Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Media Europa vuelve a salir a la calle este sábado. Hay convocatorias desde Grecia hasta Bélgica, pasando por Albania, Francia, Portugal y España. Son las últimas de un otoño de movilizaciones: entre el 15 de septiembre y el 23 de octubre, 12 países europeos suman al menos 177 protestas o manifestaciones. La cifra es parecida a la media de 190 protestas mensuales entre septiembre y octubre de los otoños más intensos de la crisis del euro (2010, 2011 y 2012), según los registros de PolDem, un proyecto universitario que recopila protestas a partir de noticias de agencias. Francia, España, Italia, Portugal y Bélgica concentran la mayoría de las movilizaciones contabilizadas.

Francina Armengol (Inca, Baleares, 55 años) es una farmacéutica que lleva más de 15 años en primera fila política, como dirigente socialista en las islas y en esta pasada legislatura al frente de la tercera institución del Estado como presidenta del Congreso. No ha sido una tarea fácil. El Parlamento se ha embravecido y algunos parlamentarios de la derecha, PP y Vox, la tienen enfilada como un árbitro en defensa del sanchismo. Alguno no le ha respondido ni a sus felicitaciones personales en privado.

Los dos violadores eran siempre los mismos y la violencia y el modus operandi empleados, idénticos. Juntos cometieron dos olas de violaciones durante los años noventa en Cataluña, pero solo uno de ellos fue detenido y condenado, y nunca delató a su cómplice. Hace un año, tres víctimas de aquellas agresiones —hubo al menos 16, cuatro de ellas menores de edad— pidieron a la Fiscalía de esa comunidad que ampliara los análisis de ADN para tratar de identificar al cómplice. La fiscalía abrió unas diligencias preprocesales de investigación. Los análisis se ampliaron y se obtuvo el perfil genético del segundo autor, pero dado que los delitos han prescrito, el fiscal superior, Francisco Bañeres, archivó las diligencias el 27 de julio pasado. Y aunque en el decreto de archivo reconocía expresamente “el legítimo interés” de las tres mujeres en saber la verdad, en la práctica no se ha atendido.
Ante los incendios forestales cada vez más intensos y peligrosos, quizá haya llegado el momento de mirar más allá de la extinción y replantearnos también cómo gestionamos el territorio una vez apagado el fuego. En los últimos tiempos asistimos a un paulatino cambio de paradigma que supone abandonar la estrategia de supresión total propia de la época del “todos contra el fuego”. Empezamos a asumir que siempre va a haber igniciones, ya sean naturales o accidentales, y que cuanto más continua e inflamable sea la vegetación, menos manejables serán los incendios y peores sus consecuencias. Esa es la lógica que inspira las quemas prescritas, que no pretenden eliminar el fuego, sino utilizarlo para reducir la biomasa y, por lo tanto, la severidad de los incendios.
“Estamos a punto de perder una información única que no podremos recuperar de ningún otro sitio”, lamenta María Leunda, paleoecóloga guipuzcoana. Se refiere a lo que está sucediendo en uno de los entornos más desconocidos y únicos del mundo: las cuevas heladas de alta montaña, donde aún queda hielo fósil de hace miles de años. Algunas de las mejor estudiadas están en la cordillera de los Pirineos, una de las más castigadas por el deshielo y la subida de las temperaturas.




He de reconocer que, hasta ahora, creía que la postura escorada de los gobiernos autonómicos en favor de los centros de datos se debía a la misma injusta mezcla que nos afecta a buena parte de los españoles: la falta de información por parte de las grandes corporaciones promotoras y la diseminación por estas de algunos datos confusos y sobredimensionados en empleo e inversión. La labor que he tratado de desempeñar estos últimos meses, como investigador predoctoral del CSIC y de la UC3M, ha sido precisamente tratar de poner la información a disposición de los vecinos y las administraciones afectadas por estas instalaciones. Es por ello que recibí con ilusión la invitación de Unidas por Extremadura para comparecer en la Comisión de Economía, Empleo y Transformación Digital de la Asamblea de Extremadura con el objeto de ofrecer un análisis científico de los beneficios y riesgos asociados a los proyectos de instalación de grandes centros de datos en esta tierra. La misma tierra que cultivaron mis abuelos y de la que emigraron con la intención de que sus nietos pudieran estudiar en las instituciones en las que a día de hoy trabajo.
Tal vez celebre con su plato favorito: una tosta de alubias cocidas. O quizás se conceda alguna galleta de chocolate con naranja, el otro manjar que adora. Lo cierto es que este sábado Lara Croft se merece al menos una pequeña pausa entre tantas aventuras. Está acostumbrada a sumar hitos, pero hoy festeja uno especial: 30 años desde el lanzamiento del primer Tomb Raider. Tan apasionada de historia, la arqueóloga lleva tres décadas escribiendo la del videojuego, junto con la suya. Y, probablemente, de la cultura popular, a juzgar por los 100 millones de copias vendidas, las 2.300 portadas de revistas, las exposiciones, películas o canciones que ha protagonizado. “Te asombraría lo persuasiva que puedo ser, incluso con hombres peligrosos”, afirmaba en uno de sus juegos. Sobran los hechos para darle la razón. Ni siquiera hace falta que saque sus célebres dos pistolas.
Fue una de las muertes más sonadas ocurridas durante el confinamiento de 2020. Y eso que el asesinado era un oso, Cachou, plantígrado poco querido por los ganaderos del Valle de Arán porque en los meses anteriores a su muerte se había cebado con la ganadería equina. Pero el crimen escondía conflictos lastrados, enfrentamientos soterrados y dio pie a una investigación judicial con secreto de sumario incluido, un cóctel que ha acabado convertido en serie, Matar a un oso, liderada por los hermanos Sánchez-Cabezudo, y que Movistar Plus estrena el 10 de diciembre, aunque antes se ha proyectado, este viernes, en la primera jornada de la Seminci. Ha llegado antes un producto audiovisual que una sentencia: los dos acusados por el asesinato del plantígrado aún siguen a la espera de juicio.
Siempre he tenido un problema irresoluble con el teatro y es que pocas veces he logrado creérmelo. Tampoco acostumbra a suscitarme esa emoción, esas sensaciones, que me provoca el gran cine. El problema debe de radicar en mí. Exagero un poco. Hace infinitos años vi al extraordinario Vittorio Gassman en un escenario. Sin ninguna compañía. Recitando a Shakespeare, a Pirandello, a Herman Melville. Me resultó hipnótico. También me fascinó Albert Finney interpretando Hamlet. Fueron excepciones.
La residencia Casaverde, en el madrileño municipio de Navalcarnero, había avisado a las familias de sus residentes con discapacidad de que no podían vivir más ahí. El mensaje era contundente: “Dispone de un mes para gestionar y coordinar el traslado a otro recurso residencial”, porque el centro fue “seleccionado dentro del acuerdo marco de la Comunidad de Madrid para la atención a personas adultas con discapacidad física en centro residencial, y la Administración nos requiere disponer de las plazas a partir del 1 de noviembre”. La decisión, comunicada a mediados de octubre, ya estaba tomada, pero dieron marcha atrás cuando los afectados denunciaron a la prensa su “expulsión”. Este periódico ha preguntado a la residencia cuántas personas han recibido esa notificación, pero no ha respondido.