Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Las líneas amarillas indican lo que gana esa persona en un día. Las líneas rojas indican el precio total de la consulta.
Un cuento de Woody Allen recrea un célebre pasaje de la Biblia, cuando Dios se le aparece a Abraham y le ordena matar a su hijo Isaac. Así que Abraham se levanta y le dice: “Isaac, ponte los pantalones”. Cuando le explica que tiene que matarlo porque se lo ha dicho Dios, el chaval no se cree que su padre le haga caso, así como así, sin decir nada. Su mujer también le echa la bronca por creerse lo primero que le cuenta uno que pasa por ahí a las dos de la madrugada. Pero cuando Abraham se dispone a sacrificar a su hijo, el Señor interviene para pararlo, le dice que era una broma y le asombra que se lo haya creído. “Nunca sé cuándo hablas en serio”, lamenta el patriarca.
¿Provocará la guerra de Irán una recesión económica mundial? ¿Estamos abocados a aceptar el mundo sin normas que intenta imponernos Donald Trump? La respuesta inicial a estas preguntas sólo puede ser “depende”. Si leen o escuchan respuestas más categóricas, desconfíen. En economía no hay verdades generales, más allá de la banalidad de decir que “los incentivos importan”.
La primera vez que vio el cartel de Zeta, su nueva película, a Mario Casas (A Coruña, 39 años) se le escapó una sonrisa. “Me vi ahí con un arma, con una explosión detrás, como el héroe de acción de una película americana. Me hizo muchísima gracia”. Posiblemente se acordó de todas las horas que había pasado viendo películas como aquella. “Soy de una generación que tiene idealizado el cine. Mi infancia fueron las películas, los videoclubs. Llegabas a casa y el plan del sábado por la noche era alquilar una peli. Yo con 13 o 14 años, mientras mis colegas jugaban al fútbol, cogía el autobús del centro comercial para ir al cine solo”.
La escritora francosuiza Mona Chollet (Ginebra, 52 años) lleva años explorando el punto en que la intimidad se vuelve política. Tras trabajar durante cerca de dos décadas como editora en Le Monde Diplomatique, desarrolló su faceta de ensayista. En libros como En casa (Hekht Libros, 2017), Brujas (Ediciones B, 2019) o Reinventar el amor (Paidós, 2022), ha analizado cómo los mandatos sociales se incrustan en el cuerpo, el deseo, la pareja o el espacio doméstico. En su nuevo ensayo, Contra la culpabilización (Paidós), se adentra en esa voz interior que rebaja, sermonea y descalifica, y que suele sonar con más fuerza en quienes ocupan posiciones de subordinación social, como mujeres, minorías y también niños. La entrevista tuvo lugar la semana pasada en un salón de té de su barrio, cerca de la Bastilla, en París.
“No me acuerdo de cuándo fue la primera vez, sería en tercero o cuarto de primaria”, dice Lucía, de Cádiz y de 17 años, sobre su primer acceso a contenido pornográfico. “Hace muchísimos años que nos enteramos, a mí me mandarían un sticker o algo así”, dice Carolina, también de 17 años y de Cádiz. Ambas recuerdan un momento que no les ha quedado grabado, pero que con toda probabilidad fue en la pantalla de un móvil, propio o ajeno, y en una app de mensajería.
Cuando las sirenas resuenan por todo Dubái, Meron trata de no pensar en marcharse. Siente miedo de los misiles, pero esta empleada del hogar etíope sabe perfectamente por qué se queda: su sueldo paga la matrícula escolar de su hija y pone comida en la mesa para toda su familia en Adís Abeba. Para ella, abandonar el Golfo debido a la lluvia de misiles iraní en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel no es una opción.