investigar Landing Page

Guía de Negocios, y Tecnología

Obtén noticias actualizadas sobre noticias internacionales, tecnología, ciencia, política, negocios y más Deportes, Negocios, Salud, Mundo
investigar Servicio
> ☰

Investigación y Desarrollo

Este sitio web utiliza cookies para garantizar que obtenga la mejor experiencia en nuestro sitio web. Al hacer clic en 'Aceptar', usted acepta nuestro uso de cookies. Learn more

Noticias en Español

Noticias en Español

Qué comer para que tu piel se vea más joven y sana

BBC Mundo | Categorías: Sin categoría 25 Oct 2026 10:01
Los alimentos de origen vegetal, las grasas y los productos fermentados pueden reducir las arrugas, aumentar la producción de colágeno y mejorar la textura de nuestra piel.

Momias congeladas y rutas vikingas: los secretos que está revelando el derretimiento de los hielos

BBC Mundo | Categorías: Sin categoría 25 Oct 2026 09:01
El mundo está experimentando un rápido deshielo debido al cambio climático, lo que está dejando al descubierto artefactos antiguos que se han conservado perfectamente durante miles de años.

“Es la inflación, estúpido”: Estados Unidos se sume en el descontento pese al crecimiento económico

El País | Categorías: Economía, Estados Unidos, Donald Trump, Casa Blanca, Deuda pública, Déficit público, Inteligencia artificial, Reserva Federal, Bonos Tesoro, Tasa paro, Desempleo, Mercado laboral, Empresas, Aranceles, Política comercial, Tribunal Supremo EEUU, Congreso EEUU, Senado EEUU 24 Oct 2026 15:30
Imagen

Han pasado 640 días desde que Donald Trump prestó juramento en el Capitolio en un discurso grandilocuente en el que proclamó: “La Edad de Oro de Estados Unidos comienza justo ahora. A partir de hoy, nuestro país prosperará y volverá a ser respetado en todo el mundo”. Casi dos años después, si los sondeos no fallan, está a punto de sufrir una histórica derrota en las elecciones de medio mandato que se celebran el próximo 3 de noviembre debido al descontento de las familias estadounidenses sobre la situación económica. La inflación, los aranceles y la guerra contra Irán explican la gran decepción que se extiende desde una costa a otra de Estados Unidos. Un sentimiento que ha contagiado a las zonas rurales del Medio Oeste y el Sur del país, donde los demócratas no gobiernan desde hace casi un siglo, como Kansas o Mississippi. El malestar de los estadounidenses con la situación económica contrasta con las grandes cifras que sitúan al país como una de las potencias que más crece.

Seguir leyendo

El motor de la IA, entre el riesgo de burbuja y un nuevo paradigma

La inteligencia artificial está protagonizando la mayor revolución económica de la historia. Nunca se había destinado tanto dinero en tan poco tiempo a desarrollar una nueva industria, ni siquiera en la revolución del ferrocarril de finales del siglo XIX o en la era de la burbuja de las puntocom. La inversión estimada que los grandes laboratorios de IA hasta 2032 ascenderá a 10,3 billones de dólares, una cantidad que representa el 3,6% del PIB, según un reciente estudio del Stijn van Nieuwerburgh, publicado por la Brookings Institution.

El Mapa de Centros de Datos de Estados Unidos, que recopila la información sobre esta actividad, tiene registrados 5098 instalaciones y proyectos en el país: 3172 operativos, 400 en construcción y 1199 planificados, con una capacidad de 395,1 GW. Se prevé que solo este año, la inversión en IA alcance en Estados Unidos el 1,9 % del PIB, según estimaciones de Goldman Sachs.

El sector está teniendo un impacto evidente en la economía, pero también ha provocado malestar social por los efectos nocivos que suponen estas instalaciones. “La mayor parte del gasto de capital, que este año podría alcanzar los 800.000 millones de dólares, va destinada a la construcción de enormes centros de datos”, remarca Jared Franz, economista de Capital Group. “Este nivel de inversión ofrece un fuerte impulso a la economía estadounidense. De hecho, creo que no estamos valorando en su justa medida el impacto que podría tener el auge de la inteligencia artificial”.

