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Es difícil poner puertas al WiFi. Australia, país pionero en limitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años, está encontrando dificultades para hacer efectiva la restricción. Un informe del regulador de seguridad en internet eSafety señala que un “porcentaje significativo” de menores sigue utilizando redes sociales pese a la ley, en vigor desde el pasado 10 de diciembre. Esta norma obliga a las plataformas a verificar la edad de los usuarios bajo amenaza de multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (unos 29 millones de euros).
Que el precio de la vivienda continúe subiendo en España ya es casi rutina. La novedad en cada nuevo dato reside en conocer si lo hace en mayor o menor medida que en anteriores fechas. Es decir, si el mercado está acelerando o si por fin pisa el freno. En 2026, de momento, parece que está sucediendo más bien lo primero, y ello pese a que hay cierto consenso entre los agentes del mercado inmobiliario en que la curva de crecimiento se moderará a lo largo del ejercicio. En el primer trimestre del año, la vivienda se encareció un 14,3% en tasa interanual, un porcentaje que duplica el del arranque del año pasado y que no se veía en España desde 2007, según el último informe elaborado por Tinsa by Accumin, la mayor sociedad tasadora del país. Esto sitúa ya el precio medio del metro cuadrado en los 1.987 euros, cada vez más cerca de los 2.000 euros que marcaron el pico de la burbuja inmobiliaria de principios de siglo. El trabajo concluye que, a nivel nacional, el porcentaje medio de la renta que los hogares destinan al pago del primer año de una hipoteca es del 32,5%, aunque en zonas como Baleares llega a suponer casi el doble.
La Guardia Civil investiga al propietario de una explotación ganadera de San Roque (Cádiz) por un presunto delito de maltrato animal después de que el pasado mes de febrero hallaran una treintena de ovejas muertas, algunas en avanzado estado de descomposición. Los animales que aún quedaban con vida presentaban “grave deterioro físico, con evidentes signos de debilidad y severas limitaciones de movilidad”, según indican fuentes oficiales.

Algo tan sencillo como no tener un cristal entre el cuartico donde cambia pañales y la estancia principal donde pasan el día los bebés provoca que a la profesora Filomena Gómez se le suba el corazón a la garganta cuando alguno de los pequeños “se hace pipí” y ella está sin compañera. “Es que los tengo que dejar solos y no los puedo mirar”, lamenta Gómez, trabajadora de la escuela infantil del CEIP Gabriel y Galán, en Alcobendas. Detrás de su preocupación está también la de cientos de profesores que como ella no dan abasto con las ratios, a los que no les llega el sueldo a final de mes y aún así tienen que comprar materiales para sus clases porque la Administración no les suple o que tienen que achicar agua cuando llueve porque el edificio está lleno de goteras. Las malas condiciones laborales unidas al deterioro de las instalaciones son el caldo de cultivo que los ha hecho estallar.

Son las 21:47. Miras el reloj. Vibra. “Te faltan 2.134 pasos para alcanzar tu objetivo”. Y, de repente, el día ya no parece tan productivo.
En Semana Santa, podemos optar por salir a las procesiones, quedarnos en casa para ver clásicos ultrarrepetidos como Ben-Hur o aprovechar los días festivos para ponerse al día con series que hemos ido dejando o que todavía estamos a tiempo de descubrir. En el equipo de Televisión de EL PAÍS hemos hecho una selección de series accesibles en plataformas según lo que os guste para disfrutar relajados en estas fechas.


El que acaba de presentar en Madrid ha sido su cuarto desfile en lo que va de año. Antes ha pasado por Nueva York, Sevilla y Chile. Y en los próximos meses lo hará por México, Colombia y Canarias. “Estoy haciendo una media de 74 desfiles anuales”, dice Ágatha Ruiz de la Prada (Madrid, 65 años), reclinándose en una silla de colores que, por supuesto, ha diseñado ella misma. Sentada en su taller de la calle de Villanueva —mientras al fondo las costureras terminan las piezas del desfile y en el piso de arriba, donde está la tienda, la cola para probar el café que acaba de lanzar con Juan Valdez no deja de crecer—, no hay un atisbo de urgencia en su voz. “Es una salvajada”, concede, a sabiendas de que no tiene ninguna intención de bajar las revoluciones.
Es el protagonista inesperado que se ha colado en las rutinas de belleza: el cepillo facial de drenaje linfático. Viral en TikTok e Instagram, promete desinflamar el rostro en minutos. “En los últimos años, ha crecido mucho el interés por todo lo relacionado con el sistema linfático y la inflamación de bajo grado”, confirma Yvette Pons, especialista en bioestética funcional. “Cuando funciona bien, la piel está más luminosa, menos inflamada y con mejor tono”, añade la esteticista Carmen Navarro, propietaria de las clínicas que llevan su nombre.
Para algunos, el acuerdo que Tupac Shakur (Nueva York, EE UU, fallecido a los 25 años en 1996) firmó con la discográfica Death Row Records representó su sentencia de muerte. Para el rapero, suponía la libertad. Shakur llevaba ocho meses en la cárcel, culpable de abusar sexualmente de una mujer entre él y otros hombres. El 12 de octubre de 1995, el artista conocido como 2Pac salió de prisión después de que el jefe de la discográfica pagara una fianza de casi un millón y medio de dólares, con el compromiso de grabar tres discos para el sello. Al día siguiente, se puso manos a la obra y acudió al estudio para iniciar las sesiones de su trabajo más ambicioso: All Eyez On Me, álbum doble de 27 cortes y más de dos horas de duración. Publicado en febrero de 1996, hace treinta años, obtuvo críticas excelentes y sigue siendo el disco más vendido de su carrera, considerado uno de los mejores de la historia del género.
Qué suerte tenemos de que nuestra realidad haya colapsado en espacio y tiempo con la de Eider Rodríguez. Lo bueno de tener un nuevo libro de la autora vasca es que ante nosotros se despliega el privilegio de adentrarnos en los universos que imagina. Algo hace crac cuando volvemos a la mejor forense de las grietas —corporales, espaciales, sentimentales— que todos ocultamos para seguir como si aquí no pasara nada. Ese espejo al que nos enfrenta, uno que jamás cuestionará nuestra mugre escondida, también nos convierte en seres más perspicaces, despiertos y afilados: personas más listas. Leerla es como si alguien llegara y nos limpiara bruscamente las gafas. Ese gesto supuestamente cariñoso no buscará aliviarnos, sino revelar una verdad tan nítida como cruda. ¿Lo malo de este libro? Solo hay seis relatos, y se acaban.


