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Miércoles 24 de junio, última sesión de control al Gobierno antes del cierre veraniego del Congreso. La corrupción, protagonista. Con desatada velocidad verbal, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, recita un totum revolutum de casos del PP, “la Gürtel, la Lezo, la Púnica, la Kitchen”, para luego jalonar su intervención de nombres bien conocidos: los de dos exministros populares condenados, Eduardo Zaplana y Rodrigo Rato, el de otro que está siendo juzgado, Jorge Fernández Díaz, el de otro que está siendo investigado, Cristóbal Montoro, más el de un expresidente madrileño que previsiblemente se sentará el año que viene en el banquillo, Ignacio González. No para de nombrar casos y políticos. “Me falta el aire”, resopla para ilustrar el desafío de repasar los casos de corrupción que afectan al PP.
Pedro Sánchez estaba noqueado hace un año. El presidente llegó “hundido” al mes de agosto, recuerda uno de sus principales apoyos orgánicos e institucionales. Los escándalos de corrupción de José Luis Ábalos y Santos Cerdán y las acusaciones de acoso sexual a Francisco Salazar estuvieron a punto de tumbar al Gobierno: “Todos estábamos abatidos, el ambiente en La Moncloa era depresivo. Pesimismo puro. No teníamos nada claro cuánto iba a durar la legislatura. Ahora ya nadie duda de que lo hará hasta 2027″, asiente un miembro del Ejecutivo. Sánchez llegó a reconocer en el Congreso que se había planteado dimitir. No era la primera vez. En los cinco días de reflexión que se tomó a finales de abril de 2024 por el inicio de la causa judicial contra su esposa ya estuvo a punto de tirar la toalla.

“A Dora María, una compañera resuelta le trasquiló de dos tijeretazos su hermosa cabellera de combate, para que no se viera que era una mujer con boina negra”. Así describió Gabriel García Márquez en su crónica sobre la Operación Chanchera ―el asalto al Palacio Nacional de Managua, el 22 de agosto de 1978, el golpe con el que el Frente Sandinista de Liberación Nacional aceleró la caída de la dictadura de Anastasio Somoza en Nicaragua― a la mítica “Comandante Dos” de la revolución, Dora María Téllez, la única mujer que, con 22 años, lideró aquella operación y negoció con el dictador. Al año siguiente, el 19 de julio, la guerrilla entró en la capital.


Hay una anécdota en la política británica que durante años ha funcionado como categoría. Cuando un periodista estadounidense entrevistó al entonces primer ministro, Tony Blair, por sus creencias religiosas, su jefe de prensa, el legendario y astuto Alistair Campbell, cortó en seco con aquello de We don’t do God (algo así como “aquí no entramos en el rollo ese de Dios”). Eran los tiempos de la guerra de Irak, y el jefe de Gobierno había atado su destino al del presidente estadounidense, George W. Bush, que superó su alcoholismo a base de una fe exhibicionista.

De hacer la retransmisión oficial del eclipse solar total de 2024 para todo Estados Unidos a poder vivir el siguiente en su país, que será el único del mundo en el que pueda verse con garantías. El astrofísico español Jorge Pérez Gallego cree que, a apenas dos semanas, es crucial incidir en los sentimientos, en las emociones que provoca “este evento natural, de una magnitud inimaginable si no lo has visto antes”. De cara al 12 de agosto, se siente en la obligación de compartir información clave y también su experiencia personal con los eclipses de máxima categoría.


Lei, una mujer menuda de 37 años, mira el móvil sentada en un poyete. Parece llevar consigo todo lo que tiene; a sus pies se acumulan una maleta, bolsas y otros bultos. Es martes 7 de julio, a última hora de la tarde, en Zhengzhou, la capital de Henan, en el centro de China. Lei viste el uniforme rojo del restaurante de hot pot en el que, hasta hace un rato, trabajaba. Lo ha dejado antes de finalizar el periodo de prueba, porque no aguantaba las “pésimas condiciones” ni el horario infinito, “de 9.00 a 23.00, con solamente hora y media de descanso”, describe. “Trabajé dos días y terminé agotada. No me van a pagar nada, he trabajado gratis. Nunca coman allí”, se queja.