Franz cree que se podría estar infravalorando el crecimiento del PIB entre 0,5 y 1 punto porcentual. Las grandes compañías están inmersas en una alocada carrera de inversiones, que está llevando a la industria a protagonizar algunas a Bolsa más rimbombantes de la historia. Los analistas empiezan a hablar del riesgo de burbuja, con un ecosistema de empresas endeudadas y con estrechos vínculos entre ellas.

Las autoridades, sin embargo, tienen depositadas muchas esperanzas en los robustos aumentos de productividad que supondrá la inteligencia artificial cuando la industria esté plenamente desarrollada.

Mi hermano compró una brillante cápsula azul sin saber que era cesio-137 y desató el mayor accidente radiactivo de la historia de mi país

BBC Mundo | Categorías: Sin categoría 24 Oct 2026 08:49
Cuando unos recolectores de basura encontraron una extraña cápsula brillante, nadie se dio cuenta de que era altamente radiactiva y que destruiría la vida de todos los que la tocaran.

Wendy Brown, politóloga: “Llevamos un tipo de vida insostenible y lo sabemos”

El País | Categorías: Política, Democracia, Partidos políticos, Estados Unidos, Comunidad LGTBIQ+, Barcelona, Filosofía, Ciencias políticas, Feminismo, Racismo, Machismo, Manifestaciones 24 Oct 2026 03:30
Imagen

En esta época posterior a todo y anterior a nada, la politóloga Wendy Brown va a lo fundamental. Habla de la transcendencia de las próximas elecciones, de la espiral nihilista del neoliberalismo, del problemón de la lógica masculinista naturalizada, de las demandas que comparten los votantes de izquierda y derecha, y de los movimientos sociales que buscan salida a un mundo en combustión, víctima de un fuego alimentado por demagogos oportunistas.

Seguir leyendo

Oktoberfest: siete millones de personas, 550.000 pollos y 16 días de fiesta

El País | Categorías: Cerveza, Festivales, Alemania, Múnich, Leganés, Fiestas, Trigo, Hostelería 22 Oct 2026 10:00
Imagen

Jörg Biebernick, consejero delegado de Paulaner, sostiene una cerveza sin alcohol. No es traición alguna, sino logística. Su marca presume de haber sido la primera en lanzar una cerveza de trigo sin alcohol, en 1986, mucho antes de que nadie hablara de moderación. Ese es hoy uno de los pocos segmentos que crece, y mucho: en Alemania supone entre el 10% del mercado y crece a doble dígito; la cerveza de trigo cero cero crece un 37% este año fuera del país, y en enero llegará la lager cero cero. Biebernick no lo ve como cosa de jóvenes ni de mayores, sino de ocasiones. “Antes, si tomabas una cerveza en la comida, sabías que por la tarde no podías hacer deporte ni trabajar. Ahora la cero cero lleva la cerveza a sitios donde no estaba”. Y ya no es un estigma: “Antes eras el perdedor del día porque conducías. Ya no va de perdedores o ganadores, es tu decisión”. Bien mirado, es una frase que resume el estado actual de la cerveza en el mundo: un negocio de siglos que ha aprendido a dosificarse.

