Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Nadie podía imaginar hace un año que Tamara Falcó se convertiría en cuñada de una estrella de la televisión, pero siempre hay tiempo para lo inesperado. A principios de septiembre de 2025, la revista ¡Hola! desvelaba en exclusiva una de las grandes sorpresas sentimentales de la temporada: Alejandra Onieva (Madrid, 33 años), actriz y hermana de Íñigo Onieva —marido de la duquesa de Griñón—, se dejaba ver por las calles de Madrid junto al también actor Jesse Williams (Chicago, 44 años), conocido por su participación en la serie Anatomía de Grey, confirmando su relación. Días después, ellos aparecían de la mano durante la premiere en Roma de la serie Hotel Costiera, en la que surgió el amor entre los intérpretes. Ocho meses después, la misma revista ha confirmado que la pareja ya ha pasado por el altar.
El lunes, Mark Zuckerberg acudió por primera vez a la gala del Met. Aunque el director ejecutivo de Meta no posó en la alfombra roja y acudió directamente a la cena —donde probablemente se sentó en la mesa de Anna Wintour, anfitriona del evento—, su look no pasó desapercibido. Lució un esmoquin clásico de Prada, nada extravagante pero alejado de su fidelidad de antaño a los vaqueros y la camiseta de algodón. Esta elección ha dado pie a la periodista de The New York Times Vanessa Friedman a hablar de su Met-amorfosis, un juego de palabras que alude a su transformación estilística, que Friedman atribuye al éxito de las gafas inteligentes comercializadas por Meta. Desde luego, como afirma la periodista, un esmoquin de Prada nunca es un esmoquin sin más, por muy ortodoxo que sea. Pero ya hay quien ha empezado a alertar de que el verdadero protagonista del look no era el traje, sino el reloj que Zuckerberg llevaba en la muñeca.
Como en sus mejores noches de Halloween, en las que Heidi Klum (52 años) acostumbra a sorprender con los disfraces más inesperados y elaborados, la modelo alemana ha vuelto a arriesgar más que nadie en la reciente gala del Met. La maniquí se ha presentado en el gran evento de moda, celebrado el primer lunes de mayo —como marca la tradición desde hace décadas— en el Museo Metropolitano de Nueva York, transformada en La Vestal velada, una escultura neoclásica de 1847 firmada por el italiano Raffaele Monti. De esta forma ha llevado la temática de este año, Fashion is Art (La moda es arte), a la máxima literalidad, paseándose por las salas del Met —también por su mítica escalera, donde los invitados se paran a posar bajo los focos— como una virgen vestal, es decir, una sacerdotisa de Vesta, diosa romana del hogar.
Una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en la provincia china de Hunan, en el sur del país, ha provocado al menos 26 muertos y 61 heridos, según el último balance difundido este martes por la agencia estatal de noticias Xinhua. El accidente se produjo el lunes por la tarde en un taller de la empresa de fabricación y exhibición de fuegos artificiales Huasheng, situada en el condado de Liuyang, considerado el corazón de la industria pirotécnica de China. El gigante asiático exportó el año pasado fuegos artificiales por valor de unos 990 millones de euros, según datos del Observatorio de Complejidad Económica citados por Reuters.
El verano nunca se rige por el calendario, es un escenario emocional que nos sostiene el resto del año: una promesa de ligereza, naturalidad, frescura... No es fácil ponerle palabras sin caer en lo cursi, sin embargo, la moda ha sabido materializar esas sensaciones en prendas que asociamos directamente al buen tiempo. A Coco Chanel le bastó apropiarse de una camiseta de rayas para redefinir nuestro armario; y Jane Birkin haría de una cesta de mimbre y unos pies descalzos una aspiración vacacional. En esas coordenadas se mueve CALA BIMBA, la primera cápsula estival de BIMBA Y LOLA: una propuesta de alto verano, desenfadada y abierta a la improvisación.