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El problema central de la crisis de Ceuta es cada vez más evidente. El Gobierno busca espacios para albergar a los inmigrantes lo más rápido posible, para poder acelerar las filiaciones y, por tanto, las devoluciones. Pero los espacios más fáciles, que ya tienen baños y alcantarillado, como los polideportivos y otros emplazamientos similares en zonas habitadas, son rechazados sistemáticamente por la ciudad, liderada por el popular Juan Jesús Vivas. El veterano líder ceutí incluso llegó a amenazar este martes con encerrarse en los polideportivos y animar a la gente a hacerlo si el Ejecutivo de Pedro Sánchez los intentaba usar. “Si quieren usar los polideportivos, me voy a encerrar ahí, y todo el que quiera venir conmigo”, dijo.
La Guardia Civil investigaba este miércoles la muerte de un matrimonio irlandés, de 48 y 51 años, que apareció sin vida junto al jacuzzi de la vivienda de lujo que había alquilado para veranear en Cullera (Valencia). Los cuerpos fueron encontrados por sus dos hijos menores de edad, de 14 y 15 años, que les acompañaban en el viaje. Los chavales avisaron a un vecino, que a su vez llamó al 112. Los primeros agentes, de la Policía Local, que entraron en la vivienda no observaron signos de violencia ni de que se hubiera producido un robo. Pero un examen más detallado mostró pequeños cortes en los cadáveres, abriendo la hipótesis de que se tratara de homicidios. El juez de instrucción de Sueca (Valencia) que se hizo cargo del caso declaró el secreto de sumario. Las pesquisas han sido asumidas por el equipo de Policía Judicial de Homicidios del instituto armado. Tres familiares de los chicos, que aterrizaron en Alicante de madrugada procedentes de Irlanda, se hicieron cargo de ellos.

Las imágenes de los incendios que avanzaban por el sur de Europa no paraban de aparecer en los periódicos o en la pantalla de mi móvil. Un amigo desde Burdeos me escribía diciendo que, por fortuna, la zona de él no se había visto afectada. El humo había hecho que el aire fuera difícil de respirar, pero las llamas se habían detenido a unos 15 kilómetros de la ciudad. “Estamos en el Macizo Central, a 1.000 metros de altitud, respirando el aire fresco de montaña. ¡Nos sentimos auténticos refugiados climáticos!”, escribió. Esa misma mañana leía otro titular: Europe in Flames. Un incendio amenazaba con volver a expandirse por el sudoeste de Francia, tres bomberos morían en Grecia y el fuego arrasaba violentamente hectáreas en Ávila, Madrid y Toledo. Los equipos de emergencia combatían una combinación implacable de calor, sequía y vientos.
El Llano en llamas es el título de un cuento que da nombre a la célebre colección de relatos publicada por Juan Rulfo en 1953. “Ver caminar el fuego en los potreros; ver hecho una pura brasa casi todo el Llano”, escribe Rulfo. Leído hoy, el relato nos recuerda que muchas de las llamas que consumen nuestros paisajes también tienen raíces sociales, económicas y políticas.
Se ha puesto de moda romantizar la pobreza en España. Se dice que ahora la gente prefiere quedarse en el pueblo a 40 grados antes que irse unos días a la playa; que lo último en vivienda es instalarse en una autocaravana en vez de tener un piso acomodado; o que ya no se estila ir de restaurantes, sino comer platos preparados de supermercado. Padecemos el síndrome de la rana hervida: quién va a saltar de la olla, o a indignarse, si cualquier estímulo a nuestro alrededor solo sirve para normalizar el drama ciudadano.