Seguir leyendo

Los alumnos de la Autónoma acorralan a los 150 radicales del violento escrache a Felipe González

ABC | Categorías: Todos 20 Oct 2016 22:34
Indignación. Es lo primero que se respira nada más entrar a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), escenario el miércoles, de un violento escrache contra el expresidente del Gobierno Felipe González y el periodista Juan Luis Cebrián, dentro del foro «Jornadas sociedad civil y cambio global». Mientras algunos alumnos aprovechan los últimos coletazos de buen tiempo para tomar fuera un café, otros se recluyen en el interior para acometer las tareas pertinentes. Los trabajadores de limpieza se afanan en sacar brillo a un edificio que a simple vista escapa del prototipo de una madriguera radical dentro del ámbito universitario. Tres mesas situadas en diferentes puntos del interior recogen firmas para condenar lo ocurrido. Son estudiantes de la propia facultad, que a través de los grupos de delegados, «votados por todos los compañeros de clase», se han organizado para mostrar su repulsa. No quieren que se les identifique con los violentos, ya que «la universidad es un espacio donde tiene que haber libertad de expresión y diálogo, y nadie puede ser sufrir ningún tipo de violencia», explica un integrante de una de las mesas. Llevan recogidas más de mil firmas y solo son alrededor de 3.000 los matriculados. Una cifra que contrasta con los apenas 150 vándalos que acudieron a reventar el acto. Los alumnos han redactado un manifiesto, que el decanato ha leído y aprobado, donde transmiten a la sociedad que en su facultad les permiten exponer cualquier idea, mostrar pancartas, realizar actos, movilizaciones, huelgas o manifestaciones: «Y por ese motivo no necesitamos recurrir a otros medios, como los empleados en esta ocasión, porque podemos hablar y expresarnos por otros medios respetando las normas». Manuela Carmena, que ayer participó con total tranquilidad en el mismo foro, plasmó su firma al final de su ponencia. La decana está recabando información que identifique a los autores, sean individuos o asociaciones El goteo de jóvenes dispuestos a dejar por escrito su rechazo fue constante. No tienen miedo y esperan que los hechos no queden impunes. «Vamos a llevar una declaración a la Junta de la Facultad para que tome las medidas oportunas. La primera en firmar fue la decana y nos consta que hay abierta una investigación para expulsar a los responsables», asegura una universitaria. Según explica la decana, Yolanda Valdeolivares, lo importante el miércoles fue garantizar la seguridad, pero ahora es tiempo de investigar y recabar información para «adoptar las medidas que lleven a reconocer a los responsables de los hechos y a acreditar su identidad, ya sea a título personal o de asociación». De camino al salón de actos Tomás y Valiente, situado en la segunda planta, otro estudiante advierte que la facultad «es un laberinto», al tiempo que señala una planta más abajo, el pasillo donde está la sede de Habeas Corpus, una asociación autodenominada antifascista y anticapitalista, registrada oficialmente