Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
El público que esta semana vaya a algún cine de la cadena Yelmo para ver el regreso de Meryl Streep como Miranda Priestly en El diablo se viste de Prada 2 podrá entrar a la sala con un bolso rojo lleno de palomitas. Es la moda y también una nueva experiencia cinematográfica: coleccionar un palomitero particular en cada gran estreno. El furor por estos cubos se ha vivido este abril con la animada Super Mario Galaxy, cuya figura del dinosaurio Yoshi, vendida a 40 euros, ya es pieza de especulación. Pero, en realidad, los más beneficiados son unos cines que buscan convertir cada estreno en un evento instagrameable y reconfigurar ingresos ante el descenso de la venta de entradas. “El espectador ya no busca solo sentarse a ver una película, sino vivir la experiencia. Ofrecemos nuevas formas de relacionarse. Ya no solo hablamos de exhibición”, explica por correo Samuel Bolaños, director de comercialización de Cine Yelmo.
Por si no tuviéramos bastante con la inestabilidad, la precariedad y las veleidades de un sector caprichoso e ingrato, cada cierto tiempo los trabajadores del audiovisual nos tenemos que enfrentar a una vicisitud profesional añadida: los estrenos de los amigos.


En la primera escena de La risa y la navaja, un policía fronterizo apostado en una desértica carretera que da entrada a Guinea-Bisáu pide un libro al protagonista del largometraje para dejarle pasar. Ese momento surrealista anuncia que el último largometraje del director portugués Pedro Pinho va a cuestionar esa mirada sesgada e inundada de clichés que se reserva a África.

El sueño de la infancia de Estel Blay Carreras (Manresa, 39 años) era convertirse en astronauta. Más de la mitad de las niñas que tienen la ambición de dedicarse a las ciencias desisten en la adolescencia, pero no fue su caso, que convirtió una fantasía en un plan de futuro profesional. Se formó en Ciencia Aeroespacial, se doctoró, tuvo varios trabajos. Hoy, esta mujer, que vive en un barrio residencial de Sitges con su familia y dos hámsteres, que nos recibe con una sonrisa y en calcetines, que tiene un estilo de vida aparentemente convencional, en poco más de un año será la próxima comandante de una misión que simulará, en una isla remota del Ártico, una expedición a Marte.
El condón femenino podría sentirse discriminado con respecto a su colega varón. Es algo más caro, no todas las farmacias lo tienen y, por supuesto, ningún dispensador de preservativos de los que se ven en discotecas o bares nocturnos lo incluye. Claro, que el interés por él es también menor y son muchas las mujeres que ni siquiera han sentido la curiosidad de probarlo.

El primer domingo de mayo está a la vuelta de la esquina en el calendario, lo que significa que se acerca el Día de la Madre. El cariño se demuestra a diario, sí, pero qué mejor que una fecha dedicada solamente a ellas. Por su paciencia y amor incondicional. La ocasión perfecta para rendirles homenaje y recordarles lo importantes que son.




La primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles, que se celebra en Santa Marta (Colombia) y en la que se espera que este martes y miércoles participen los representantes de medio centenar de países, ha puesto el foco sobre los beneficios extraordinarios que las empresas energéticas, especialmente las petroleras, están logrando con el alza de los precios ligados a la guerra en Oriente Próximo. Durante los primeros días de esta cita, los debates entre expertos y representantes de la sociedad civil se han centrado en buena parte en cómo financiar la transición energética necesaria para que el calentamiento global se quede dentro de los límites menos catastróficos. Y la fiscalidad sobre las empresas de combustibles, principales causantes del cambio climático, está en ese debate, como también otras medidas como la reducción de la deuda externa de los países o los mecanismos de arbitraje internacional que permiten a las multinacionales demandar a los Estados si anulan proyectos fósiles.
Jago Scrandles, un joven londinense de 28 años, ha convertido las habitaciones de hotel en las que se hospeda en cocinas improvisadas. Durante su estancia, saca una rentabilidad pasmosa a los pequeños electrodomésticos que cualquier hotel pone a disposición de sus huéspedes: máquinas “batalleras” que, con un ingenio casi renacentista, utiliza para sorprender a su audiencia con platillos dignos de cualquier cantina gentrificada.
El edificio del Instituto Cervantes en Utrecht (Países Bajos) se suma a la lista de embargos preventivos por el impago de los laudos por el recorte de las renovables. La justicia neerlandesa ha autorizado el embargo de este inmueble ante la negativa de España de abonar el laudo arbitral que reconoció el derecho compañía japonesa Eurus Energy, filial del grupo Toyota, de ser indemnizado con 106 millones de euros por el recorte a las primas de las renovables que tuvo lugar en 2013 con motivo de la reforma eléctrica, según han informado fuentes cercanas a los fondos de inversión que representa a la compañía acreedora.
No hace falta ser Karlos Arguiñano, Ferran Adrià o René Redzepi –Dios le guarde y se le olvide dónde– para freír unas patatas. Cualquiera puede cortar unas cuantas, pasarlas por aceite caliente y echarles sal, pero la calidad del resultado dependerá de cómo haya dado esos sencillos pasos. Hay patatas doradas, crujientes y en su punto perfecto de grasa y sal. Y también hay patatas blandurrias, grasientas, un pelín requemadas o algo crudas, porque en el proceso se han cometido ciertos errores.