“Fue desde el comienzo un juego violento que provocaba violencia, a punto tal que ya en 1314 el rey Eduardo II debió prohibir su práctica porque la brutalidad con que se jugaba provocaba numerosos heridos y aun muertos. En la Inglaterra isabelina era considerado un juego vil, base football player, como lo testimonia Shakespeare por boca del duque de Kent, personaje de El Rey Lear, en el acto I de la escena IV”.
Marilyn Monroe tuvo que luchar contra muchos lobos, la mayoría productores y directores de Hollywood, pero también agasajadores sexuales de todo tipo. Ella misma lo contó en un artículo publicado en la revista Motion Picture Magazine en enero de 1953, cuando tenía solo 26 años y unas cuantas comedias a sus espaldas. A pesar de que murió pronto, por una sobredosis de pastillas, el 4 de agosto de 1962 cuando hacía poco que había cumplido 36, actuó en 32 películas. Este texto, de su puño y letra, forma parte de la retrospectiva que La Cinémathèque française dedica a la inolvidable actriz por el centenario de su nacimiento, que se celebró el pasado 1 de junio. Dice mucho de la industria del cine que la convirtió en un icono sexual, pero también de su capacidad para tomar las riendas de su carrera. Desgraciadamente, muchos otros lobos le acecharon, desde una infancia difícil en varios orfanatos, una madre con enfermedad mental, tres matrimonios tormentosos, una salud frágil que le provocó dos abortos, múltiples adicciones y un estado emocional voluble. A pesar de ello, fue una mujer independiente, montó su propia productora y dejó un puñado de títulos memorables. Coproducida por la cinemateca francesa y la Fundación La Caixa, la exposición llegará ampliada a CaixaForum Barcelona la primavera de 2027 y en otoño del mismo año se podrá ver en CaixaForum Madrid.

La economía ha soportado por ahora el caos en el orden global desatado por Donald Trump, pero la resiliencia tiene un límite y el presidente de Estados Unidos parece empeñado en someterla a nuevas pruebas de estrés. En los últimos días, el conflicto de Oriente Próximo ha entrado en una nueva escalada que ha llevado el barril de petróleo brent a tocar los 100 dólares. Esta subida ha reavivado el riesgo de un shock energético, con sus derivadas lógicas de más inflación y alzas de los tipos de interés. Por si el escenario no fuera suficientemente complejo, el magnate republicano ha reabierto la guerra comercial contra la mayor parte de sus aliados, lo que añade obstáculos a las cadenas de suministro de las empresas. Si algo aprecian las compañías, y en particular las multinacionales, es la seguridad jurídica, un concepto que la Casa Blanca hace saltar por los aires con una frecuencia inusitada.

Las celebridades nos persiguen, nos asedian, nos acosan con ubicuidad, alevosía y cháchara motivadora. Se diría que viven obsesionadas por nuestra mirada. Su presencia es insistente, acechante, indiscutible, sin réplica. Te asaltan en la sala de espera del dentista, en la peluquería, en los informativos, en la parada de autobús, en una inofensiva charla de ascensor. Sin querer, sin importarte, sin pretenderlo, averiguas sus peripecias, sus cumbres y sus derrumbes. Recuerdo que, siendo aún niña, mientras atravesaba la ría de Vigo en un barco de línea regular con mi pelo corto alborotado por un viento ensordecedor, la televisión retransmitía una boda principesca. Me parece estar viendo aquella pequeña pantalla parpadeante y muda. Con tres años, contemplaba boquiabierta los metros de cola de un vestido interminable —más larga que la estela de espuma del ferry que me llevaba a bordo—. Fue la primera aparición, palpitante y tersa, de lo irreal.