Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Casi 27 años de negociaciones entre la UE y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) para llegar este viernes a una meta: la creación de un mercado de más de 700 millones de habitantes con la entrada en vigor provisional del acuerdo comercial. El camino hasta llegar a este momento ha sido complicadísimo. El último obstáculo llegó en enero, justo después de la firma oficial, la Eurocámara reclamó la opinión del Tribunal de Justicia de la UE y paralizó su ratificación. Pero la Comisión decidió echar mano de su prerrogativa para activar el acuerdo de forma provisional.
Sotogrande S.A. y ARK Architects han presentado su nuevo proyecto, Villa Nara, que se situará en una de las zonas más exclusivas de La Reserva en el enclave gaditano. En esta ocasión, la vivienda, que comenzará a construirse cuando alguien pague los 24 millones de euros que cuesta, se concibe como “una aproximación al futuro del habitar, en la que la arquitectura integra naturaleza, tecnología y bienestar para dar respuesta a nuevas formas de vida más conscientes, sostenibles y prolongadas en el tiempo”, según un comunicado remitido.

El secretario general de Comisiones Obreras (CC OO), Unai Sordo (Barakaldo, Bizkaia, 53 años), defiende que los sindicatos batallen para conseguir subidas salariales, pero también ante la privatización de la sanidad y la educación o el desorbitado precio de la vivienda. Ese asunto, que mengua la capacidad adquisitiva de tantos trabajadores, entra en la pancarta del Día de los Trabajadores este año.



Al secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), Pepe Álvarez (Belmonte de Miranda, Asturias, 70 años), le preocupa el ascenso de la ultraderecha “porque todo el mundo sabe que si llegan al poder recortarán derechos laborales”. Esta alerta es una de las principales proclamas de su sindicato en este Primero de Mayo.


Cuando dirigía el Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde solía comenzar los discursos con referencias al tiempo para enlazar con la situación económica: sol, aunque riesgo de precipitaciones; nubarrones, pero anticiclón a la vuelta de la esquina, esas cosas. El día limpio y radiante con el que amaneció Fráncfort, cuartel general del Banco Central Europeo (BCE), sin embargo, complicó este jueves la metáfora más adecuada al momento. Pocas horas antes de que los guardianes del euro comunicasen su decisión sobre los tipos de interés, el petróleo estaba escalando a los 126 dólares por barril, el nivel más alto en cuatro años, y se hicieron públicos unos datos poco halagüeños la zona euro: el PIB quedó prácticamente estancado en el primer trimestre, con crecimiento del 0,1%, y la inflación escaló hasta el 3% en abril, cuatro décimas por encima de marzo.
La sentencia del Supremo que el miércoles socavó la Ley del Derecho al Voto de 1965 y, con ella, la representación electoral de las minorías en Estados Unidos, tuvo al día siguiente su primera consecuencia con el anuncio de que Luisiana se prepara para posponer la celebración de sus elecciones primarias. Están previstas para mediados de mayo, y eran el primer paso del camino que en ese Estado llevará a la celebración en noviembre de las legislativas de medio mandato (las midterms, en la jerga de Washington). En ellas, el país renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
En la pequeña y remota aldea rumana de Vacareni, ubicada al borde del Danubio y a escasos 50 metros al sur de la frontera con la hoy invadida Ucrania, la calma es apenas una ilusión de día. Casas con techos pintados de distintos colores, algunos de ellos de chapa metálica oxidada, y huertos pulcramente cuidados que sobresalen en este valle transmiten esa quietud. Por la noche, sin embargo, el zumbido de los drones y el eco de sus explosiones recuerdan a los 1.400 habitantes que son testigos en directo de la ofensiva rusa en el país vecino, Ucrania, que sufre una invasión que tachan de “vergüenza” y que ha arreciado en las últimas semanas.
Medio siglo no es nada. Y, sin embargo, en términos periodísticos parece una eternidad. EL PAÍS celebra este 4 de mayo sus primeros 50 años, con 17.806 números impresos y convertido ya en el gran medio global en español. Sus más de 450.000 suscriptores digitales marcan el futuro de un periódico en expansión. En este especial, con ilustración de apertura de Miquel Barceló para la ocasión, echamos la vista atrás para contar nuestra historia, pero también la del tiempo que hemos vivido. Los periodistas recuerdan cómo fue informar sobre los años de plomo del terrorismo de ETA o durante la pandemia de la covid. También recogemos los recuerdos de los lectores, sin los cuales nada de esto tendría sentido. Como colofón, escogemos 50 personalidades que explican este medio siglo, de Mijaíl Gorbachov a Anna Wintour.

Un trozo del muro de Berlín del corresponsal que lo vio caer y un chaleco antibalas usado en Ucrania por un reportero de guerra. Las antiguas acreditaciones de un crítico de cine o las pelotas de goma que lanzaron los ‘mossos’ durante los disturbios del ‘procés’. De la máquina que usaba Javier Marías para escribir sus columnas a las cenizas del volcán de La Palma recogidas por un redactor de Ciencia. Esta colección de objetos compone un relato colectivo e íntimo


Los nombres imprescindibles en medio siglo en campos como la política, la ciencia, el arte y los derechos humanos

Estos fueron los años de las primeras elecciones democráticas, la Constitución, ETA, el 23-F… España vivió profundos cambios políticos y sociales, aunque lastrados por crisis económicas. Se resolvieron muchos problemas, otros quedaron pendientes




La caída del muro de Berlín fue un broche dorado para el turbulento siglo XX. El mundo vivió una época de paz, progreso y esperanza, con Europa convertida en el símbolo de la globalización y la democracia liberal. El ataque a las Torres Gemelas rompió el espejismo
El atentado que sacudió el mundo sembró el odio que vino después. El terrorismo y las guerras que desató el 11-S se cebaron con las poblaciones de Oriente Próximo, y en Occidente el miedo alimentó el virus de la xenofobia.

