, no por hipótesis ni valoraciones”, repetía cabezonamente el magistrado Andrés Martínez Arrieta.
Durante unos meses, cuando iba a Madrid, Paco Cerdà visitaba el Palacio Real con frecuencia. Fotografiaba con la memoria cada detalle de los salones, husmeaba entre las habitaciones hasta donde le dejaban o subía y bajaba las escaleras, contando obsesivamente el número de los peldaños. A la hora del café, en el almuerzo que los Reyes ofrecieron el miércoles con motivo de la entrega del Premio Cervantes al mexicano Gonzalo Celorio, se formaron diversos corrillos en torno a los reyes Felipe y Letizia. Visto con una cierta perspectiva, esos minutos con autores, editores o periodistas parecen un vals cortesano que se repite cada año. El autor de Presentes le explicaba al Rey que visitaba el Palacio porque se estaba documentando para escribir 14 de abril. El escritor valenciano estaba allí como otros ganadores de la última convocatoria de los Premios Nacionales. Como la dramaturga Victoria Szpunberg o el historiador Juan Francisco Fuentes o la poeta Míriam Reyes. Cerdà le contó una anécdota incluida en el libro: aquel cigarro que Alfonso XIII compartió con unos campesinos cuando emprendía la ruta del exilio. Son cosas que pueden pasar, pareció contestarle don Felipe con un gesto y una sonrisa cómplices.
No hay que fiarse mucho cuando una gran empresa cárnica o de lácteos afirma que va a alcanzar la neutralidad climática en 2050 o va a ahorrar miles de millones de litros de agua para 2030: un estudio publicado este miércoles en Plos Climate estima que el 98% de las declaraciones y compromisos ambientales recientes de las mayores compañías del mundo de este sector pueden catalogarse como greenwashing (ecopostureo). Las investigadoras que han puesto la lupa sobre los anuncios verdes de estas compañías, pertenecientes a las universidades de Miami y Nueva York (EE UU), aseguran que son muchas las promesas, pero pocas las pruebas científicas que las sostienen. De hecho, como especifica por correo electrónico Maya Bach, dietista especializada en sostenibilidad ambiental y autora principal del trabajo, el otro 2% tampoco son compromisos más creíbles, sino afirmaciones neutras que no están vinculadas a anuncios de ninguna compañía.
“Lo que tenemos que entender es que ante el cine de los hermanos Lumière, cuando proyectaron la llegada del tren a la ciudad, la gente sentía miedo de ese nuevo medio. Es el mismo miedo que sintieron los pintores con la fotografía, los creadores de teatro con el cine o los músicos con la llegada de la electrónica. Pero la historia demuestra que no hay que tener miedo a los avances tecnológicos en el arte”. En la Croisette de Cannes, epicentro del cine mundial, el pionero de la electrónica mundial Jean-Michel Jarre toma la palabra ante una audiencia que mezcla cineastas y tecnólogos para inaugurar la segunda edición del World AI Film Festival (WAIFF), el mayor certamen del mundo dedicado al cine hecho con inteligencia artificial generativa. “La herramienta es neutral y solo existe el creador detrás”, explica Jarre. Su reflexión marca el tono del evento: la inteligencia artificial no como sustituto, sino como un instrumento más en la larga historia de invenciones que han redefinido el arte. Así arrancaba este martes una cita que, en apenas dos años, se ha convertido en el gran escaparate de un cine hecho a la vez por artistas y por algoritmos.
Que los pagos en efectivo del PSOE iban a acaparar el interés de la novena sesión del juicio a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama, aunque no formen parte de esta causa, ya se intuía desde el momento en que el Tribunal Supremo citó como testigos a Mariano Moreno, exgerente del PSOE, y Celia Rodríguez, trabajadora del partido. Lo que sí era difícil de prever es que fuera la defensa del antiguo asesor ministerial la que intentara sembrar dudas sobre el control financiero de Ferraz y el abogado del PP quien protestara por ello. Lo que ha pretendido la letrada de Koldo García era atribuir el dinero en metálico que manejaba su cliente al reembolso de gastos del PSOE, pero las acusaciones lo vieron venir con antelación y, antes de que la defensa preguntara, habían logrado arañar al antiguo gerente del partido una afirmación que anulaba esa posibilidad.
Lo dijo Celeste, la inspectora de Hacienda que escribió el guionista Diego San José y ejecutó la actriz Carmen Machi: los gastos de cada uno, sus facturas, explican mejor tu vida que cualquier psicólogo. De hecho, los gastos en psicólogo también la explican: no hace falta que sepamos lo que pasa si te gastas la mitad del sueldo en ellos.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha recibido este miércoles en el palacio presidencial de Kiev a la ministra de Defensa, Margarita Robles, con la que ha mantenido una reunión sobre la cooperación militar entre ambos países y abordar la situación bélica en el país. En un mensaje en inglés, ucranio y español difundido en redes sociales, el líder ucranio ha asegurado que ha informado a Robles “sobre la situación en el frente” de guerra con las fuerzas rusas, que invadieron ucrania en febrero de 2022.