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M. A., directivo egipcio de 40 años, ya camina libre después de que la Audiencia Nacional haya decidido rechazar su extradición a Arabia Saudí. A. era contable del Grupo Saudí Bin Laden, una multinacional de la construcción y la gestión de activos que fundó, en 1931, el padre de Osama Bin Laden, cerebro de los atentados del 11-S en Estados Unidos. Las autoridades de Riad le acusan de haber colaborado en una operación fraudulenta que hizo perder al grupo, que cuenta con más de 100.000 empleados, el equivalente a unos 68 millones de euros. Pero la documentación remitida a España sobre el caso es muy deficiente y por esa razón el tribunal ha frustrado la entrega.

Sobre los problemas que acechan al mundo rural, las instituciones tienen una larga lista de tareas pendientes. El Gobierno vasco ha añadido una más: los perjuicios provocados por la población de las ciudades que se muda a los pueblos y que se queja de los inconvenientes de convivir con el trabajo de agricultores y ganaderos. “En muchas zonas rurales, la actividad agraria ha pasado a ser residual. Incluso molesta, y estamos empezando a tener problemas derivados de las expectativas que cada ciudadano pone cuando va a residir a la zona rural”, ha declarado Amaia Barredo, consejera de Desarrollo Rural y Agricultura del Gobierno vasco, en referencia a quienes proceden de las ciudades.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), lleva una legislatura y media insistiendo en una misma idea: la ciudad que él gobierna fue, es y será la capital mundial del deporte. Esto se ha materializado en la promoción de grandes eventos, como la Fórmula 1 o más partidos de la Liga de Fútbol Americano, la inauguración de cinco nuevos polideportivos ―todos menos uno de gestión privada― y en una cifra, anunciada la semana pasada: 410 millones de euros invertidos desde 2019. Este Madrid vibrante en lo deportivo choca con el que describen los usuarios y trabajadores de las instalaciones, y el que denuncian sindicatos y oposición. Techos que se caen, saunas que se incendian, humedades, grietas, cierres constantes, empresas de mantenimiento externalizadas centradas en reducir costes, inspecciones que no se realizan o que resultan desfavorables, ausencia de sanciones y una larga lista de desperfectos y deficiencias de mantenimiento que no para de crecer.


Walter El Rifle Pandiani (Montevideo; 49 años) se mueve calzado con botas de tacos entre dos decenas de futbolistas sobre el pasto artificial una fría mañana de invierno en la Tierra de Campos. “No quiero que corras así. Ya te lo dije el otro día. Eso no es fútbol”, le grita a un jugador que trotaba hacia atrás, y le muestra cómo hacerlo, perfilado hacia la pelota. Alrededor del antiguo delantero del Depor, Mallorca, Osasuna y Espanyol, ganador de tres Copas del Rey, semifinalista de la Champions, discurre un partidillo de entrenamiento del Palencia CF, el equipo al que dirige desde hace un mes. Abandonó el verano austral uruguayo para ocuparse de una plantilla que compite en 3ª RFEF, el quinto escalón en España. “Unos días antes estaba en la playa, en el río, con 40 amigos y la familia. Espectacular”, recuerda.

