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Elon Musk ha vuelto al estrado del juzgado de Oakland, en California, en su cruzada judicial contra OpenAI, la empresa de inteligencia artificial que cofundó junto a Sam Altman. Un día después de contar cómo fueron sus inicios en la tecnológica y de alertar de los peligros de esta —en su primera intervención aseguró que tenía una “preocupación extrema” con la IA” y que “podría matarnos a todos”—, este miércoles se ha centrado en explicar por qué salió de la empresa y en responder, en no muy buen tono, a las preguntas de los abogados de OpenAI. Esta vez Altman sí ha estado presente en la sala, sin mover un músculo, con una pequeña libreta en la mano. También ha salido a relucir la estrecha relación de Musk con el presidente de EE UU, Donald Trump. El jueves se retomará la declaración.
En un instituto de secundaria, basta a veces con mencionar la palabra feminismo para que la conversación se tense, se bloquee o se cierre antes de empezar. Parte de los adolescentes, especialmente chicos, lo perciben lo perciben como algo ajeno o incluso como un ataque, mientras que otros lo reciben con escepticismo o cansancio. En ese contexto, el reto no es solo qué se enseña, sino cómo hacerlo: cómo hablar de feminismo sin generar rechazo, cómo evitar ese tono moralizante (y tan adulto) que levanta barreras y cómo convertir esa conversación en una herramienta útil para pensar y entender el mundo.
Nació en el camino, a los pies de un carruaje cargado de calderos y destiladores, hará unos 70 años. María Stanescu creció nómada, ayudando en el oficio familiar de alambiqueros. Dormía a cielo abierto, junto al fuego que servía de lumbre y cocina. Era libre, aunque le faltara hasta para zapatos.







Carlos Rosillo
Brenda Valverde Rubio
Ana Fernández
Alejandro Gallardo
María Page, Álvaro de la Rúa, Álvaro González, Luis Almodóvar, Luis Manuel Rivas, Carlos Martínez y Eduardo Ortiz
Todo el material de la vía instalado en un área de cuatro kilómetros en torno al punto en que tuvo lugar el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) fue de nuevo uso, sin que se utilizaran traviesas, carriles o balasto reciclados. Así se lo ha hecho saber el administrador de la infraestructura ferroviaria Adif a la titular del tribunal de instancia de Montoro que instruye el caso. La información, incluida la certificación y trazabilidad de cada elemento, fue requerida a la empresa dependiente del Ministerio de Transportes el pasado 24 de marzo. En esa orden, la magistrada hizo alusión al segmento de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla entre los puntos kilométricos 316 y 320. El siniestro, se sospecha que por una rotura de carril o de su soldadura, se desencadenó en el punto 318,681 de la vía 1, donde descarriló un tren de Iryo a las 19.43 horas del domingo 18 de enero. Contra él chocó segundos después un Alvia de Renfe, dejando un balance de 46 víctimas mortales.
Llega con un clasificador azul lleno de fundas de plástico transparente y un bloc de pintura el mismo día que su hija cumple 7 años. Dentro está todo lo que ha ido guardando desde hace meses: las transcripciones de las conversaciones con ella, de los vídeos y los audios que le ha grabado mientras la niña le explicaba cosas que recordaba, dibujos que ha hecho en los que hay un hombre con sangre en la boca y al que se le distingue claramente la bragueta del pantalón que parece semiabierta, otro en el que aparece una mujer con una soga, o uno con una niña en una jaula, u otra rodeada de medicamentos y utensilios médicos. Están también todos los documentos policiales, médicos, judiciales y legales, todo lo que esta mujer de poco más de 40 años y su marido han entregado a su abogada, a la policía y al juzgado.
