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Frente a los rascacielos de Abiyán suena a un ritmazo magnético la música zouglou. Dos bailarines dibujan coreografías multirrítmicas en el escenario, las brillantes voces de tres mujeres acompañan al cantante y la percusión decide tus latidos. Los focos, el pescado asado, el plátano frito y los reflejos de las luces sobre la laguna Ébrié, que bordea la capital económica de Costa de Marfil, completan el espectáculo. Así es una de las noches de la 14ª edición del Mercado de Artes Escénicas de Abiyán (MASA), un encuentro bienal que ha congregado a más de 570.000 visitantes y que este año ha batido récords con la presencia de 320 programadores de 72 países; en 2024 fueron 115 de 40.
El fin de semana del día de la madre ha sido sin duda una fecha muy propicia para ver Yo siempre a veces (Movistar+), la magnífica serie creada por Marta Loza y Marta Bassols, que acaba de recibir el premio al mejor guion en Canneseries.

La llegada del cantante estadounidense Shane Boose, más conocido como Sombr (pronúnciese “somber”) a España el pasado febrero se saldó con un éxito absoluto de público. Como mostraba el propio artista en TikTok durante su paso por Madrid, sus audiencias -mayoritariamente femeninas y adolescentes- enloquecían con su primera visita al país. Sombr agotaba entradas tanto en el Palacio Vistalegre de Madrid como en el Sant Jordi Club de Barcelona, después de haber ampliado el aforo en ambos recintos por la alta demanda. La Riviera y Razzmatazz se le quedaban pequeños a este joven artista neoyorquino de 20 años, cuyo meteórico ascenso a la primera línea del pop parece haberse producido de la noche a la mañana.
Releyendo estas deliciosas confesiones vitales del gran Gregor von Rezzori (1914-1998) —que De Conatus publica ahora en la ya habitual estupenda traducción de José Aníbal Campos— uno se atreve a afirmar desde el futuro, aunque su autor no fuera consciente de ello, que 1961 resultó a la postre un año crucial en su vida. Mientras se mataba escribiendo banalidades para las revistas Quick y Stern, publicaba libros de entretenimiento como Manual para caballeros (con sus propias ilustraciones) y seguía colaborando con la Norddeutsche Rundfunk con el fin de poder mantener a sus tres hijos —llama la atención su mala conciencia por ser un padre ausente, “yo era un padre de familia en abstracto”—, ese mismo año rodó, a las órdenes de Louis Malle, Vie privée con Brigitte Bardot y Marcello Mastroianni. La misma película nos da en cierta manera una primera pista sobre la encrucijada en la que se encontraba: hacia el final de la misma, Grischa/Rezzori habla con Fabio/Mastroianni sobre Heinrich von Kleist, concretamente sobre su drama Catalina de Heilbronn, obra que se va a representar en Spoleto. La sentencia de Grischa es demoledora, pues imperturbable confiesa que no le gusta esa obra de Kleist, ya que la encuentra “demasiado alemana”.

Pregunta. Estamos casados en separación de bienes y vivimos en una casa que hemos pagado los dos a partes iguales, pero cuya titularidad es 100% de mi mujer. Si ella decidiera vender la casa, ¿tengo algún derecho? En caso de no venderla, me gustaría saber cuál es la fórmula legal para asegurarnos que la casa llegará a mis hijas como herencia si yo falleciera antes. L. Cabello
Cada día, millones de frutas y verduras perfectamente comestibles son descartadas por proveedores y supermercados. Las razones son variadas: muescas y protuberancias,, tamaños inusuales, pequeñas imperfecciones o formas irregulares. Como si en el casting les dijesen: “eres demasiado fea”. Al mismo tiempo, cada español tira a la basura algo más de 24 kilos de comida al año, según datos del último informe anual sobre desperdicio alimentario publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Otro estudio reciente del CSIC revela que en España se descartaron más de 480.000 toneladas de frutas y hortalizas entre 2018 y 2024, antes incluso de llegar a las tiendas. Cada año nuestro país elimina 1.300 millones de toneladas de alimentos que no llegan a consumirse jamás..


“No sé cómo llegué a este libro, pero para mí es la biblia. Mira cómo está, me da hasta vergüenza”, dice el panadero Darío Marcos mostrando un ejemplar de El Pan, de Jeffrey Hamelman, que guarda en la oficina de su nuevo obrador en el barrio de Legazpi (Hierro, 29). Es su segundo local en Madrid, abierto a finales de 2025, tras más de diez años regentando Panadarío en Guindalera (Alonso Heredia, 25), una de las primeras panaderías de la ciudad que hizo del pan artesano su estandarte.



La composición de las marineras de la Región de Murcia no suscita demasiado debate: se componen de ensaladilla rusa al estilo murciano (es decir, con el añadido de variantes o encurtidos picados), anchoa y la clásica rosquilla alargada de pan. Tampoco hay discusión sobre la genialidad de esta tapa, una combinación perfecta de texturas crujientes y cremosas y sabores salados y ácidos. Los problemas empiezan con su lugar de nacimiento, motivo de eterna disputa entre Murcia capital y Cartagena. Recomendamos a las personas pacíficas que se abstengan de entrar en ese debate: lo importante es que las puedes disfrutar en cualquiera de las dos ciudades, además de en muchas otras localidades de la comunidad autónoma.