Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Atraer población y fijarla se ha convertido en un mantra para la España despoblada que compite por su conquista. Financiación autonómica y europea, incentivos fiscales locales o una masiva digitalización (97,4%) de los hogares españoles (125 pueblos permanecen sin conectividad) asientan vecinos nuevos. Decenas de programas (cheque emprendedor, nómadas digitales) y una extensiva red de coworkings animan la oferta para recibir al teletrabajador y seducir al emprendedor. Pero disponer de vivienda es ya otro cantar. “No faltan casas”, señala Cristina Gredilla, jefa del servicio Reto Demográfico de Castilla y León, la comunidad con más pueblos de España (2.248), que desmiente el bulo ampliamente extendido sobre su adquisición a coste cero: “No hay vivienda gratuita”.
Caixabank apoya el emprendimiento rural y la creación de empleo con el proyecto Tierra de Oportunidades. Aporta dotación económica, formación y acompañamiento a proyectos en marcha. En mayo abre el plazo para acceder a su primera fase comarcal que suma 56 convocatorias junto a los Grupos de Acción Local. Los proyectos seleccionados pasarán a la fase nacional. Su duración es de tres meses en los que los emprendedores se enfrentan a tres retos: Reel de Instagram contando su proyecto; Focus Group sobre su tipología de clientes y Campaña Comercial en una web de nueva creación. El programa acoge 220 iniciativas de las 20 serán premiadas por la entidad bancaria.
El coste del pago la deuda externa no se reparte por igual entre hombres y mujeres. En los países del Sur Global, cuanto más dinero público se destina a devolver préstamos, peores son los efectos para ellas: pierden más empleo, ven caer más sus ingresos y afrontan mayores riesgos en salud, en la medida en que los Estados reducen el margen para invertir en otras políticas públicas. Así lo concluye un nuevo informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), hecho público este lunes, que advierte de que la forma en que se paga la deuda agrava la brecha de género y tiene consecuencias muy tangibles: la pérdida de 55 millones de puestos de trabajo para las mujeres y una caída del 17% en la renta per cápita femenina.
Mayte Gómez Molina se levanta a las cinco de la mañana para ponerse a escribir, antes de desarrollar una jornada laboral al uso. El primer capítulo de La boca llena de trigo aparece tímidamente, con intención de cuento. El formato es tan reducido como el tiempo del que dispone, pero la historia se convierte en novela cuando le dan dos meses entre un trabajo y otro. Escribe urgentemente en ese impasse antes de mudarse a Karlsruhe y convertirse en una grenzgänger —cruzadora de fronteras— para ir a diario al Institute Art Gender Nature en Basilea, donde tutela bajo la dirección de Chus Matínez. Allí ambas se dedican a acompañar a estudiantes en su entrenamiento del pensamiento crítico. Tienen un programa tan inteligentemente hilado, que parece otro regalo de la ficción. O de la brujería, si nos ceñimos a la línea de investigación elegida para este curso.

A mediados del año pasado empecé a tener noticias de un joven jugador que estaba irrumpiendo con fuerza en el circuito Challenger, la antesala del circuito ATP. Los entrenadores de la Rafa Nadal Academy que se movían por aquellos torneos me fueron trasladando muy positivos comentarios sobre los rápidos progresos de un joven tenista madrileño, pero no fue hasta finales del año pasado cuando tuve la oportunidad de ver en la televisión a Rafa Jódar disputar varios de sus partidos en el marco de las Next Gen ATP Finals que se vienen celebrando desde hace unos años en Arabia Saudí.
Una de las cosas que más me gustan de Gijón es que, a pesar de ser una gran ciudad, el campo y la montaña se meten en ella. Existe una red de senderos peatonales y ciclistas que en cinco minutos y desde el pleno centro urbano te trasladan, cual túnel del tiempo mágico, a lo más bello del prao y la montaña astur.
Con una dilatada historia a sus espaldas, este estampado anclado en la mantelería de nuestras abuelas, fue popularizado gracias a la visita que realizó Napoleón III a una de sus primeras hilanderías en la localidad francesa de Vichy, famosa también por sus aguas termales. Reconocible por su trama de cuadros bicolores, es desde hace décadas sinónimo de la llegada del buen tiempo, y acude puntual a su cita cada año con nuevas variantes y combinaciones de colores.




























La relación actual de niños y adolescentes con la imaginación se encuentra en un momento difícil. En los círculos de padres, profesores, psicólogos, personas del mundo editorial y los propios escritores se comenta una situación complicada, pues los menores parece que están reduciendo su capacidad de imaginar nuevos escenarios, a raíz, principalmente, del uso excesivo de las pantallas y de la insuficiente relación con los libros. Una de las personas que ha alertado de ello a través de las redes sociales es Jorge Corrales, escritor y profesor de la Escuela de Escritores, que a través de un largo escrito publicado en su cuenta de X en diciembre, que tiene más de 769.000 visualizaciones, advirtió de este problema tras una conversación durante un encuentro con editores.















El anuncio de la embajada iraní en España a finales de marzo por el que se mostraba favorable al paso de buques de bandera española por el estrecho de Ormuz causó cierto sonrojo en el sector marítimo español según reconocen navieras, armadores y expertos en náutica y derecho del mar. La guerra en Oriente Próximo ha revelado una debilidad estratégica: más allá de posibles problemas de suministro (el país cuenta con un nivel de reservas de combustible más holgado que el de sus vecinos europeos) la flota mercante española es muy inferior a la de otros países del entorno, y los barcos con bandera están en mínimos históricos. Así, pese a tener una de las costas más extensas y pobladas de Europa y contar con importantes archipiélagos, solo el 8% del tráfico marítimo español está cubierto por empresas nacionales, un reducido porcentaje que deja en manos de compañías extranjeras el suministro de productos esenciales y también los cuantiosos ingresos de los fletes de las exportaciones por mar.