por el decanato, a la que muchos señalan como participantes activos en el boicot. «Aunque no sepamos quién lo ha organizado, cualquiera que estuvo allí es capaz de identificar a los compañeros de su clase que han provocado esto», relata el mismo alumno. Su testimonio es clave para entender la magnitud de lo acontecido. Junto a varios amigos y compañeros trató de acceder al curso, en el que estaban matriculados. «Las ponencias comenzaron el martes y en ninguna pasó nada. Nadie cree que algo así pueda ocurrir». Los violentos accedieron a la facultad portando caretas, algunas de ellas con el nombre de José Antonio Lasa y Christian Olaskoaga -etarras asesinados por los GAL-, y se marcharon lanzado un petardo de gran tamaño en el pasillo, que provocó la caída de los protectores de las luces halógenas e impactaron sobre el cuerpo de algunas personas. «Entre medias, además de empujones, insultos y golpes y de agredir a un profesor de 70 años, en un momento dado vi un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, de esos que la hoja del filo tiembla, y salí de allí corriendo. El arma la encontró un profesor, motivo por el cual los manifestantes lo acusaron de haberlo puesto en ese lugar como una falsa prueba», sentencia el propio afectado. La turba fue organizada por los radicales a través de las redes sociales y grupos de Whatsapp En la guarida de Habeas Corpus hay cerca de 20 personas. «Estamos de asamblea, ¿qué queréis?». El revuelo que provoca nuestra presencia es evidente, conscientes de que viven días complicados. «Nuestra asociación no ha organizado nada y tampoco sabemos si alguien de aquí a título individual ha participado», expresa uno de sus miembros. Señalados por sus propios compañeros de pupitre, dudan entre expresar su visión o permanecer callados, hecho este último que acaba imponiéndose. Aunque no sin antes asegurar en relación al cuchillo que «fueron los escoltas de Felipe González los que lo dejaron tirado en el suelo para incriminarnos». Grupos ajenos a la facultad La Federación de Estudiantes Libertaria (FEL), que tiene implantación en la Complutense, en la Carlos III y en la propia Autónoma, se ha atribuido el violento escrache con un mensaje desafiante en Twitter: «Muchas gracias por todas las muestras de solidaridad. Meterse con dos Capos del Régimen tiene consecuencias». La FEL se define como una «organización anarquista», creada en 2014 tras la «desmovilización estudiantil post-Bolonia» y para hacer frente a una universidad «cada día más elitizada». Junto a ellos, también estaba Izquierda Castellana, el «brazo político» del antifascismo y cuya rama juvenil, Yesca, está asentada en la UCM. El plan estaba claro. Y el punto de encuentro también. «La convocatoria estaba preparada para quedar en la Facultad de Psicología, reunir a toda la gente que vino de la Complutense y de allí entrar en masa para tener el mayor impacto posible», describen los inscritos en el propio curso. La turba fue convocada en redes sociales, y mediante grupos de WhatsApp, un mecanismo que utilizan cada vez más para eludir la vigilancia policial.

