Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Una mala pisada puede afectar negativamente al cuerpo y provocar molestias que van más allá de los pies. Además de contar con un buen calzado, incorporar unas buenas plantillas puede marcar la diferencia en el día a día. No solo están pensadas para mejorar la comodidad durante todas las horas que pasamos de pie, también para reducir el dolor o las molestias ocasionadas por la fascitis plantar o los pies planos.



“Si el planeta Tierra tuviese un altar capaz de hablar por sí mismo, ese altar sería Copacabana”. Lo decía la propia Shakira hace unos días y desde ese altar, la playa más famosa de Río de Janeiro y del mundo, fue aclamada reina de la música latina por un mar de gente. Según el balance oficial de las autoridades, dos millones de personas. El concierto más multitudinario de su carrera y el mayor de un artista latino en la historia.

Ya sea por el desembolso que supone pagar una cuota mensual del gimnasio o por el simple hecho de no querer esperar a utilizar las máquinas en las horas más concurridas del día, la opción de ejercitar buena parte del cuerpo sin necesidad de salir del hogar es algo que mucha gente tienen mente. Para materializarlo, se necesitan una serie de accesorios: como la elección de unas buenas bandas elásticas, un lote de mancuernas ajustables y, sobre todo, un banco de musculación de calidad. De este último es del producto referido en este artículo: es el más vendido en Amazon con medio millar de valoraciones.






En el universo de la belleza existen muchas señales que indican que un cosmético merece la pena, pero cuando un producto acumula premios de prestigio, la conversación tiene mayor peso. Es una prueba de que realmente tiene algo especial. Eso es exactamente lo que sucede con la DD Cream Nude Skin Perfection SPF 15 de Atashi, la firma de cosmética dermofarmacéutica de Phergal Laboratorios inspirada en la innovación de la belleza coreana.




Amanece en La Habana. Es Primero de Mayo, Día de los Trabajadores, y la gente comienza a congregarse desde temprano en cuatro puntos estratégicos de la ciudad para marchar con carteles y pancartas hasta los predios de la Tribuna Antimperialista, el escenario que Fidel Castro ordenó construir en el año 2000 para hablarle directamente a Estados Unidos o reclamar la devolución de Elián González, el niño de seis años que Cuba convirtió en un trofeo político frente a Washington. Parece todo tan lejano: Castro murió hace una década y Elián, de 32 años hoy, se graduó de ingeniero industrial y tuvo una hija. Hay ciertas cosas, sin embargo, que permanecen intactas: la eterna guerra fría con los estadounidenses y la advertencia a los cubanos de que, si se ausentan del desfile, podrían perder el poco salario del mes, incluso el puesto laboral, o ganarse que el jefe les mire con malos ojos.

Cuando salía en su coche de la sede del partido, cinco furgonetas con los cristales oscuros le cortaron el paso. No recuerda cuántos hombres bajaron, pero vestían de negro, tenían la cara cubierta con pasamontañas y llevaban fusiles. A partir de ahí, todo se vuelve más borroso. La suben al asiento de atrás de una de las camionetas, le vendan los ojos y empiezan a dar vueltas por Culiacán, la capital de Sinaloa. No hay golpes ni insultos, solo amenazas muy veladas como “tenemos a medio Culiacán, aquí” o “cuando quieras te llevamos a tu casa”. Casi nueve horas después, mientras el sol ya empieza a asomar por las suaves montañas que rodean la ciudad, a Paola Gárate le quitan la venda de los ojos y la sueltan cerca de un supermercado. Era domingo y en unas pocas horas abrirían las urnas para elegir al nuevo gobernador del Estado. Así, entre aturdida y aliviada, comenzó la jornada electoral de la presidenta del PRI de Sinaloa.




La guerra contra “la casta política” y “la moral como política de Estado” son los estandartes discursivos que llevaron a Javier Milei a la Casa Rosada y legitimaron su programa de ajuste y desregulación económica de Argentina. Pero, a casi dos años y medio de gestión, las banderas que el presidente ultra sigue haciendo flamear aparecen mancilladas por múltiples denuncias de corrupción que le involucran tanto a él mismo como a su entorno más cercano, asimilando a su Gobierno con la denostada casta. La gran mayoría de los sondeos de opinión pública coinciden en que, durante el primer cuatrimestre de este año, se expandió la imagen negativa de Milei en todo el país y aumentó también la preocupación social por la corrupción, junto a un creciente malestar por los problemas económicos: la inflación persiste; los salarios no alcanzan.
Nieves Lao Giménez tiene 42 años y empezó hace 18 a trabajar para el Servicio Andaluz de Salud (SAS). En todo este tiempo, ha acumulado una vida laboral de 17 páginas. Este documento oficial que facilita la Seguridad Social recoge todas las altas y bajas de empleos que un trabajador registra en el sistema, y para alguien con una vida laboral de unos 20 años, lo habitual es que ocupe dos o tres páginas. Esta enfermera que ahora trabaja en el área de salud mental del hospital Torrecárdenas de Almería ha desarrollado casi toda su experiencia laboral enlazando sustituciones de pocos días, semanas o meses en el mejor de los casos. “Y sin generar ni siquiera derecho a vacaciones”, se queja. Su caso es uno de los cientos de miles de ejemplos que inundan las plantillas de las Administraciones publicas españolas. Estas emplean a más de tres millones de trabajadores. Actualmente, uno de cada tres son temporales.
Antes de ser Nueva York, la gran metrópolis estadounidense fue bautizada por los colonos neerlandeses como Nueva Ámsterdam. Tres siglos después, ese nombre vuelve a cruzar el Atlántico, pero para aterrizar en Barcelona. New Amsterdam Developments (NAD) es hoy una de las empresas inmobiliarias más conocidas —a la vez que más opacas— por haber amenazado el hogar de inquilinos barceloneses. Su modelo de negocio que, según denuncian los vecinos, consiste en expulsar a inquilinos de sus domicilios que pagan alquileres todavía razonables para crear colivings, ha enfurecido al Gobierno catalán y al Ayuntamiento de Barcelona. Máxime cuando la compañía no ha hecho sino importar a la ciudad las prácticas que uno de sus socios emplea en Nueva York desde hace tres lustros con su inmobiliaria Stone Street Properties, que ha sido llevada a los tribunales por supuesto acoso a inquilinos e impagos salariales y de préstamos.