Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
La frase más famosa de la historia del cine acerca de los sistemas de rodaje y de proyección la pronunció Fritz Lang en los años cincuenta: “El cinemascope solo sirve para filmar serpientes y entierros”. En unos años en los que la gente se empezaba a quedar en casa a ver la televisión, el cine entraba en crisis y la industria intentaba responder con sistemas más espectaculares que devolvieran al público a las salas, el director austriaco, insigne creador de Metrópolis y Furia, entre muchas otras, pensaba que una panorámica tan ancha (2:35:1, y hasta 2.55:1) no se adaptaba a la proporción natural del rostro humano ni al encuadre que el director debía controlar. Sin especificarlo, Lang hablaba de la mirada del artista. De su importancia, de su esencia. En términos prácticos: de qué queda dentro del plano y qué queda fuera.
Hay un episodio reciente que resume bien el punto en el que se encuentra la carrera de Samantha Morton. Tras acudir a un evento promocional de La odisea, su último proyecto como actriz, decenas de cazadores de autógrafos profesionales —de esos que aparecen con carpetas perfectamente organizadas para conseguir firmas de famosos— se lanzaron a la búsqueda de las rúbricas de Matt Damon, Zendaya, Tom Holland, Charlize Theron y el resto del estelar reparto de la nueva película de Christopher Nolan. Cuando pasó por delante esta intérprete británica de 49 años y vio que los bolígrafos también apuntaban hacia ella, les lanzó una advertencia entre risas: “Que sepáis que con mi autógrafo no vais a hacer mucho dinero, ¿eh?”. Quizá por su discreta trayectoria reciente —mediática, que no profesional— Morton tenga razón, pero, a tenor del entusiasmo que ha despertado su trabajo en el gran estreno cinematográfico del verano, su firma está a punto de revalorizarse.
El final del silencio de José Luis Rodríguez Zapatero le ha servido al PSOE para mitigar parcialmente el desasosiego que le carcome desde hace más de dos meses. El Gobierno y el PSOE han cerrado filas formalmente y aseguran que probará su inocencia, pero el sabor de boca que el expresidente ha dejado en su entrevista en RTVE, en la que ha negado su participación en el rescate de 53 millones de euros de la aerolínea Plus Ultra en la pandemia y no ha aclarado el origen de las joyas tasadas en 1,3 millones que guardaba en una caja fuerte en su oficina, empeora conforme se desciende en el escalafón socialista.
José Luis Rodríguez Zapatero anunció, tras ser imputado por un presunto delito de tráfico de influencias y ser registrado su despacho el pasado 19 de mayo, que pronto iba a dar explicaciones a los ciudadanos. No lo hizo y cuando, el 17 de junio, acudió a declarar ante el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional, le pidió más tiempo —“una semana o diez días”— para aclarar el origen de las joyas que fueron halladas en una caja fuerte en su oficina de la calle Ferraz y tasadas, según un informe pericial, en 1,3 millones de euros. Pero tampoco lo hizo una vez expirado ese plazo. Este jueves, en una entrevista en TVE, es decir, más de dos meses después del hallazgo, cuando el periodista Javier Ruiz le preguntó de dónde habían salido, el expresidente del Gobierno se limitó a decir que eran “un regalo de cortesía”, pero continuó sin aclarar su origen. Eso lo hará, aseguró, ante el juez.
Tras dos meses de silencio desde su imputación por liderar supuestamente una trama de tráfico de influencias, y ante la acumulación de indicios comprometedores, José Luis Rodríguez Zapatero dio este jueves por primera vez aclaraciones públicas en una entrevista en TVE, pero aportó poca información novedosa ante unas acusaciones que han causado un grave perjuicio a su propia posición como referente de la izquierda en España. El expresidente reiteró lo que el 17 de junio ya había declarado ante el juez José Luis Calama: que no intervino en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, que no planificó la creación de una empresa offshore para camuflar sus ingresos, y que no usó a sus hijas como testaferros. En la entrevista también alegó que las joyas guardadas en su despacho, y valoradas en más de 1,3 millones de euros, fueron un “regalo de cortesía”, pero no reveló nada sobre su origen. La decisión de comparecer en televisión puede entenderse como una voluntad de transparencia, pero exigirá explicaciones más completas ante el juez y ante la opinión pública.

Algunos fracasos institucionales no se desarrollan a través del escándalo, sino del procedimiento: actos de sabotaje disfrazados de rendición de cuentas e investigación de buena fe. Cuando por fin alguien comprende lo que está ocurriendo, el daño ya está hecho.
No estaba contenta ni nada, la niña, cogida de la mano del capitán de la selección española, desfilando hacia el centro del campo. La alegría en su rostro contrastaba con la tela lila que le cubría la cabeza y el cuello, esa prenda emblema de la misoginia islámica que se impone para que las mujeres sepamos cuál es nuestro lugar en el mundo, para que interioricemos que la simple presencia de nuestros cuerpos en el espacio público supone un problema, un conflicto, un desafío al orden patriarcal. Religiosos más o menos tradicionales, rigoristas o fanáticos, todos dicen que vamos desnudas si dejamos nuestro pelo al descubierto. Y la desnudez provoca a los hombres. Pobrecitos ellos, tienen tan poco control sobre sus instintos que a nosotras no nos queda otra que tomar medidas para ahorrarles la incomodidad de la excitación provocada por esas fibras peligrosas que brotan de nuestro cuero cabelludo como serpientes de Medusa. Así se marca la diferencia sexual que no existe porque hombres y mujeres tenemos pelo en la cabeza.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene que el objetivo de la guerra contra Irán es frenar el programa iraní de enriquecimiento de uranio e impedir que el país pueda desarrollar un arma nuclear. Sin embargo, el miércoles autorizó un acuerdo nuclear con Arabia Saudí, tradicional rival de Teherán, que permitirá a Riad enriquecer uranio. Aunque el pacto se limita al uso civil de la energía atómica, sus críticos advierten de que carece de garantías suficientes para evitar que el reino saudí pueda utilizar esa capacidad con fines militares y aspire a desarrollar una bomba nuclear.
Con el régimen iraní en modo supervivencia, el regreso de los hutíes a la contienda con el ataque a petroleros saudíes supone una nueva escalada para forzar a Washington a ceder a sus condiciones.
Son las 04.30 de la madrugada cuando el ejército israelí penetra con decenas de soldados y vehículos militares en Al Tuwani, una aldea del sur del territorio palestino de Cisjordania que el mundo conoció gracias al documental que ganó el Oscar en 2025: No Other Land. Los soldados se posicionan en lo alto de viviendas e impiden a los alrededor de 350 vecinos moverse por sus propias calles, pero no se trata de ninguna redada sorpresa. Todos saben que este jueves las tropas paralizarán su vida durante horas para que decenas de colonos israelíes puedan rezar en un espacio abandonado en pleno centro del pueblo, donde aseguran que se alzó una sinagoga en el pasado.