Todo comenzó el 13 de marzo de 2025, cuando la Dirección Provincial de Educación de Palencia decidió no renovar a la directora y a su equipo del colegio El Cruce de Castilla, en Venta de Baños (Palencia), sin dar ninguna justificación. La afectada denunció los hechos ante la justicia por entender la medida como improcedente y, ahora, un juzgado de lo contencioso-administrativo de Palencia lo ha ratificado: el juez ha emitido una sentencia en la que cataloga el proceso que llevó a cabo la Dirección Provincial para su cese como un camino “contaminado desde su origen”. El documento alude a “un expediente abigarrado”, un “verdadero esperpento” de trámites y un acta “radicalmente falsa” con la que trató de ampararse el área de Educación. El magistrado ha remitido los hechos a un juzgado de lo penal para dirimirlos ya que ve indicios de delito en el proceso. Educación, según ha informado a EL PAÍS, va a recurrir la sentencia.
Frente a una película que se adelantó a todos los tiempos, a los cambios del lenguaje, a la diversidad y a la reivindicación; frente a una película insólita, esquiva pero meridiana, críptica pero brillante; frente a una película fuera de cualquier tiempo, pero también producto de su tiempo, solo cabía una nueva versión presidida por la coherencia. La coherencia de seguir la senda de la luz y de la libertad abierta por dos hombres capaces de enfrentar a la censura franquista y a los españolitos de a pie con lo indecible. Y también la coherencia de verbalizar, de aclarar, de concretar, de reivindicar lo que antes era no solo impensable, sino imposible. A la maravillosa, inigualable y extraordinaria (en cualquier sentido: el cinematográfico, el cultural, el político, el social) Mi querida señorita del año 1972, creada por Jaime de Armiñán, desde la dirección y el guion, y José Luis Borau, coescritor y productor, le sucede ahora Mi querida señorita, versión 2026, aunque ambientada entre 1999 y 2000, escrita por Alana S. Portero y dirigida por Fernando González Molina.
Dirección: Fernando González Molina.
Intérpretes: Elisabeth Martínez, Anna Castillo, Paco León, Nagore Aranburu, Eneko Sagardoy.
Género: drama. España, 2026.
Plataforma: Netflix.
Duración: 112 minutos.
Estreno: 1 de mayo.
Llena de citas que remiten a las formas del cine y a la historia de China en el siglo XX, Resurrection es una película-collage enrevesada y alucinada, pensada para dejarse llevar por su imaginativo torrente y disfrutar del camino. Con las artimañas de un contorsionista del lenguaje, el joven director chino Bi Gan ofrece una enigmática panorámica que propone un viaje desde los años veinte a la Nochevieja de 1999. Da igual perderse, es más, quizá se trata precisamente de eso, de dejarse llevar por los sentidos y por la épica de su propuesta. El resultado es tan delirante como hipnótico por su grandeza, y le valió el Premio Especial del Jurado del último Cannes.
Dirección: Bi Gan
Intérpretes: Jackson Yee, Shu Qi, Mark Chao, Li Gengxi.
Género: drama. China, 2025,
Duración: 160 minutos.
Estreno: 30 de abril.

Cuando María Lamela (O Santo, Lugo, 34 años) recibió la llamada para proponerle presentar Supervivientes desde Honduras, dudó si aceptar. Llevaba ocho años trabajando en La Sexta, y decir que sí suponía cambiar de cadena a Telecinco, dejar la actualidad por el entretenimiento y viajar a otro continente. Pero decidió aceptar el reto. “La vida son dos días y es para los valientes”, dice. Ahora, su rutina ha cambiado. Ha empezado a hacer deporte cada día para aguantar las exigencias del clima y el programa. Y cuando no tiene que conducir tres o cuatro horas de directo desde los Cayos Cochinos, aprovecha para hacer excursiones por la naturaleza o pintar, una de sus aficiones. A punto de cumplir dos meses en el programa, se conecta a la videollamada con EL PAÍS desde su habitación de hotel con la cara lavada y mostrando esa cercanía y naturalidad que despliega en las galas de los martes, jueves y domingos. Son las 17.00 en España, las 9.00 en Honduras.

