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En la tercera temporada de ‘Euphoria’ el personaje que encarna la voluputosa y siempre ligeramente polémica Sydney Sweeney, Cassie, no solo inicia un OnlyFans desde su dormitorio de estilo tradwife de los años cincuenta. Además, se casa con Nate Jacobs, ese personaje encarnado por Jacob Elordi que representa al bro posesivo pero irrestible con el que secretamente todas sueñan. Este enlace abocado al fracaso desde el inicio es, a pesar de todo, uno de los grandes acontecimientos estéticos -fuera y dentro de la pantalla- de esta primavera. Los creadores de la serie lo saben y por eso han echado el resto en la creación de un vestido de novia que tenía que dar que hablar por todas las razones posibles. Una de ellas es, por supuesto, un escote balcón desacomplejado y dramático que deja ver esos pechos por lo que Sweeney hay dicho en múltiples ocasiones que no piensa pedir perdón. Entre las demás razones que han sostenido la expectación y viralidad del instante está también el morbo de ver a Elordi haciendo votos en un altar.
La fidelidad es algo innegociable en el hogar, a la hora de llenar la despensa y de alimentar a la familia. Seis de cada diez hogares en España cuentan con al menos un producto de Lactalis en su despensa, según un estudio de Worldpanel by Numerator, de la consultora Kantar. En 2025, más de 12 millones de familias eligieron productos de la compañía, 70.000 más que el año anterior, ampliando su base de compradores y consolidando su presencia en la cesta de la compra española.
Los hábitos de los deportistas de élite requieren de un estricto estilo de vida con hábitos saludables y una alimentación cuidada al milímetro mientras se encuentran en activo. Aun así, cuando llega el temido momento de la retirada, muchos siguen manteniendo esa rutina para mantenerse en forma. Es el caso del extenista Andre Agassi.
La cantante colombiana Shakira (Barranquilla, 49 años) vivió uno de los episodios más difíciles de su vida cuando, en 2022, se separó de Gerard Piqué tras casi 12 años de relación y dos hijos en común. Según el relato de la artista colombiana, se enteró de que el futbolista del Barça le había sido infiel al mismo tiempo que su padre se encontraba hospitalizado y en estado crítico. Una época oscura a la que se sumaron sus problemas con hacienda y que le llevó a dejar Barcelona para trasladarse a Miami, pero que también marcó el inicio de una nueva era musical y con la que quiso dejar un mensaje de resiliencia: Las Mujeres Ya No Lloran. Un álbum con el que muchas mujeres se identificaron y con el que lleva poco más de un año en gira mundial, desde que comenzó el 11 de febrero de 2025 en Río de Janeiro. Este sábado 2 de mayo la cantante regresa a la ciudad brasileña para realizar un concierto masivo en la icónica playa de Copacabana y, con motivo de esta cita, ha publicado Llorar ya no es suficiente, una carta en el medio O Globo, donde reflexiona sobre su largo recorrido. “Fue una sola mañana en la que me desperté siendo una mujer diferente, con una vida diferente. Al día siguiente, tuve que levantarme, preparar el desayuno, llevar a los niños a la escuela, contestar el teléfono y seguir con mi carrera. La vida no da tregua a las mujeres cuando de pronto se encuentran solas, con todos sobre sus hombros”, escribe sobre su separación.
La cantante Alba Farelo, por todos conocida como Bad Gyal (Barcelona, 1997), visitó este lunes El hormiguero para presentar su último disco, Más cara. En su entrevista con Pablo Motos aprovechó para lanzar varios mensajes de empoderamiento. “Nunca hago las cosas para complacer, siempre he hecho lo que he querido”, explicó la catalana, que valoró su evolución tras 10 años de carrera. “Yo empecé en 2016, no soy la misma Bad Gyal, no soy la misma mujer, todos necesitamos cambiar, tenemos inquietudes diferentes y es difícil volver a ser la persona de antes”, concluyó.

Tres expertos en educación plantean una reforma sencilla para hacer más equitativa la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), unos exámenes que generan cada año agravios territoriales. El motivo es que, aunque la calificación obtenida en un lugar de España sirve para entrar en cualquier universidad pública del país, los ejercicios son diferentes en cada comunidad autónoma. El año pasado, la diferencia en la media de los estudiantes gallegos y los murcianos fue, por ejemplo, de casi un punto a favor de los segundos, una disparidad que cambia cada curso de protagonistas, pero se repite con regularidad. “¿Tiene sentido hablar de igualdad de oportunidades cuando 17 exámenes distintos de una misma asignatura compiten directamente entre sí? Estadísticamente, el proceso está viciado, porque se tratan datos generados por procedimientos heterogéneos como si fueran equivalentes”, afirman Iván Area, catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad de Vigo, José Ángel de Toro, catedrático de Física Aplicada en la Universidad de Castilla-La Mancha, y Elena Gajate, profesora de Matemáticas, todos con experiencia en la gestión de la Selectividad.
El pequeño juzgado del edificio Ronald V. Dellums, donde se imparte justicia en la localidad de Oakland (California, 440.000 habitantes), frente a San Francisco, se va a convertir en las próximas semanas en el bullicioso epicentro de las miradas del mundo tecnológico global. En ese tranquilo edificio se va a juzgar uno de los casos del año: el que enfrenta y hará pasar por el estrado a los todopoderosos, ricos e incluso ya personajes famosos Sam Altman, el multimillonario presidente ejecutivo de OpenIA, y al empresario Elon Musk, el hombre más rico del planeta. En liza: el futuro de la empresa que revolucionó el concepto de inteligencia artificial, OpenAI. Y también muchos dólares en juego: 150.000 millones, concretamente (unos 130.000 millones de euros).
