Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Una cierta guerra entre glorias de la interpretación se fragua en Hollywood. El domingo por la noche, uno de los momentos más emotivos de los Oscar fue el in memoriam, con los vídeos y discursos dedicados a los fallecidos durante el pasado año. Rob Reiner y su esposa, Michelle, tuvieron unas bonitas palabras a cargo de su buen amigo Billy Crystal. La actriz Rachel McAdams recordó a su colega Diane Keaton. Y Barbra Streisand cerró los 15 minutos de homenajes con unas palabras a su amigo Robert Redford o, como ella aseguró que solía llamarle, Bob. Para rematar, cantó un fragmento de la canción The Way We Were, de la película Tal como éramos. Sin embargo, no todos parecen estar demasiados felices por ese tributo, y lo han hecho ver públicamente.

En una temporada para el olvido a nivel colectivo, con el equipo en caída libre, Santi Aldama se despedirá de su mejor curso individual en la NBA de baja indefinida. El ala-pívot de los Memphis Grizzlies, de 25 años, es uno de los dos jugadores españoles que participan en la competición, pero lleva en paradero desconocido desde el pasado 5 de febrero, cuando disputó su último encuentro del curso con 12 puntos, seis rebotes y 24 minutos en pista en una victoria a domicilio contra los Sacramento Kings. Unas molestias en la rodilla derecha bastante indefinidas han fastidiado al jugador de Las Palmas, llamado a ser uno de los líderes de futuro de la selección y también miembro prominente del vestuario de la franquicia de Tennesse.
En una de sus últimas comparecencias como portavoz gubernamental, Pilar Alegría, la ministra más desapercibida en el desempeño la cartera, anunció el gran legado de lo que llamó la legislatura del profesorado: la reducción de las ratios, que la nueva ministra Milagros Tolón ha vuelto ahora a presentar y laudar como “una demanda muy querida y esperada por el profesorado”. De nada sirve que toneladas de estudios sobre la reivindicación favorita hayan concluido, una y otra vez, que su efecto está entre ninguno y muy poco, por debajo de numerosas otras medidas, muy por debajo de otras del mismo coste y con un coste muy superior que otras de parecida escasa eficacia. Da igual, porque los docentes se entusiasman, los sindicatos se emocionan y la oposición, que hoy gobierna dos tercios de las comunidades autónomas, será la que sufra el desgaste, o sea que adelante. La ministra Tolón aporta sus propias teorías. Primero, sobre la escuela: “el hecho de que el profesorado esté mejor [...] repercute muy favorablemente en el alumnado y las familias”; debe de ser algo entre cuidar a los cuidadores, que suena muy bien, y llevar regalos a Trump, a ver si se calma. Después, sobre la sociedad, pues la educación es el “pilar clave para lograr la igualdad real” (¿en serio?, ¿habrá leído alguna cifra del último medio siglo, marcado por el clivaje educativo, es decir, por el abismo económico, social y cultural que abre el título universitario?).
El Chelsea ha sido sancionado este lunes con la mayor multa económica de la historia de la Premier League: 12,4 millones de euros. La Liga inglesa también ha castigado al club londinense con la prohibición de firmar jugadores para el primer equipo durante una temporada (sanción suspendida por dos cursos, es decir, no se aplicará de inmediato, sino que quedará congelada a expensas de que el Chelsea sea reincidente) y la imposibilidad inmediata de incorporar futbolistas a su filial durante los próximos nueve meses.
Que el ajedrez permite crear mucha belleza con muy pocas piezas es una idea resaltada varias veces a lo largo de esta colección, ya en su vídeo 548. Contiene un asombroso final artístico de David Gurgenidze: sólo hay un caballo blanco y dos peones negros, además de los respectivos reyes. Pero el georgiano logra exprimir con virtuosismo cada posibilidad de belleza para que las blancas logren arrancar un empate muy cercano a lo imposible.
Fueron una fiesta del cine, sí, pero los de este domingo tampoco fueron los Oscar de la política ni del compromiso. Ni los 14 caóticos meses del mandato de Donald Trump, ni la reciente guerra con Irán, ni los enquistados conflictos en Ucrania o Palestina, ni siquiera la futurible fusión de Paramount y Warner, tan de la industria, fueron más fuertes que el glamur de Hollywood y que el propio cine en la 98ª gala de los premios. Hubo chascarrillos y referencias veladas, pero pocos mensajes explícitos. El nombre del presidente del país ni siquiera se pronunció en una fiesta en la que Una batalla tras otra se alzó como ganadora absoluta con seis premios, entre ellos los más gordos: mejor película y dirección, además de guion adaptado, actor de reparto (Sean Penn), montaje y el nuevo de dirección de reparto.