Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Milán es la ciudad a la que la cantante Dua Lipa está pensando irse a vivir pero también donde muchos de sus vecinos se ven obligados a marcharse. Está entre las que acoge más millonarios del mundo, que se instalan en nuevos rascacielos firmados por grandes arquitectos. Llegan atraídos por la tarifa plana fiscal ofrecida en Italia desde 2017, un solo pago de 300.000 euros (convenció a Cristiano Ronaldo a irse del Real Madrid a la Juventus en 2018). Es el llamado modelo Milán, una ciudad de lujo, de cultura, de moda, de bancos de inversión, ideal para vivir, salvo que por el precio de los pisos y de los alquileres vivir se ha vuelto imposible: comprar cuesta un 57% más que hace una década y alquilar, un 70% más que en 2018, según los datos de los portales inmobiliarios.
Cada mes despegan desde el aeropuerto alemán de Leipzig aviones con destino a Afganistán. Son vuelos chárter de la aerolínea turca Freebird (“Pájaro libre”, en español), un nombre que puede sonar a broma de mal gusto para sus pasajeros: ciudadanos afganos deportados a Kabul en contra de su voluntad. Cerca de 300 afganos han sido expulsados por las autoridades alemanas a su país de origen desde 2025, desde que tomó posesión el actual Gobierno federal. La gran mayoría eran condenados por crímenes, pero en los últimos traslados están siendo incluidas cada vez más personas sin antecedentes penales.
Pese a que era el líder de Israel cuando unas 1.200 personas murieron en los ataques encabezados por Hamás el 7 de octubre de 2023, Benjamin Netanyahu tiene opciones sorprendentemente buenas de obtener un buen resultado en las elecciones generales de la próxima semana. En parte se debe a las campañas militares del primer ministro israelí, que le han devuelto el prestigio a ojos de algunos de sus compatriotas. También a que preside una economía que en 2025 logró crecer más de un punto porcentual por encima de la media del 1,8% de los países de la OCDE, el club de economías desarrolladas. Aun así, otro Gobierno podría obtener un dividendo económico.

La barbarie acosa a sus víctimas allá donde vayan. A Tetyana Ogárkova y Volodímir Yermolenko les cuesta pensar que lejos de la guerra, ellos hagan o hablen de cosas diferentes a las que comparten con sus tres hijos su casa familiar de Brovary, objetivo diario de los bombardeos, a las afueras de Kiev, la capital de Ucrania. Bromean mientras posan en la terraza de un hotel de Madrid, donde presentan La vida en el límite (Libros del Asteroide), un viaje literario sobre el horror que atraviesa su país. Un día antes lo hicieron en Barcelona, invitados por el centro cultural CCCB. Entre risas y chanzas suenan unos pitos en el teléfono móvil de Ogárkova, que mantiene activas las alertas antiaéreas que atenazan su hogar. Rusia está bombardeando algún rincón de Ucrania.


Cuando se confirmó que Javier Milei volvía a España pero esta vez en plena precampaña electoral, el equipo de campaña del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no daba crédito. Parecía un regalo perfecto. Y lo fue. Hasta el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, del PP, admitió que el viaje era un caramelo para el presidente. “Pedro Sánchez será el primero que esté muy feliz por la propaganda que le ha dado Milei hoy, estoy seguro”, llegó a decir el regidor.


El cliente siempre tiene la razón, también en cuestiones relacionadas con fraudes bancarios. La justicia europea ha puesto el punto final a las disputas entre las entidades y las víctimas de fraudes, incluso aunque hayan cometido una negligencia grave, como llevar anotada la clave en la tarjeta de crédito, dictar por teléfono el código de un solo uso o instalar una aplicación de control remoto en el ordenador a solicitud de un desconocido. De entrada, las entidades financieras no podrán aducir ese motivo para denegar la devolución del dinero, como hacían hasta ahora, de acuerdo con una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Los bancos tendrán que reclamarle, a posteriori, el dinero al cliente.
No hay duda de que Sara Carbonero (Corral Almaguer, 42 años) es periodista hasta la médula. Intuye perfectamente cuando un colega busca el titular fácil y también cuándo se enfrenta a preguntas nuevas. Sabe cómo ser cálida poniendo límites. “No es el mejor momento. Mi madre falleció por el mismo tipo de cáncer que el mío. Hay días que me levanto pensando: ‘Por favor, que pase algo bueno’”, explica con dulzura al final de la entrevista. Pero también es una enorme empresaria. Estuvimos con ella en Valencia, en la apertura de su novena tienda Slowlove. “Estamos muy orgullosas porque emprender es durísimo. Nosotras las hemos pasado canutas”.
La expectación ante la llegada del iPhone Duo, que se agotó en reservas online y tiene un plazo de entrega de tres meses, ha vuelto a poner en el centro de la actualidad tecnológica a este tipo de dispositivos. En realidad, la propuesta del primer smartphone plegable de Apple es muy similar a la que hemos visto durante los últimos años en fabricantes como Samsung, Huawei o Motorola: un teléfono que se abre para mostrar una pantalla enorme con la que es posible leer, ver vídeos, consultar documentos o trabajar con varias aplicaciones a la vez de forma más cómoda que con un terminal tradicional. Sin embargo, esa versatilidad tiene un precio, tanto económico como práctico. Las preguntas que muchos se hacen antes de tomar la decisión de adquirirlo son obvias: ¿Merece la pena pagar más por un móvil que se dobla? ¿Es tan delicado como puede parecer? ¿Puede sustituir realmente a una tablet?
A primera vista, la escena roza la ironía: tras un despliegue vertiginoso de texturas, volúmenes imposibles, combinaciones audaces y tendencias destinadas a redefinir el vestidor global, la música se apaga y el diseñador sale a saludar a su público entregado. ¿Y qué lleva puesto? Una camiseta gris o negra de corte impecable pero anodino, unos vaqueros rectos y unas zapatillas blancas. Ni rastro del maximalismo o la vanguardia que acaba de desfilar por la pasarela.

Contaba en sus redes sociales el líder de Lori Meyers, Antonio López, Noni (Granada, 45 años), que se habían “cansado de tocar en festivales” y por eso daban el martes 13 de octubre un concierto en la sala El Sol de Madrid para unas 300 personas. El concierto era verdad, pero lo del cansancio era una broma. “Una tontería”, confirmaba él mismo a EL PAÍS en la zona de reservado del mítico local horas antes del recital. Es el primero en 15 años que recuerdan dar en ese formato, es decir, un repertorio completo en una sala de aforo pequeño, cara a cara con su público. En su trayectoria predominan los festivales: más de cien actuaciones en ese tipo de escenarios, del Primavera Sound de 2004 al Benicàssim, Bella Vista o Ebrovisión de este mismo verano. El guitarrista y covocalista, Alejandro Méndez (Granada, 45 años), reconocía tener algo de nervios, “sales de tu zona de confort”, sobre todo en cuanto a cuestiones técnicas. Completa el trío como miembro oficial Alfredo Núñez, batería.
