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Cada día circulan en redes sociales como Instagram, TikTok o X miles de vídeos virales sobre salud, y con ellos, otros tantos miles de bulos, a veces difíciles de distinguir de la información rigurosa. Frente a todo ese ruido 3.0, el proyecto AGORA apuesta por algo poco habitual en estos tiempos: la verificación de contenidos a través de una red amplia y colectiva de profesionales acreditados. Cada uno en su campo, valoran de forma voluntaria y altruista la veracidad de lo que se viraliza.


¿Es este miércoles el peor día de la nueva ola de calor? Pues, como todo en la vida, depende desde dónde se mire. En el conjunto de España, “será el día más cálido en general, aunque el jueves será especialmente caluroso en las regiones mediterráneas, donde repuntarán las temperaturas”, explica Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Tanto, que la Aemet ha activado en las últimas horas para el jueves el aviso rojo, el máximo, en Murcia y en la Comunidad Valenciana. Para este miércoles son 12 las comunidades bajo aviso, aunque ninguno rojo, por temperaturas que van de 39° a 42°.
Si el año pasado las llamas se desbocaron en agosto arrasando el noroeste de la Península, coincidiendo con una extensa e intensa ola de calor, este verano los problemas han llegado antes a España, el país europeo con más superficie dañada en estos momentos. Tras un junio que ya fue complicado, en julio se ha disparado el área alcanzada por el fuego hasta un acumulado anual de 119.458 hectáreas. Son los datos provisionales que ofrecía este martes el servicio de vigilancia europeo Copernicus, que emplea su red de satélites para estimar el perímetro y superficie de los fuegos. Pero lo que más destaca es que dos tercios —79.000 hectáreas— de ese total han ardido solo en los 20 primeros días de julio.
Para conservar la financiación estadounidense en medio de la oleada de recortes iniciada el año pasado por el Gobierno de Donald Trump, muchas organizaciones que combaten el VIH tuvieron que elegir entre amoldarse a las nuevas reglas de Washington ―que limitan programas relacionados con diversidad e inclusión o servicios que, supuestamente, apoyen el aborto― o dejar de trabajar. Un nuevo estudio, publicado este martes por investigadores de la Fundación para la Investigación sobre el SIDA (amfAR) y otras instituciones en la antesala a la 26ª Conferencia Internacional sobre el SIDA, ha revelado que el 77% de los gobiernos, ONG y empresas que recibían recursos del PEPFAR, el Plan de Emergencia del Presidente de EE UU para el Alivio del Sida, recibieron órdenes de restringir sus actividades para cumplir con las nuevas políticas de EE UU. El resultado, según los investigadores, ha sido una respuesta al virus más limitada.