“Eran tristes los alrededores”, contaba la escritora y periodista Carmen de Burgos sobre aquel edificio perdido en mitad de la nada, perdido “entre los cerros chatos y pelados, sin más flora que la leña, la palma y las atochas”. La descripción estaba incluida en Puñal de claveles, obra inspirada en un suceso ocurrido en 1928 que ha marcado para siempre los campos de Níjar: el asesinato de Francisco Montes tras huir con su amante y prima Francisca Cañadas justo el día en que ella se casaba, obligada, con otro. Es el mismo evento que llevó a Federico García Lorca a escribir Bodas de sangre. Y sucedió en el Cortijo del Fraile, edificio levantado en el siglo XVIII que en la actualidad se cae a pedazos por el abandono. Y que ahora espera florecer gracias a un proyecto de la Diputación de Almería, que lo adquirió en 2023 para crear el llamado Centro de Artes y Territorio que albergará iniciativas culturales, etnográficas, educativas y turísticas.

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Hace 26 años que su historia de activismo ambiental y defensa de los derechos de las comunidades se convirtió en uno de los negocios más rentables de Hollywood. Erin Brockovich, la película dirigida por Steven Soderbergh y estrenada en el año 2000, recaudó casi 260 millones de dólares y convirtió a Julia Roberts, su protagonista, en la actriz mejor pagada de la historia hasta aquel momento: se embolsó 20 millones de dólares, además de ganar el Oscar a Mejor actriz protagonista. Pero Erin Brockovich (Lawrence, Kansas, 1960), la ‘de verdad’, la mujer que se enfrentó en cuerpo y alma a Pacific Gas and Electric Company (PG&E), no quedó en una ‘simple’ heroína más dibujada por las ansias capitalistas, y a menudo patriarcales, de Hollywood.
Cuatro gigantes de la industria tabacalera firmaron en 1998 un acuerdo con los fiscales generales de 52 Estados de EE UU en virtud del cual pagarían en los siguientes años más de 200.000 millones de dólares para financiar tratamientos sanitarios a fumadores. Se les acusaba de promover y comercializar productos nocivos para la salud, especialmente entre los menores. El acuerdo incluyó también fuertes restricciones publicitarias, desde la limitación de la cartelería a la prohibición de mostrar a personas fumando. Supuso un golpe importante para su negocio y se consideró un triunfo de la sociedad civil ante algunas de las mayores compañías del mundo.
Nadie sabe lo que pasaba por la cabeza de Lindsay Clancy cuando mató a sus tres hijos, de entre 8 meses y 5 años. Su defensa en el juicio que se está celebrando en Plymouth (Massachusetts, Estados Unidos) alega que todo fue fruto de una psicosis posparto, que solo en una disociación absoluta con la realidad había sido capaz de hacer tal cosa. Médicamente, es una explicación posible, aunque no la única, según las especialistas consultadas por este periódico. Hay muchos motivos por los que una madre podría matar a sus hijos, y la psicosis es solo uno de ellos. Además, apuntan, la gran mayoría de las psicosis posparto no terminan en este trágico desenlace.
El foro de banqueros centrales que comienza este viernes en la localidad estadounidense de Jackson Hole, Wyoming, y que reúne a las primeras espadas de la política monetaria mundial, tiene este año a un nuevo protagonista. Kevin Warsh acudirá por primera vez a esta cita como presidente de la Reserva Federal y, pese a su conocida aversión a detallar enfoques y estrategias, la expectativa sobre el contenido de su discurso es máxima. También la presión del mercado. En los últimos días, las rentabilidades de los bonos estadounidenses han escalado a niveles no vistos en 20 años. El mercado reaccionó con sorpresa y decepción tras la rueda de prensa de Warsh de finales de julio, cuando la Fed dejó sin cambios los tipos sin dar pistas de cómo moderar la inflación. Los inversores esperan ahora un mensaje más decidido y señales claras más allá de la exposición del deseo teórico de contener la inflación. Si Warsh se enroca en la opacidad del discurso que ha defendido hasta ahora, se expone al riesgo de que la rentabilidad de los bonos se dispare y se extienda la sensación de pérdida de credibilidad que dejó la cita de julio.