Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
Han pasado cuatro meses desde que Chiedza (nombre ficticio), de 33 años, regresó a Zimbabue desde Myanmar, donde fue víctima de trata de personas, pero su trauma sigue muy vivo. Como miles de zimbabuenses obligados por las dificultades económicas, esta madre soltera de dos hijos migró al sudeste asiático en noviembre de 2024, creyendo que había encontrado un empleo en Tailandia, pero acabó en manos de una red criminal en Myanmar. Le quitaron el pasaporte para evitar que huyera y la obligaron a realizar estafas por internet en Shwe Kokko, una ciudad conocida por la concentración de este tipo de crímenes.
El bloqueo del estrecho de Ormuz dura ya casi dos meses y está privando al conjunto del planeta de un suministro de energía que ha disparado el precio del petróleo y el gas, y aún más de sus productos derivados. La escasez es real en las economías asiáticas, las más dependientes de las importaciones de Oriente Próximo, región que hasta marzo surtía al mundo el 29% del gas natural licuado de petróleo y el 19% de productos petrolíferos refinados (gasolina, diesel, combustible para aviones...). Mientras pasan los días, crece la amenaza de falta de fuel para los aviones en Europa, donde ya se dan las primeras cancelaciones de vuelos para los próximos meses.

Cuando la escritora y filóloga aragonesa Irene Vallejo (Zaragoza, 47 años) echó a cabalgar por los caminos de Grecia a misteriosos grupos de hombres en busca de libros para la Biblioteca de Alejandría en las primeras líneas de El infinito en un junco, poco imaginaba que unos años después ella misma presentaría su obra en la moderna heredera de aquel mítico enclave de la Antigüedad clásica. “Para mí es la culminación de más de seis años de ruta literaria por el mundo”, desliza, “y tengo la sensación de cerrar un hermoso círculo allí donde todo empezó”.


Han pasado más de cuatro décadas desde que la fotógrafa estadounidense Donna Ferrato (Waltham, Massachussets, 76 años) fuera testigo por primera vez de cómo un marido abofeteaba a su esposa. Su primer instinto fue apretar el obturador de su cámara Leica; el segundo, abalanzarse sobre él y pedirle que parara. Fue un punto de inflexión en su carrera, el instante en que comprendió que su trabajo como fotógrafa necesitaba dar un paso más, servir de contrapeso a una realidad que acababa de noquearla. Aquel día Ferrato comprendió que no podría seguir tomando fotos sin implicarse en la lucha contra la violencia de género.




En la planta 22 de uno de los rascacielos construidos en torno al Brooklyn Academy of Music, en Fort Greene, se encuentra el apartamento con vistas al que se ha mudado el escritor Hal Ebbott (Boston, 38 años) con su perra. Cuenta que es vecino de este barrio neoyorquino desde hace años y que hoy ha escondido las cajas que aún le quedaban por vaciar. Sobre la mesa hay un poemario de Sharon Olds (“me gusta leer poesía por la mañana, y me encanta Olds”) y los frontales de los armarios de su cocina, incorporada al salón, parecen hacer las veces de cuaderno improvisado con frases anotadas. Elegante, amable y escueto, como el espacio que habita, el autor de Entre amigos trata de esquivar con educación cualquier referencia a los detalles de su biografía, francamente sucinta en la contracubierta de su libro. “El trabajo es independiente. Ese tipo de detalles puede interferir con la idea que un lector se haga de la novela”, zanja y añade que aunque de niño pensó en ser abogado y ha dado clases en algún instituto, ha sido en la escritura donde ha encontrado su pasión y vocación algo tardía.

El público que esta semana vaya a algún cine de la cadena Yelmo para ver el regreso de Meryl Streep como Miranda Priestly en El diablo se viste de Prada 2 podrá entrar a la sala con un bolso rojo lleno de palomitas. Es la moda y también una nueva experiencia cinematográfica: coleccionar un palomitero particular en cada gran estreno. El furor por estos cubos se ha vivido este abril con la animada Super Mario Galaxy, cuya figura del dinosaurio Yoshi, vendida a 40 euros, ya es pieza de especulación. Pero, en realidad, los más beneficiados son unos cines que buscan convertir cada estreno en un evento instagrameable y reconfigurar ingresos ante el descenso de la venta de entradas. “El espectador ya no busca solo sentarse a ver una película, sino vivir la experiencia. Ofrecemos nuevas formas de relacionarse. Ya no solo hablamos de exhibición”, explica por correo Samuel Bolaños, director de comercialización de Cine Yelmo.

En la primera escena de La risa y la navaja, un policía fronterizo apostado en una desértica carretera que da entrada a Guinea-Bisáu pide un libro al protagonista del largometraje para dejarle pasar. Ese momento surrealista anuncia que el último largometraje del director portugués Pedro Pinho va a cuestionar esa mirada sesgada e inundada de clichés que se reserva a África.

A veces, los llamamientos de Diego Pablo Simeone a la hinchada del Atlético ante una gran cita contienen una carga que delata el momento por el que pasan sus futbolistas. Su última invocación tuvo un punto de solicitud de auxilio y hasta de súplica. “Necesitamos a nuestra gente que más que nunca”, advirtió el sábado después de que su equipo sumara ante el Athletic (3-2) una victoria tan necesaria para asegurar la participación en la próxima Liga de Campeones como para levantar el ánimo de un plantel muy golpeado por la final de Copa perdida.
Hace poco menos de un año, Vincent Kompany, el entrenador del Bayern, acudió a la idílica localidad de Bad Wiessee envalentonado por la autoridad que le confería haber ganado la Bundesliga. Ahí, en una mansión junto al lago, le esperaba el oráculo en forma de presidente de honor del Bayern, el honorable Uli Hoeness.
No es el Masters de Madrid un territorio sencillo y plácido para los tenistas. La tierra batida de la Caja Mágica es el torneo más atípico de los que se disputan sobre arcilla debido a la altitud de la ciudad —unos 650 metros sobre el nivel del mar—, lo que hace que la bola sea más difícil de controlar y salga disparada cada vez que impacta contra la raqueta. El rey de la arena, Rafael Nadal, que levantó en 14 ocasiones Roland Garros, en 11 Montecarlo y en 10 Roma, tan solo pudo coronarse cinco veces en la Manolo Santana, un estadio que lo arropaba como si fuera su propia casa. La volatilidad de los campeones en las instalaciones del barrio de San Fermín es excepcional: en la última década tan solo Carlos Alcaraz (2022 y 2023) y Simona Halep (2016 y 2017) consiguieron defender y repetir título. En toda la historia del evento—el cuadro masculino arrancó en 2002 y en 2009 lo hizo el femenino—, solo otros dos tenistas lo lograron: el balear en 2013 y 2014 y Serena Williams en 2012 y 2013.