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Es uno de los países con un mayor crecimiento dentro del sector turístico mundial, pero República Dominicana también se proyecta hacia el futuro a través de una mayor diversidad de destinos y experiencias. Potenciar su legado cultural, su gastronomía, las opciones de ecoturismo y posicionarlo como un destino para la práctica de distintos deportes es el siguiente paso del país caribeño. Ese es el mensaje que se desprende de su participación en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026, una cita y un país, España, con los que le une una relación especial. “El turismo dominicano se inicia con capital español, la historia del turismo de nuestro país tiene una semilla de emprendimiento de los españoles”, explica David Collado, Ministro de Turismo de República Dominicana. “Es una relación que se muestra desde nuestro centro histórico, nuestro patrimonio cultural, hasta las inversiones. hoteleras, que en su mayoría son de capitales español. 45.000 habitaciones de hoteles de las 85.000 que tiene República Dominicana ahora mismo son de capital español”.
Ha hecho una de las películas más controvertidas (en el mejor sentido posible) del año que acaba de irse. En Los domingos, que ha logrado 13 nominaciones a los Goya (incluida la de mejor directora), Alauda Ruiz de Azúa (Barakaldo, 1978) se atreve a preguntarse qué pasa en la cabeza de una adolescente que decide meterse a monja. Pero es que antes osó a reconstruir el mundo de una familia marcada por un padre maltratador psicológico; y antes, se arriesgó a ponerse en la piel de una madre primeriza que de pronto no tiene que cuidar solo a su hijo, sino también a su propia progenitora: “A mí no me interesa el cine que te deja un marco de conversación muy restringido, donde simplemente puedes estar a favor o en contra de algo”. Quizá por eso, está llamada a ser una de las directoras españolas más importantes de nuestro tiempo.

Cuando Meritxell Mayans planeó la llegada al mundo de su hijo Kai, compró su ropita y empezó a prepararse para la maternidad, jamás imaginó que acabaría dando a luz a su hijo muerto. A las 22 semanas de gestación, debido a complicaciones graves de salud, tuvo que interrumpir el embarazo y el mundo se le vino abajo. Nadie le dijo que podría cuidar y velar a Kai, hacerle una foto, tomarle las huellas o mantenerlo en brazos. Tampoco que esos rituales podían ayudarla en el duelo posterior. En ese momento crítico, coinciden los expertos, los pacientes están aún más susceptibles a la autoridad del equipo médico. Cada palabra o silencio cuenta.



Manuel Lozano Leyva, físico sevillano, catedrático emérito y asesor del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), cumple 77 este año y dice que no tiene edad para que le dé miedo decir lo que piensa. Por eso, afirma sin titubeos que “[Donald] Trump está desquiciado” o aboga por la restauración del servicio militar obligatorio o defiende la energía nuclear. Una anécdota que recuerda entre risas este nieto de cochero, de quien heredó la pasión por los caballos (acoge a 66 en la finca de ocho hectáreas donde vive en Dos Hermanas), resume su estrategia vital: durante una competición campo a través le tocó montar a Opinión. Le sorprendió que fuera recibido entre risas y aplausos en la salida y pronto comprobó por qué. El animal era conocido porque no paraba de rehusar y era especialista en alcanzar la meta el último, cuando llegaba. Pero esta vez consiguió completar el recorrido y, por primera vez, no en el último lugar.
Una inmensa ola de sarampión está golpeando el globo. Auspiciado por las bajas tasas vacunales derivadas del parón que supuso la pandemia en algunos países y del auge de movimientos antivacunas, el virus, extremadamente contagioso y potencialmente mortal, se está cebando con la población no inmunizada. En la zona del Mediterráneo Oriental, los casos en 2024 aumentaron un 84%; en Europa, un 47%; y en Estados Unidos, pasaron de cerca de 300 en 2024 a más de 2.000 el año pasado. Nadie se libra de la onda expansiva de este azote global de sarampión e incluso en España, un país donde no hay casos endémicos y las coberturas vacunales están por encima del 93%, se han disparado los diagnósticos: según los boletines epidemiológicos del Instituto de Salud Carlos III, en 2025 se registraron cerca de 397 casos, casi el doble que el año anterior (217 en 2024) y muy lejos de los 11 reportados en 2023.

“La gente ha llegado psicológicamente al límite de su tolerancia. Ya no pueden silenciar sus gritos; incluso frente a las balas de este régimen brutal se mantienen firmes y gritan para recuperar con sus voces los derechos perdidos y lograr sus reivindicaciones”, cuenta a EL PAÍS Parinoush Saniee sobre la situación actual de Irán. Socióloga y psicóloga de formación, novelista por necesidad, Saniee se ha convertido en la autora iraní más leída y traducida del mundo, mientras sus libros siguen rigurosamente prohibidos en su país. Ahora, la reedición en español de Una voz escondida y El libro de mi destino (Alianza) devuelve al centro del debate una obra que dialoga de forma directa con las protestas que desde hace años, y especialmente en las últimas semanas, sacuden las calles del país.
Conviene ponerse en alerta: ya están preparándose los reportajes, escritos y audiovisuales, sobre el medio siglo del punk rock. Y es que en 1976 se publicaron los estrenos discográficos de los Sex Pistols, los Ramones, los Damned o la primera versión de Blank Generation, el himno de Richard Hell.
Terapia sin filtro es una comedia divertida. También es un drama muy penumbroso y complicado de digerir por los temas tan reales que trata: psicología, enfermedad, familia, muerte, duelo… Pero para Jason Segel, su protagonista y uno de sus cocreadores, en realidad todo se resume en las “conexiones”: “Mi pensamiento espiritual es que al final de nuestro camino lo único importante será las conexiones personales que hayas tejido”, explicaba a EL PAÍS el pasado diciembre: “Conversar y vivir en comunidad hace que no nos sintamos tan solos”.
Sarah Nyirongo estaba sola de guardia a las dos de la madrugada en una clínica de Lusaka cuando una mujer llegó con contracciones, a punto de dar a luz. El bebé venía atravesado en el útero. “Llamé a una ambulancia porque necesitaba ir a un hospital para que le practicaran una cesárea, pero no aparecía por ninguna parte, así que tuve que hacer una versión cefálica externa para intentar girarlo… y lo saqué”, relata Nyirongo, presidenta de la Asociación de Matronas de Zambia, en una entrevista por videollamada con este diario.