Los alumnos de la Autónoma acorralan a los 150 radicales del violento escrache a Felipe González

ABC | Categorías: Todos 20 Oct 2016 22:34
Indignación. Es lo primero que se respira nada más entrar a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), escenario el miércoles, de un violento escrache contra el expresidente del Gobierno Felipe González y el periodista Juan Luis Cebrián, dentro del foro «Jornadas sociedad civil y cambio global». Mientras algunos alumnos aprovechan los últimos coletazos de buen tiempo para tomar fuera un café, otros se recluyen en el interior para acometer las tareas pertinentes. Los trabajadores de limpieza se afanan en sacar brillo a un edificio que a simple vista escapa del prototipo de una madriguera radical dentro del ámbito universitario. Tres mesas situadas en diferentes puntos del interior recogen firmas para condenar lo ocurrido. Son estudiantes de la propia facultad, que a través de los grupos de delegados, «votados por todos los compañeros de clase», se han organizado para mostrar su repulsa. No quieren que se les identifique con los violentos, ya que «la universidad es un espacio donde tiene que haber libertad de expresión y diálogo, y nadie puede ser sufrir ningún tipo de violencia», explica un integrante de una de las mesas. Llevan recogidas más de mil firmas y solo son alrededor de 3.000 los matriculados. Una cifra que contrasta con los apenas 150 vándalos que acudieron a reventar el acto. Los alumnos han redactado un manifiesto, que el decanato ha leído y aprobado, donde transmiten a la sociedad que en su facultad les permiten exponer cualquier idea, mostrar pancartas, realizar actos, movilizaciones, huelgas o manifestaciones: «Y por ese motivo no necesitamos recurrir a otros medios, como los empleados en esta ocasión, porque podemos hablar y expresarnos por otros medios respetando las normas». Manuela Carmena, que ayer participó con total tranquilidad en el mismo foro, plasmó su firma al final de su ponencia. La decana está recabando información que identifique a los autores, sean individuos o asociaciones El goteo de jóvenes dispuestos a dejar por escrito su rechazo fue constante. No tienen miedo y esperan que los hechos no queden impunes. «Vamos a llevar una declaración a la Junta de la Facultad para que tome las medidas oportunas. La primera en firmar fue la decana y nos consta que hay abierta una investigación para expulsar a los responsables», asegura una universitaria. Según explica la decana, Yolanda Valdeolivares, lo importante el miércoles fue garantizar la seguridad, pero ahora es tiempo de investigar y recabar información para «adoptar las medidas que lleven a reconocer a los responsables de los hechos y a acreditar su identidad, ya sea a título personal o de asociación». De camino al salón de actos Tomás y Valiente, situado en la segunda planta, otro estudiante advierte que la facultad «es un laberinto», al tiempo que señala una planta más abajo, el pasillo donde está la sede de Habeas Corpus, una asociación autodenominada antifascista y anticapitalista, registrada oficialmente por el decanato, a la que muchos señalan como participantes activos en el boicot. «Aunque no sepamos quién lo ha organizado, cualquiera que estuvo allí es capaz de identificar a los compañeros de su clase que han provocado esto», relata el mismo alumno. Su testimonio es clave para entender la magnitud de lo acontecido. Junto a varios amigos y compañeros trató de acceder al curso, en el que estaban matriculados. «Las ponencias comenzaron el martes y en ninguna pasó nada. Nadie cree que algo así pueda ocurrir». Los violentos accedieron a la facultad portando caretas, algunas de ellas con el nombre de José Antonio Lasa y Christian Olaskoaga -etarras asesinados por los GAL-, y se marcharon lanzado un petardo de gran tamaño en el pasillo, que provocó la caída de los protectores de las luces halógenas e impactaron sobre el cuerpo de algunas personas. «Entre medias, además de empujones, insultos y golpes y de agredir a un profesor de 70 años, en un momento dado vi un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, de esos que la hoja del filo tiembla, y salí de allí corriendo. El arma la encontró un profesor, motivo por el cual los manifestantes lo acusaron de haberlo puesto en ese lugar como una falsa prueba», sentencia el propio afectado. La turba fue organizada por los radicales a través de las redes sociales y grupos de Whatsapp En la guarida de Habeas Corpus hay cerca de 20 personas. «Estamos de asamblea, ¿qué queréis?». El revuelo que provoca nuestra presencia es evidente, conscientes de que viven días complicados. «Nuestra asociación no ha organizado nada y tampoco sabemos si alguien de aquí a título individual ha participado», expresa uno de sus miembros. Señalados por sus propios compañeros de pupitre, dudan entre expresar su visión o permanecer callados, hecho este último que acaba imponiéndose. Aunque no sin antes asegurar en relación al cuchillo que «fueron los escoltas de Felipe González los que lo dejaron tirado en el suelo para incriminarnos». Grupos ajenos a la facultad La Federación de Estudiantes Libertaria (FEL), que tiene implantación en la Complutense, en la Carlos III y en la propia Autónoma, se ha atribuido el violento escrache con un mensaje desafiante en Twitter: «Muchas gracias por todas las muestras de solidaridad. Meterse con dos Capos del Régimen tiene consecuencias». La FEL se define como una «organización anarquista», creada en 2014 tras la «desmovilización estudiantil post-Bolonia» y para hacer frente a una universidad «cada día más elitizada». Junto a ellos, también estaba Izquierda Castellana, el «brazo político» del antifascismo y cuya rama juvenil, Yesca, está asentada en la UCM. El plan estaba claro. Y el punto de encuentro también. «La convocatoria estaba preparada para quedar en la Facultad de Psicología, reunir a toda la gente que vino de la Complutense y de allí entrar en masa para tener el mayor impacto posible», describen los inscritos en el propio curso. La turba fue convocada en redes sociales, y mediante grupos de WhatsApp, un mecanismo que utilizan cada vez más para eludir la vigilancia policial.

