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Ya se viaja mucho, lo diferencial ahora es viajar bien. No solo se trata de conocer lugares, sino de conocer a las personas que viven en esos lugares. No es cuestión de acumular monumentos visitados, llena mucho más entender lo que representan, conectar con las gentes que los contemplan cada día.





El 22 de septiembre de 2022, un veinteañero ruso llamado Maxim Kuzminov subió la que sería la última fotografía a su perfil en Instagram. Montado sobre un caballo, sonríe a la cámara. Estaba de vacaciones y la guerra en la que su país se había embarcado meses antes al invadir Ucrania parecía ajena a él, pese a ser capitán del Ejército ruso. Sin embargo, el 13 de febrero de 2024, un año y cinco meses después, Kuzminov era asesinado a tiros en el aparcamiento subterráneo de una urbanización de Villajoyosa (Alicante, 37.500 habitantes) por un hecho que, precisamente, había protagonizado durante este conflicto: desertar. Hoy, aquella fotografía sigue accesible en Instagram y acumula cerca de 3.700 comentarios. La inmensa mayoría, para alegrarse de su fallecimiento.
La ficción literaria se monta con retazos de realidad. La construcción psicológica de los personajes toma siempre algo o mucho prestado de las personas de carne y hueso. El escándalo surge cuando la copia es evidente. Evelyn Waugh imaginó en Retorno a Brideshead al arribista Rex Mottram, esposo de Lady Julia Flyte, a partir de Brendan Bracken, el ministro de Churchill cuya pomposidad y vanidad detestaba el escritor. Truman Capote fue condenado al ostracismo social y a la depresión cuando reveló los secretos de “los cisnes”, las socialités neoyorquinas cuya amistad cultivó, en Plegarias Atendidas.
Anthropic contactó con la teóloga y filósofa Carmody Grey (Londres, 43 años), profesora de la Universidad Radboud (Países Bajos). La compañía creadora del chatbot Claude quería invitarla a San Francisco para participar en algo llamado “colaboración de investigación con las tradiciones de sabiduría” para “orientar la formación moral de los sistemas de IA”. Después de varias conversaciones, Grey dijo que no. Su decisión sorprendió a sus colegas. ¿Qué pequeño humano dice que no a estos gigantes que pretenden dominar el mundo? Grey lo contó en un largo ensayo en el Financial Times. Pero lo que a ella le parece más importante no es su decisión sobre Anthropic, sino la conquista mundial aparentemente imparable de la IA. “Quiero hablar del usuario, de la adicción y la deshumanización, sobre nuevas formas de violencia y explotación”, dice Grey.
Se encuentra en los desiertos, donde durante meses no cae una gota de lluvia, y los botánicos la llaman planta de la resurrección por su aparentemente milagrosa vuelta a la vida. Cuando no recibe agua, se ve quebradiza, encogida y parduzca; aparentemente muerta. Pero en cuanto empiezan a caer las primeras gotas, sus hojas vuelven a desplegarse y reverdecer en cuestión de unas horas. La más conocida es la rosa de Jericó (Selaginella lepidophylla), pero hay otras, y todas ellas son capaces de sobrevivir casi completamente desecadas gracias a, entre otros mecanismos, un azúcar llamado trehalosa que protege las células de la planta hasta que el agua regresa. Esta sustancia, ahora, se perfila como una prometedora herramienta para alcanzar un desafío histórico: que las vacunas no se estropeen cuando dejan de estar refrigeradas.
Hace unas semanas, Hailey Bieber fue entrevistada por la revista Time y durante la charla desgranó todos sus hábitos de belleza, desde tomar un chupito de aceite de oliva con limón (no lo prueben en casa, el aceite es igual de beneficioso aliñando una ensalada) cada mañana, hasta realizar entrenamientos de fuerza. Sin embargo, fue su “obsesión” declarada por los masajes de drenaje linfático lo que más llamó la atención y desató el interés por este tipo de rutina, una técnica con décadas de historia que ahora ha recobrado gran popularidad.
En los últimos días es probable que usted haya oído un concepto: farmear aura. Si no pertenece a la generación Z y ha visto alguno de los vídeos que ilustran esta tendencia, es muy posible que la primera reacción haya sido de desconcierto. En estos encuentros, los participantes se reúnen en el espacio público para competir entre sí con poses, gestos, piruetas y miradas basadas en el repertorio de lo viral y el meme. El objetivo es ser ingenioso, lograr guiños reconocibles y, en cierto modo, sorprender al contrincante. Pero aun así, hay que verlo para entenderlo. Y eso fue lo que hicieron Rosalía y Loli Bahía cuando, durante su reciente estancia en México, se acercaron a curiosear una de estas batallas y, por supuesto, fueron captadas por las cámaras de los asistentes.
Emprendemos un viaje por la Comarca de la Sidra de Asturias, para, entre culín y culín, descubrir algunos de los grandes atractivos de esta emblemática tierra y todos los secretos de esta bebida milenaria. La comarca o mancomunidad sidrera asturiana es un territorio al que dan vida seis municipios del centro-oriente asturiano: Colunga, Nava, Cabranes, Villaviciosa, Bimenes y Sariegu. Tomaremos como punto de partida Nava, población popularmente conocida como “El Corazón de la Sidra”, y que cuenta con un interesante e interactivo Museo de la Sidra, así como con el Festival de la Sidra, declarado de Interés Turístico Nacional y que cada año se celebra la segunda semana de julio.

Muchos viejos del lugar, entre los que me incluyo, crecimos con cierta adicción al clasiquísimo granizado de limón, que se vendía en otros tiempos en puestecillos callejeros junto con el granizado de café e incluso esa reliquia, al menos en mi ciudad Madrid, que es el agua de cebada. Los granizados giraban y giraban dentro de las granizadoras, esos maquinuchos transparentes y refrigerados en los que se mantenía en movimiento el granizado para que no se hiciese un bloque. Magníficos refrescos que usábamos para capear el verano, en tiempos en que el aire acondicionado no estaba tan extendido y las noches aún nos daban algún respiro.