El ‘crash’ de Lehman Brothers desató un drama en tres actos: exuberancia, desplome e ira. Los parches para salvar el descalabro de un sistema económico codicioso y desregulado alimentaron el rencor sociopolítico de los populismos actuales


El rechazo del plebiscito de Colombia, el Brexit, la primera victoria de Trump. Las urnas parecían haberse vuelto locas. La polarización lo ocupó todo. Los hechos dejaron de ser objetivos. La identidad se convirtió en la única certeza. Y el debate político se vació

La propagación mundial de un virus alumbró un nuevo orden. Rigen el populismo y el ansia imperial que recurre sin escrúpulo a la guerra como sucede en Ucrania, Gaza o Irán. El desafío es plantar cara a un retroceso en cuyo centro están líderes como Trump o Putin
Personalidades de la política, el cine, el arte, la moda, la empresa, la ciencia y el deporte visitan la redacción. Todos evocan las veces en que aparecieron en las páginas de este periódico y el vínculo que se ha creado



En su medio siglo de vida, este diario ha tenido al frente seis hombres y dos mujeres. Cada uno imprimió su marca personal y bregó con diferentes crisis. Vista con perspectiva, su selección confirma aquello de que un periódico es el primer borrador de la historia



La historia no avanza sola. Detrás de cada hito hay figuras que moldean el devenir de las sociedades. Para bien en muchas ocasiones; también para mal. En cualquier caso, el mundo sería diferente si estos hombres y mujeres no hubieran nacido. Con motivo del aniversario de EL PAÍS, nos propusimos elaborar una lista con las 50 personalidades que más han influido en este tiempo. El resultado debía ser fruto de un intenso debate editorial, una lista con perfiles diversos que representaran ámbitos que fueran desde la política a la ciencia, la cultura, el deporte, la tecnología o el emprendimiento, que tuviera en cuenta que somos un diario español y latinoamericano, y que no cayera en la trampa de pensar que lo último es siempre lo más relevante. Debíamos mirar estos 50 años desde cierta altura. Es nuestra propuesta, la que EL PAÍS hace tras consultar con especialistas de la Redacción y pasar por varias cribas hasta rematarla en un comité creado ad hoc. Entre otros apasionados debates, se discutió sobre si debíamos buscar la paridad, pero forzar la historia nos pareció mala idea. Sobre la persona más influyente en estos 50 años, en cambio, hubo mucho consenso desde el principio: Gorbachov.
Asumió el gobierno de una Unión Soviética estancada económicamente que arrastraba décadas de represión política y social. Su voluntad era la de mejorar el sistema y democratizar el imperio. Pero fue arrollado por las reformas que él mismo puso en marcha.
El ingeniero inventó la World Wide Web y ya nada volvió a ser lo mismo. Renunció a enriquecerse con ello.

Nadie ejemplifica la lucha por un mundo justo y libre de la opresión racial como este político y activista, que estuvo 27 años encarcelado por el régimen del apartheid y llegó a presidir Sudáfrica.

Los dos científicos establecieron los fundamentos que hicieron posible desarrollar vacunas contra la covid poco después del inicio de la pandemia. Salvaron vidas con una investigación que la industria había ignorado.
El líder comunista fue el artífice de la China actual. Puso las bases para que el país se convirtiera en la mayor fábrica del mundo. Sus grandes errores fueron la represión en Tiananmén y la política del hijo único.
La mandataria británica abanderó la doctrina neoliberal hasta convertirla en hegemónica.
La estrella televisiva convertida en presidente de EE UU hizo saltar por los aires el tablero geopolítico.
El fundador de Apple transformó la informática, la telefonía, el consumo de música y el cine de animación. Tan clarividente como insufrible, canalizó el deseo de miles de millones. Su influencia cultural fue enorme.
El fundador de Inditex ha revolucionado el negocio de la moda con Zara y erigido un imperio inmobiliario global.
El escritor influyó tanto en la literatura de varias generaciones como en numerosas causas políticas.








































En contra de lo que dice el tango, 20 años es mucho. Por ejemplo, es un tercio de la vida de Fernando Grande-Marlaska. Hace ahora dos décadas exactas que lo entrevisté para El País Semanal. En 2006 era un juez estrella de la Audiencia Nacional, aunque un astro en la sombra: hasta entonces no había hablado con la prensa. Yo no le conocía, pero un amigo me contó que había estado en una cena con él en la que se discutió la conveniencia de que saliera en algún periódico para contribuir a la normalización del matrimonio homosexual (la ley había entrado en vigor en julio de 2005 y Grande-Marlaska se había casado con su novio, Gorka Arotz, en octubre); y resulta que el juez comentó que, de hacer una entrevista, la haría conmigo. En cuanto me enteré, como es natural, me lancé al teléfono (¿sería todavía un teléfono fijo?) a pedir una cita. No me dijo que no pero tampoco que sí, y desde luego me mareó muchísimo. Tardé meses, ya no recuerdo cuántos, en conseguir que accediera. Estaba lleno de dudas, tenía miedo. Y era terriblemente tímido. “Hay fechas que no se olvidan”, dice ahora Grande-Marlaska: “La entrevista salió el 11 de junio de 2006. Me acuerdo perfectamente de los prolegómenos, de los meses previos…”.