Los alumnos de la Autónoma acorralan a los 150 radicales del violento escrache a Felipe González

ABC | Categorías: Todos 20 Oct 2016 22:34
Indignación. Es lo primero que se respira nada más entrar a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), escenario el miércoles, de un violento escrache contra el expresidente del Gobierno Felipe González y el periodista Juan Luis Cebrián, dentro del foro «Jornadas sociedad civil y cambio global». Mientras algunos alumnos aprovechan los últimos coletazos de buen tiempo para tomar fuera un café, otros se recluyen en el interior para acometer las tareas pertinentes. Los trabajadores de limpieza se afanan en sacar brillo a un edificio que a simple vista escapa del prototipo de una madriguera radical dentro del ámbito universitario. Tres mesas situadas en diferentes puntos del interior recogen firmas para condenar lo ocurrido. Son estudiantes de la propia facultad, que a través de los grupos de delegados, «votados por todos los compañeros de clase», se han organizado para mostrar su repulsa. No quieren que se les identifique con los violentos, ya que «la universidad es un espacio donde tiene que haber libertad de expresión y diálogo, y nadie puede ser sufrir ningún tipo de violencia», explica un integrante de una de las mesas. Llevan recogidas más de mil firmas y solo son alrededor de 3.000 los matriculados. Una cifra que contrasta con los apenas 150 vándalos que acudieron a reventar el acto. Los alumnos han redactado un manifiesto, que el decanato ha leído y aprobado, donde transmiten a la sociedad que en su facultad les permiten exponer cualquier idea, mostrar pancartas, realizar actos, movilizaciones, huelgas o manifestaciones: «Y por ese motivo no necesitamos recurrir a otros medios, como los empleados en esta ocasión, porque podemos hablar y expresarnos por otros medios respetando las normas». Manuela Carmena, que ayer participó con total tranquilidad en el mismo foro, plasmó su firma al final de su ponencia. La decana está recabando información que identifique a los autores, sean individuos o asociaciones El goteo de jóvenes dispuestos a dejar por escrito su rechazo fue constante. No tienen miedo y esperan que los hechos no queden impunes. «Vamos a llevar una declaración a la Junta de la Facultad para que tome las medidas oportunas. La primera en firmar fue la decana y nos consta que hay abierta una investigación para expulsar a los responsables», asegura una universitaria. Según explica la decana, Yolanda Valdeolivares, lo importante el miércoles fue garantizar la seguridad, pero ahora es tiempo de investigar y recabar información para «adoptar las medidas que lleven a reconocer a los responsables de los hechos y a acreditar su identidad, ya sea a título personal o de asociación». De camino al salón de actos Tomás y Valiente, situado en la segunda planta, otro estudiante advierte que la facultad «es un laberinto», al tiempo que señala una planta más abajo, el pasillo donde está la sede de Habeas Corpus, una asociación autodenominada antifascista y anticapitalista, registrada oficialmente por el decanato, a la que muchos señalan como participantes activos en el boicot. «Aunque no sepamos quién lo ha organizado, cualquiera que estuvo allí es capaz de identificar a los compañeros de su clase que han provocado esto», relata el mismo alumno. Su testimonio es clave para entender la magnitud de lo acontecido. Junto a varios amigos y compañeros trató de acceder al curso, en el que estaban matriculados. «Las ponencias comenzaron el martes y en ninguna pasó nada. Nadie cree que algo así pueda ocurrir». Los violentos accedieron a la facultad portando caretas, algunas de ellas con el nombre de José Antonio Lasa y Christian Olaskoaga -etarras asesinados por los GAL-, y se marcharon lanzado un petardo de gran tamaño en el pasillo, que provocó la caída de los protectores de las luces halógenas e impactaron sobre el cuerpo de algunas personas. «Entre medias, además de empujones, insultos y golpes y de agredir a un profesor de 70 años, en un momento dado vi un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, de esos que la hoja del filo tiembla, y salí de allí corriendo. El arma la encontró un profesor, motivo por el cual los manifestantes lo acusaron de haberlo puesto en ese lugar como una falsa prueba», sentencia el propio afectado. La turba fue organizada por los radicales a través de las redes sociales y grupos de Whatsapp En la guarida de Habeas Corpus hay cerca de 20 personas. «Estamos de asamblea, ¿qué queréis?». El revuelo que provoca nuestra presencia es evidente, conscientes de que viven días complicados. «Nuestra asociación no ha organizado nada y tampoco sabemos si alguien de aquí a título individual ha participado», expresa uno de sus miembros. Señalados por sus propios compañeros de pupitre, dudan entre expresar su visión o permanecer callados, hecho este último que acaba imponiéndose. Aunque no sin antes asegurar en relación al cuchillo que «fueron los escoltas de Felipe González los que lo dejaron tirado en el suelo para incriminarnos». Grupos ajenos a la facultad La Federación de Estudiantes Libertaria (FEL), que tiene implantación en la Complutense, en la Carlos III y en la propia Autónoma, se ha atribuido el violento escrache con un mensaje desafiante en Twitter: «Muchas gracias por todas las muestras de solidaridad. Meterse con dos Capos del Régimen tiene consecuencias». La FEL se define como una «organización anarquista», creada en 2014 tras la «desmovilización estudiantil post-Bolonia» y para hacer frente a una universidad «cada día más elitizada». Junto a ellos, también estaba Izquierda Castellana, el «brazo político» del antifascismo y cuya rama juvenil, Yesca, está asentada en la UCM. El plan estaba claro. Y el punto de encuentro también. «La convocatoria estaba preparada para quedar en la Facultad de Psicología, reunir a toda la gente que vino de la Complutense y de allí entrar en masa para tener el mayor impacto posible», describen los inscritos en el propio curso. La turba fue convocada en redes sociales, y mediante grupos de WhatsApp, un mecanismo que utilizan cada vez más para eludir la vigilancia policial.

