Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Aunque no se han encontrado físicamente, Javier Milei y Santiago Abascal se han visto este miércoles a través de una videollamada en la que el líder de Vox le ha agradecido al presidente argentino por su visita y por su discurso cargado de insultos a la izquierda en el Nueva Economía Fórum, y en la que se ha lamentado por no poder recibirlo personalmente. En sendos vídeos difundidos por el equipo del mandatario y por el propio Abascal en X se les ve a ambos hablar en tono de camaradería y llamándose “Javier” y “Santiago” el uno al otro. Mientras a Abascal se le ve dentro de un coche, Milei se encuentra en una oficina de la sede en Madrid de la Fundación Disenso. “Amigo, ¿cómo estás? Che, dicen que no me querés más”, comienza el argentino. “Por eso estás en mi despacho”, le responde el español, con lo que su interlocutor estalla en risas.
La Comunidad de Madrid cuenta con un equipo de comunicación de primer nivel que informa de todos los pasos que da Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de Madrid habla prácticamente a diario y se somete a las preguntas de los periodistas de una forma que solo hacen algunos mandatarios latinoamericanos y Donald Trump. No hay ningún tema de relevancia nacional sobre el que no opine. Su agenda funciona como un reloj y se conoce siempre la tarde de antes. Puede aparecer una visita a la feria del melón o un discurso inaugural en un simposio del colegio de notarios. Sin embargo, su encuentro con todo un jefe de Estado se ha celebrado sin mucha pompa institucional y, de hecho, ha permanecido oculto hasta última hora.
El motor y el zumbido de las aspas del helicóptero de la policía, que sobrevuela el centro de París con un potente foco que alumbra sus callejones desde hace dos días, es lo único que rompe el silencio impuesto en las últimas noches. La capital de Francia, como las otras grandes ciudades donde hubo disturbios el pasado sábado, se ha blindado a través de un despliegue policial enorme y toques de queda que restringen los movimientos de los ciudadanos a partir de las nueve de la noche. Pero el ruido continúa durante el día en la esfera política y mediática y en las redes sociales, donde se cocina la manifestación convocada para el sábado: el segundo acto, según los chalecos amarillos.

La Fiscalía de Marbella ha solicitado un año y 11 meses de prisión para el alcalde de Estepona (Málaga, 78.413 habitantes), José María García Urbano (PP) al que acusa de un delito de prevaricación y otro de malversación de caudales. La fiscal Alejandra Gómez pide la apertura de juicio oral y sostiene su petición argumentando que el regidor, que lleva en el cargo desde el año 2011, contrató como cargo de confianza municipal a una mujer con la que mantenía una relación sentimental “a sabiendas de que no iba a desempeñar actividad laboral alguna” y que, a pesar de ello, esta cobró algo más de 5.000 euros. El ministerio público también pide para García Urbano cinco años de inhabilitación como cargo o empleo público.
Los meteorólogos no daban crédito a lo que veían sus ojos: lluvias torrenciales sin una perturbación atmosférica como fuente de inestabilidad que las causara. No había detonante. No había dana. No había vaguada. No había un culpable. Y, sin embargo, visto desde el satélite, en el torbellino de nubes se estaba formando un monstruo: un sistema que se asemejaba a una tormenta tropical en ciernes. Para más pruebas, el radar mostró un viento que podía corresponder a un giro ciclónico cerca de la costa. Si se le hubiera enseñado a un experto en huracanes de EE UU, habría jurado que era un ciclón tropical. El problema es que no estaba gestándose en el mar Caribe, sino en el Mediterráneo, frente a las costas de Cataluña, a 7.000 kilómetros del lugar donde suelen ocurrir.
Un hombre de más de 50 años estaba realizando trabajos de desbroce en una pista forestal del municipio ourensano de Larouco cuando se topó, este miércoles al mediodía, con un nido de avispas velutinas. Los insectos lo atacaron masivamente y falleció casi en el acto, sin que los servicios de emergencias llegasen a tiempo para suministrarle el antídoto y salvar su vida. Al lugar de los hechos se desplazaron una ambulancia medicalizada y un helicóptero, además del médico del ayuntamiento de Larouco y un equipo de emergencias. La víctima, José E.A., natural del municipio pontevedrés de O Porriño, al sur de Vigo, llevaba muchos años residiendo en el ayuntamiento ourensano de Manzaneda. Actualmente trabajaba como alumno en un taller de empleo que daba servicio a varios consistorios de la zona: Larouco, Manzaneda, O Bolo y San Xoán de Río, en Ourense.