Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
En Ulm, la ciudad alemana donde Albert Einstein nació —y aún se le recuerda— el 14 de marzo de 1879, cuentan que existían ninfas que protegían a la naturaleza y a las mujeres en los partos. Se llamaban Erdweiblein (también Erdweibchen o Erdmännlein), vestían de gris o blanco, vivían en la tierra, en ríos, bosques, árboles, cuevas, y, cuando desaparecieron, todas las mujeres lo notaron. Aunque el que está considerado como el científico más influyente del siglo XX vivió en esta ciudad del Estado de Baden-Wurtemberg a orillas del Danubio poco más de un año, lo cierto es que cuando el viajero llega aquí con la intención de celebrar el aniversario de su nacimiento corre el riesgo de poner en duda el definitivo impacto que estas calles medievales y adoquinadas tuvieron en el genio y en su genialidad. Y también a la inversa.
La escarpada isla de La Palma, con su orografía intensa y secreta, es un lugar extraño y extremo cuya naturaleza atlántica, dominada por el viento, las estrellas, las montañas verdes y los volcanes negros, puede resultar tan atractiva como hostil e intimidante. En ese rincón canario que tanto atrapa a sus habitantes, nació hace veinte años Airam Concepción Afonso, un crío de ojos increíbles que entre los nueve y 10 años fue diagnosticado con TEA (Trastorno del Espectro Autista) de altas capacidades y con PANDAS (Trastornos Neuropsiquiátricos Autoinmunes Pediátricos Asociados a Estreptococo).