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Fue uno de tantos momentos de Donald Trump para frotarse los ojos. Un reportero japonés le preguntó el jueves en el Despacho Oval, durante la recepción a su primera ministra, Sanae Takaichi, por qué Washington no avisó a sus aliados del ataque a Irán. “¿Quién sabe más de sorpresas que Japón?”, bromeó Trump, “¿por qué no me contasteis lo de Pearl Harbor?”. El comentario pareció incomodar a su interlocutora, rompió las reglas del decoro diplomático y pulverizó décadas de evitar, en nombre de la armonía bilateral, el asunto del bombardeo sobre Hawái que en 1941 mató a más de 2.400 personas y provocó la entrada de Estados Unidos en la II Guerra Mundial. También dejó una paradoja espacio temporal: nadie pudo haber avisado a Trump porque entonces aún faltaban cinco años para su nacimiento.
Mariam terminó sus estudios de comadrona en 2021, cuando los talibanes retomaron el poder en Afganistán, pero ni siquiera pudo recoger su diploma. “No permitieron que las estudiantes recibiéramos el título en un acto de graduación. Nos dejaron fuera de la foto. Hasta hoy”, explica a este periódico. Mariam, que prefiere usar un nombre falso para esta entrevista, tampoco ha podido ejercer ni un solo día debido a los edictos emitidos por las autoridades de facto y aunque en su país haya una acuciante necesidad de matronas.
La doctora en Filosofía Kate Manne (Australia, 1983), cuyo trabajo se centra en filosofía moral, social y feminista, ha querido desde niña ser más delgada. Confiesa que llegó un momento en el que entendió que lo que odiaba no era tanto su cuerpo, sino la forma en la que le hacía sentir vulnerable: ser menospreciada, ridiculizada y denigrada. “Sabía mejor que nadie que la respuesta al acoso y al abuso no es cambiar a las víctimas, sino dirigirse a quienes tengan la culpa y, en última instancia, cambiar el sistema”, escribe en Irreductibles. Cómo hacer frente a la gordofobia (Capitán Swing, 2026).
En el momento álgido de la pasada noche de los Oscar, Paul Thomas Anderson (Los Ángeles, 55 años) subió al escenario para recoger la estatuilla a mejor director por Una batalla tras otra, la gran ganadora de la gala con seis premios. En su discurso de agradecimiento mencionó a Maya Rudolph (Gainesville, 53 años), su pareja desde hace casi 25 años. “Cualquier escritor sabe que o bien pides perdón o bien tu agradecimiento especial va dirigido a tu familia y a las personas con las que compartes techo, que soportan lo que significa vivir con un escritor”, dijo. “A Maya”, concluyó. Esa noche, la actriz, conocida en Estados Unidos sobre todo por sus años como cómica en Saturday Night Live, también se subió al escenario durante la ceremonia, en su caso para presentar el premio a mejor banda sonora original. Lo hizo junto al reparto de La boda de mi mejor amiga, película que protagonizó en 2011 y que este año celebra su 15º aniversario —un cómico momento que los fans no han desaprovechado para pedir una secuela del filme—. Este título sigue siendo uno de los más recordados de la intérprete, que pausó su carrera durante una época para poder dedicar más tiempo a su familia.
Madrid se ha convertido, casi sin querer, en un unicornio europeo: ese ejemplar rarísimo cuyo valor proviene precisamente de su excepcionalidad. Una ciudad idílica y, además, barata. Para los ricos, claro está. La revista inglesa Monocle, que cada año publica su ranking de calidad de vida, calificó la capital española como la segunda ciudad más habitable del mundo en 2025, solo por detrás de París. En 2015, ocupaba el puesto 16. El salto no es menor. Madrid es, según la publicación, la mejor ciudad para la salud, gracias a “un equilibrio favorable entre vida laboral y personal y una comida deliciosa”.