Los alumnos de la Autónoma acorralan a los 150 radicales del violento escrache a Felipe González

ABC | Categorías: Todos 20 Oct 2016 22:34
Indignación. Es lo primero que se respira nada más entrar a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), escenario el miércoles, de un violento escrache contra el expresidente del Gobierno Felipe González y el periodista Juan Luis Cebrián, dentro del foro «Jornadas sociedad civil y cambio global». Mientras algunos alumnos aprovechan los últimos coletazos de buen tiempo para tomar fuera un café, otros se recluyen en el interior para acometer las tareas pertinentes. Los trabajadores de limpieza se afanan en sacar brillo a un edificio que a simple vista escapa del prototipo de una madriguera radical dentro del ámbito universitario. Tres mesas situadas en diferentes puntos del interior recogen firmas para condenar lo ocurrido. Son estudiantes de la propia facultad, que a través de los grupos de delegados, «votados por todos los compañeros de clase», se han organizado para mostrar su repulsa. No quieren que se les identifique con los violentos, ya que «la universidad es un espacio donde tiene que haber libertad de expresión y diálogo, y nadie puede ser sufrir ningún tipo de violencia», explica un integrante de una de las mesas. Llevan recogidas más de mil firmas y solo son alrededor de 3.000 los matriculados. Una cifra que contrasta con los apenas 150 vándalos que acudieron a reventar el acto. Los alumnos han redactado un manifiesto, que el decanato ha leído y aprobado, donde transmiten a la sociedad que en su facultad les permiten exponer cualquier idea, mostrar pancartas, realizar actos, movilizaciones, huelgas o manifestaciones: «Y por ese motivo no necesitamos recurrir a otros medios, como los empleados en esta ocasión, porque podemos hablar y expresarnos por otros medios respetando las normas». Manuela Carmena, que ayer participó con total tranquilidad en el mismo foro, plasmó su firma al final de su ponencia. La decana está recabando información que identifique a los autores, sean individuos o asociaciones El goteo de jóvenes dispuestos a dejar por escrito su rechazo fue constante. No tienen miedo y esperan que los hechos no queden impunes. «Vamos a llevar una declaración a la Junta de la Facultad para que tome las medidas oportunas. La primera en firmar fue la decana y nos consta que hay abierta una investigación para expulsar a los responsables», asegura una universitaria. Según explica la decana, Yolanda Valdeolivares, lo importante el miércoles fue garantizar la seguridad, pero ahora es tiempo de investigar y recabar información para «adoptar las medidas que lleven a reconocer a los responsables de los hechos y a acreditar su identidad, ya sea a título personal o de asociación». De camino al salón de actos Tomás y Valiente, situado en la segunda planta, otro estudiante advierte que la facultad «es un laberinto», al tiempo que señala una planta más abajo, el pasillo donde está la sede de Habeas Corpus, una asociación autodenominada antifascista y anticapitalista, registrada oficialmente por el decanato, a la que muchos señalan como participantes activos en el boicot. «Aunque no sepamos quién lo ha organizado, cualquiera que estuvo allí es capaz de identificar a los compañeros de su clase que han provocado esto», relata el mismo alumno. Su testimonio es clave para