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El pasado sábado, ante el Fulham (3-0), 45 minutos fueron suficientes para que Mikel Arteta comprobara que Bukayo Saka (Londres, 24 años) estaba ya en plenas condiciones para liderar la tormenta que espera desatar este martes sobre el flanco izquierdo del Atlético de Madrid. Matteo Ruggeri y previsiblemente Ademola Lookman lidiarán con el extremo internacional inglés que ha reavivado las esperanzas de su entrenador de poder terminar la temporada con un título que le reivindique. El Arsenal puja por la Premier League codo a codo con el Manchester City y está ante la oportunidad histórica de alcanzar su segunda final de la Liga de Campeones y el regreso de Saka ha supuesto un alivio para Arteta. Para Thomas Tuchel, su reaparición también ha sido una gran noticia con vistas al Mundial.

Gil Manzano estiraba en el vestuario de Cornellà con su cuadrilla. En 12 minutos iba a llevarse el silbato a la boca y a pitar el comienzo del partido entre el Real Madrid y el Espanyol, un encuentro crepuscular donde uno se jugaba el descenso y el otro, el honor y una supuesta humillación por el posible pasillo al Barça en la siguiente jornada. Y entonces, en una realidad paralela, las cámaras de El Chiringuito captaron a Mbappé bajando por la escalerilla de su avión privado con esa suerte de riñonera cruzada, tan del agrado del seguidor de curva del PSG, y con su pareja actual. Llegaban tranquilamente de una escapada. Y aquí alguien decidió que era un buen momento para colgarle el muerto.
“Un buen grito o castigo a tiempo siempre funciona”. Esta frase aparece en conversaciones de parque, en sobremesas familiares, en comentarios lanzados casi sin pensar cuando un niño desafía un límite una y otra vez. Como si, en el fondo, todavía necesitáramos creer que la firmeza, entendida como dureza desmedida, es la manera más eficaz de educar. Pero basta observar con algo de perspectiva la vida cotidiana en casa para ponerlo en duda.

Cuando el calendario anuncia el cambio de estación, las horas de luz se alargan y los planes al aire libre se multiplican. Dentro de casa, el jardín pasa a convertirse en la estancia favorita. Se convierte en el espacio perfecto para todo: desde desayunar hasta leer, o simplemente para desconectar al sol.











Hace 20 años Marbella saltó por los aires. Desde entonces, nada es lo mismo en la Costa del Sol. La Operación Malaya contra la corrupción urbanística acabó con un sistema de incumplimiento sistemático de la legalidad que nació con la llegada de Jesús Gil a la alcaldía y acabó con la detención de un centenar de personas. Aquel trabajo policial supuso la disolución del ayuntamiento, primera y única vez que esto ha sucedido en democracia. También un antes y un después para todo el litoral malagueño, que dos décadas más tarde ha conseguido liberarse de la imagen de corrupción, pero se enfrenta a nuevos retos ante un crecimiento que parece infinito. Entre ellos, la escasez de recursos naturales, los problemas de movilidad o el crimen organizado. De fondo, la falta de vivienda y la masificación turística, que va ya mucho más allá del verano en estos casi 150 kilómetros de urbanización continua donde viven 1,3 millones de personas. Y cuyo nuevo centro de gravedad se ha desplazado hacia Málaga, paradigma de este litoral.



El 4 de mayo de 2015, nos dejó Soledad Cazorla Prieto, la primera fiscal de sala especializada en violencia contra las mujeres. Su trayectoria estuvo marcada por una convicción firme: que la justicia debía mirar de frente a la violencia contra las mujeres. Pero también por una intuición que durante demasiado tiempo no ocupó el lugar que merecía en el debate público: que las víctimas de la violencia machista no eran solo las mujeres asesinadas o maltratadas, sino también quienes estaban a su lado.
Este 29 de abril nos ha dejado uno de los personajes clave para entender algunos de los avances en la biología del genoma de los últimos 35 años. El doctor James Craig Venter se labró la fama de científico emprendedor que rompía con los moldes y, a finales de los años noventa, la prensa escrita, como Der Spiegel o Time, aprovechó que él mismo se había denominado como el “tigre del genoma”. Por entonces no existían las redes sociales como las conocemos hoy, aún así pienso que gracias a su carisma y capacidad de persuasión, era un lince en lo que respecta a promocionarse aprovechando los medios de comunicación de la época, prensa y televisión. En 1992 fundó “The Institute for Genomic Research” o TIGR, que al pronunciarlo en inglés suena como “tiger” o tigre.

En el fondo, siempre será Súper Mario. Un jugador único, un alero de 2,03 metros con una conjunción de recursos técnicos y físicos al alcance de muy pocos en Europa. Y con una mentalidad que le convierte en un desafío para sus entrenadores. Mario Hezonja es una estrella deslumbrante que Sergio Scariolo, su técnico en el Real Madrid, trata de conducir al siguiente nivel, el de pasar de ser únicamente Súper Mario a un “jugador total” que descifre qué necesita el equipo de él. El tirador croata de 31 años deslumbró este domingo con 40 puntos (ocho triples), 11 rebotes, seis asistencias y 53 de valoración en la victoria blanca ante el UCAM Murcia por 131-123 (máxima anotación conjunta, 254, en la historia de la ACB), unos registros que le emparentan con mitos como Sabonis, Petrovic y Fernando Martín. El triunfo aseguró el primer puesto liguero para un conjunto que este martes (18.00, Movistar) visita al Hapoel Tel Aviv en Botevgrado (Bulgaria) en el tercer partido de cuartos de la Euroliga con 2-0 a favor. Sin el lesionado Tavares, pero con un Hezonja en estado divino.
El fin de semana del día de la madre ha sido sin duda una fecha muy propicia para ver Yo siempre a veces (Movistar+), la magnífica serie creada por Marta Loza y Marta Bassols, que acaba de recibir el premio al mejor guion en Canneseries.

La llegada del cantante estadounidense Shane Boose, más conocido como Sombr (pronúnciese “somber”) a España el pasado febrero se saldó con un éxito absoluto de público. Como mostraba el propio artista en TikTok durante su paso por Madrid, sus audiencias -mayoritariamente femeninas y adolescentes- enloquecían con su primera visita al país. Sombr agotaba entradas tanto en el Palacio Vistalegre de Madrid como en el Sant Jordi Club de Barcelona, después de haber ampliado el aforo en ambos recintos por la alta demanda. La Riviera y Razzmatazz se le quedaban pequeños a este joven artista neoyorquino de 20 años, cuyo meteórico ascenso a la primera línea del pop parece haberse producido de la noche a la mañana.