Cuando el consejero delegado de Netflix, Ted Sarandos, acudió al senado de EE UU en febrero para defender su propuesta de fusión con Warner, una de las justificaciones recurrentes con las que quiso rechazar la acusación de ser un monopolio fue repetir que Youtube era el verdadero rival a batir: “Ya no son vídeos de gatitos. Es televisión”, explicó al comité político. Trataba de argumentar así que ningún estudio de Hollywood se acercaba al poder de esa empresa, subsidiaria de Google, pese a que, en esta guerra del streaming a dos bandas, muchas veces la dejaran fuera. La compra al final no salió adelante por la inflada propuesta de Paramount a Warner, pero ahí quedó clara cuál es la lucha real entre los titanes de la nueva televisión: Netflix contra Youtube. Y, curiosamente, ambas se parecen cada vez más entre ellas.
Un gesto que evoca el nazismo. Un chat de WhatsApp de estudiantes colmado de insultos racistas y mensajes antisemitas. Dos escándalos este mes, uno en la Universidad de Florida (UF), en el centro de la península, y otro en la Universidad Internacional de Florida (FIU), en Miami —dos de los principales centros de altos estudios del Estado— no son incidentes aislados, sino que comparten un patrón más amplio de normalización de retórica extremista, simbolismo y acoso que han germinado en entornos digitales y han saltado a la palestra, señalan expertos. Las universidades de Florida se están convirtiendo en un campo de prueba para este fenómeno, que coincide con un aumento sostenido de incidentes antisemitas en Estados Unidos.
Al sector turístico no le ha dado tiempo para digerir el hito conseguido en 2025: el mejor año de la historia para esta industria, con 11,7 billones de dólares de ingresos en el mundo, un 6,7% más que en el ejercicio anterior, destaca Gloria Guevara, presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés), una cifra que representa el 10,3% del PIB global. La guerra de Estados Unidos e Israel con Irán ha frustrado la celebración y las expectativas del negocio para 2026. De hecho, la organización que agrupa a las mayores empresas del sector estima que cada día el turismo pierde 600 millones de dólares en Oriente Próximo a consecuencia del conflicto. La región recibió el 5% de los viajeros mundiales el año pasado (94 millones).
La intención de viaje a los países del golfo Pérsico parecía que iba a ser la que mayor crecimiento experimentase, según proyectaban las estadísticas de Mabrian a principios de año. Nada hacía pensar que en febrero una guerra cercana impactaría en la zona como así ha sido. Afectando incluso a Jordania, Turquía y algo menos a Egipto. La previsión de la empresa de cara a los próximos tres meses indica que la situación va a continuar complicada. Las tarifas de los alojamientos de aquí al mes de junio lo reflejan, pues siguen contrayéndose. Descienden entre la media del 2,2% de Qatar al 19,5% de Arabia Saudí, el país que más visitantes internacionales recibe: 29 millones en 2025. En Baréin la caída prevista es del 11%, en Omán del 10% y en Emiratos Árabes Unidos, que cuenta con 27,7 millones de viajeros, del 6%. Únicamente Kuwait parece salvarse de las bajadas.
Antonio Romero (Madrid, 1971) está al frente de Starbucks en España y Portugal, donde cuenta con 220 tiendas licenciadas por Alsea, en la que empezó como camarero mientras estudiaba. Se define como una persona muy familiar y amante del café. En la tienda estrella de la compañía en Madrid, abierta en agosto pasado en el estadio Santiago Bernabéu, se declara poco futbolero (aunque del Madrid, claro) y encantado por la evolución del establecimiento, que está lleno de gente. Realiza más de 1.000 transacciones diarias y está obteniendo unos resultados un 40% por encima de los previstos, dice. “Nosotros no vendemos un café, vendemos una experiencia”, sostiene.
Cuando se pregunta a grandes cocineros por su plato favorito, rara vez mencionan elaboraciones sofisticadas, grandes técnicas o emplatados rebuscados. Sus respuestas nos llevan a lugares íntimos: la cocina familiar, los aromas de la infancia, las elaboraciones sencillas, el cariño. Porque, aunque el oficio empuje hacia la creatividad constante, el cocinero valora, como el resto de los mortales, la sencillez y la solidez de las recetas del día a día.