Robert Walser encontró la muerte en la nieve. Solo, tumbado boca arriba, con el sombrero separado unos palmos de su cabeza, las huellas de sus últimos pasos hundidas en la nieve. El escritor fetiche de Kafka o Walter Benjamin, el escritor que mejor enseña a escapar del rebaño y a sentir pasión por lo que uno hace y no por aquello que le reporta —“Sólo se quiere un futuro cuando no se tiene un presente”—, vivía en un sanatorio mental desde hacía veintitrés años. Aquella mañana de Navidad del año 56 había salido a dar un paseo. O a perder la vida congelado, quién sabe. En la fotografía de su cuerpo inerte todo es blanco, solitario, poético. Recordé esa estampa brutal cuando el esquiador noruego Atle Lie McGrath también se adentró solo en la nieve, también caminó dejando atrás sus huellas, también se quitó su sombrero en forma de casco de competición, y también rezumaba soledad, fatalismo y final cuando quiso desaparecer del mundo. ¿Por qué nos fascina ver perder?
Se ha viralizado oportunamente un fotograma del Osasuna-Real Madrid que muestra a Vinicius y a Mbappé en la misma posición del campo, con Güler dando vueltas sobre sí mismo con la pelota antes de que le estalle la cabeza, como si le hubiesen mojado los cables. Es una imagen formidable. Están los dos ahí parados esperando el autobús. Mbappé ocupando el carril de Vini y, Vini, detrás, mirando a Mbappé sin saber qué hacer. Por un momento parece que Vinicius Junior se va a ir al banderín del córner a ponerse a bailar. Yo es lo que hubiera hecho. Lo mismo así lo ve Mbappé, se va para allá a abrazarlo y a Güler lo acabamos sacando del campo con camisa de fuerza.
De un día para otro los jugadores recibieron un comunicado: el 12 de enero se apagarán los servidores de tu videojuego. Significaba el fin del servicio, del acceso y del propio juego. Ocurrió con Anthem (BioWare/EA, 2019), un ambicioso mundo multijugador de robots voladores que quedó reducido a un recuerdo digital cuando se anunció el cese definitivo de su estructura online. También ocurrió con el juego de magia y fantasía New World (Amazon Games), al que la compañía dio el 31 de enero un plazo de vida de un año hasta desaparecer. Y pasó con The Crew (Ubisoft), juego de coches cuyos servidores se apagaron, inutilizándolo en 2024 y convirtiéndolo en el caso paradigmático del llamado sunsetting: el momento en que una compañía decide apagar los servidores de un título que depende de conexión permanente y, con ello, inutiliza por completo un producto que millones de usuarios habían comprado de forma legal. No es solo una cuestión técnica; cuando los juegos que prometían continuidad desaparecen como si nunca hubieran existido, se siembran problemas a la hora de preservar las obras digitales, y dudas legales por el perjuicio que sufren los consumidores.
Con una gala capitaneada por la bailaora local Manuela Carpio, comenzó el pasado viernes la XXX edición del Festival de Jerez, un evento dedicado al baile flamenco y a la danza clásica española, que se extenderá hasta el 7 de marzo con más de 40 representaciones. En el arranque del evento, destacan los espectáculos de dos formaciones, privadas ambas —el Nuevo Ballet Español (NBE) y Estévez/Paños y Compañía—, con obras en las que el baile y las coreografías grupales son protagonistas como vehículos expresivos de las historias que las inspiran, algo que no es nuevo desde el nacimiento de la danza-teatro flamenca, pero cuyo ejercicio es siempre admirable.
“Entonces, ¿por dónde íbamos?”, dijo la estrella televisiva italiana Enzo Tortora cuando regresó de forma puntual a las pantallas en 1987, tras haber cumplido varios años de condena por un delito que no había cometido. Un trasunto de la frase atribuida a fray Luis de León, víctima de la Inquisición española, y a Miguel de Unamuno, exiliado durante la dictadura de Primo de Rivera, definió el calvario y la personalidad de un hombre que protagoniza Portobello, la miniserie de Marco Bellocchio que acaba de estrenar HBO Max.

La reconfiguración de la izquierda fuera del PSOE no parte de cero, ni nació el pasado sábado en el acto celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Los cuatro partidos que empujan hacia una nueva estructura electoral llevan camino andado, sin publicidad, aunque tampoco clandestinamente, con un trabajo continuo en el Parlamento y en el Gobierno. No son de extrañar las respuestas de la ministra de Sanidad, Mónica García, desde hace varias semanas, ante preguntas sobre las iniciativas del portavoz de ERC, Gabriel Rufian, y del diputado autonómico de Más Madrid Emilio Delgado. “Nosotros llevamos trabajando mucho tiempo….”, era su respuesta. Ese “nosotros” aludía a su propia organización, Más Madrid, pero también a Izquierda Unida, Comunes y Movimiento Sumar. Antonio Maillo no ha hecho otra cosa desde hace dos años, tras ser elegido coordinador general de IU, que trabajar por la unidad de la izquierda y sembrar hasta llegar el pasado sábado a la abarrotada sala del Círculo de Bellas Artes. No tardó mucho en ser consciente de la enorme dificultad. El trabajo parlamentario común, la coordinación en las iniciativas y los debates programados son el día a día del cuarteto. Sí valoran la iniciativa de Gabriel Rufián, al que ven como un referente valioso y que ha contribuido a levantar ánimos y esperanza en la desmovilizada izquierda.