entender la magnitud de lo acontecido. Junto a varios amigos y compañeros trató de acceder al curso, en el que estaban matriculados. «Las ponencias comenzaron el martes y en ninguna pasó nada. Nadie cree que algo así pueda ocurrir». Los violentos accedieron a la facultad portando caretas, algunas de ellas con el nombre de José Antonio Lasa y Christian Olaskoaga -etarras asesinados por los GAL-, y se marcharon lanzado un petardo de gran tamaño en el pasillo, que provocó la caída de los protectores de las luces halógenas e impactaron sobre el cuerpo de algunas personas. «Entre medias, además de empujones, insultos y golpes y de agredir a un profesor de 70 años, en un momento dado vi un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, de esos que la hoja del filo tiembla, y salí de allí corriendo. El arma la encontró un profesor, motivo por el cual los manifestantes lo acusaron de haberlo puesto en ese lugar como una falsa prueba», sentencia el propio afectado. La turba fue organizada por los radicales a través de las redes sociales y grupos de Whatsapp En la guarida de Habeas Corpus hay cerca de 20 personas. «Estamos de asamblea, ¿qué queréis?». El revuelo que provoca nuestra presencia es evidente, conscientes de que viven días complicados. «Nuestra asociación no ha organizado nada y tampoco sabemos si alguien de aquí a título individual ha participado», expresa uno de sus miembros. Señalados por sus propios compañeros de pupitre, dudan entre expresar su visión o permanecer callados, hecho este último que acaba imponiéndose. Aunque no sin antes asegurar en relación al cuchillo que «fueron los escoltas de Felipe González los que lo dejaron tirado en el suelo para incriminarnos». Grupos ajenos a la facultad La Federación de Estudiantes Libertaria (FEL), que tiene implantación en la Complutense, en la Carlos III y en la propia Autónoma, se ha atribuido el violento escrache con un mensaje desafiante en Twitter: «Muchas gracias por todas las muestras de solidaridad. Meterse con dos Capos del Régimen tiene consecuencias». La FEL se define como una «organización anarquista», creada en 2014 tras la «desmovilización estudiantil post-Bolonia» y para hacer frente a una universidad «cada día más elitizada». Junto a ellos, también estaba Izquierda Castellana, el «brazo político» del antifascismo y cuya rama juvenil, Yesca, está asentada en la UCM. El plan estaba claro. Y el punto de encuentro también. «La convocatoria estaba preparada para quedar en la Facultad de Psicología, reunir a toda la gente que vino de la Complutense y de allí entrar en masa para tener el mayor impacto posible», describen los inscritos en el propio curso. La turba fue convocada en redes sociales, y mediante grupos de WhatsApp, un mecanismo que utilizan cada vez más para eludir la vigilancia policial.
×
Useful links
Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Investigación Tecnología Innovacion Empresarial y Desarrollo Global Ultimas Tendencias en Investigación Cientifica Desarrollo Sostenible y Avances Ecologicos
Socials
Facebook Instagram Twitter Telegram
Ayuda y Soporte
Contacto Sobre nosotros Publicita con nosotros



Investigacion en Energias Renovables

Avances en Medicina y Desarrollo de Salud


Educacion Innovadora y Desarrollo Tecnologico

Seguridad Cibernetica y Desarrollo Tecnologico

Exploracion Espacial y Avances en Astronomia