Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia
El anuncio de la embajada iraní en España a finales de marzo por el que se mostraba favorable al paso de buques de bandera española por el estrecho de Ormuz causó cierto sonrojo en el sector marítimo español según reconocen navieras, armadores y expertos en náutica y derecho del mar. La guerra en Oriente Próximo ha revelado una debilidad estratégica: más allá de posibles problemas de suministro (el país cuenta con un nivel de reservas de combustible más holgado que el de sus vecinos europeos) la flota mercante española es muy inferior a la de otros países del entorno, y los barcos con bandera están en mínimos históricos. Así, pese a tener una de las costas más extensas y pobladas de Europa y contar con importantes archipiélagos, solo el 8% del tráfico marítimo español está cubierto por empresas nacionales, un reducido porcentaje que deja en manos de compañías extranjeras el suministro de productos esenciales y también los cuantiosos ingresos de los fletes de las exportaciones por mar.
Nadie sin información privilegiada sobre la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán podía prever el recorte del suministro mundial de petróleo. Solo el azar ha jugado a favor de algunos. Es el caso de la industria del pino en España, que transforma la resina de estos árboles en adhesivos clave para fabricar desde envases plásticos hasta pinturas de señalización vial y pegamentos para componentes de coches. Referencia europea pese a su reducido tamaño, el sector resinero español se concentra en siete empresas en Segovia, que operan con contratos con precios fijados a inicios de año. En 2026, se cerraron antes de que estallara la crisis en el golfo Pérsico. “La guerra todavía no había entrado en escena cuando fijamos el precio”, explica Jesús Prieto, director adjunto de Resinas Naturales, una de las siete grandes.
Darwin lo hubiera probado. Cuentan que, en su travesía a bordo del Beagle, Charles Darwin echaba en la cazuela todo animal exótico que encontraba. Óscar López-Fonseca nos propone recorrer los fogones del mundo con experiencias culinarias que, seguro, el padre de la teoría de la evolución se hubiera aventurado a probar en aquel viaje.
El mercado empieza a llenarse de color. Llega mayo, un mes de transición entre la primavera y el verano, cuando las frutas se vuelven más dulces, las verduras más ligeras y el pescado azul empieza a ganar protagonismo en el mostrador de la pescadería.
Repsol acelera su plan estratégico. La multinacional sigue levantando capital en su división de generación de bajas emisiones para financiar el plan de crecimiento global presentado en marzo. En este contexto, ya tiene pactada y muy avanzada la venta del 49% de su mayor cartera de activos renovables en España. La mitad del conocido conocido como proyecto Minerva va a pasar a manos de Masdar, la empresa propiedad de Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, según señalan fuentes próximas a la operación, que añaden que el proceso está ya “en su última fase”. Minerva está compuesta de más de 400 megavatios (MW) de potencia eólica (13 parques) y otros 300 MW de solar fotovoltaica (seis instalaciones). 706 MW en total. Se trata de activos valorados en alrededor de 850 millones de euros, según estimaciones sectoriales próximas a la transacción.

La compañía española Sateliot, especializada en conectividad satelital para el Internet de las cosas (IoT), atraviesa una fase decisiva en su estrategia de capitalización tras registrar un deterioro significativo en sus indicadores financieros durante los últimos ejercicios. La empresa, que actualmente mantiene abierta una ronda de financiación serie C por valor de 100 millones de euros, requiere de la validación inmediata de acuerdos comerciales para garantizar su viabilidad. Aunque nunca ha hecho públicas sus cuentas desde su creación en 2018, la empresa participada mayoritariamente por el Estado apenas tiene ingresos comerciales y ha presentado números rojos desde su fundación.
La industria militar europea lleva desde el inicio de la guerra en Ucrania recibiendo una inyección histórica de dinero, pero la parte más relevante del pastel está aún por repartir. Según un informe de la consultora Accuracy, el gasto total que prevé hacer Europa en la adquisición de equipos en los próximos cinco años asciende a casi 1,1 billones de euros (más de un trillion, en inglés). De esa cantidad, unas tres cuartas partes, es decir, unos 817.000 millones de euros, no se han revelado aún cómo se gastarán, “lo que pone de manifiesto un importante potencial sin explotar” para la industria, indica Ignacio Lliso, socio de la firma.
Esta edición de ‘Cocina una vez, come tres’ viene con un objetivo terrenal y de interés común: comer bien sin que el presupuesto se descontrole y sin acabar en el sota-caballo-rey de pasta con tomate o arroz a la cubana a partir del día 20 (que están bien buenos, pero como monográfico obligado se disfrutan bastante menos, además de no ser la panacea nutricional).


Estados Unidos comenzará este mismo lunes una iniciativa para liberar a los barcos mercantes de países neutrales que han quedado atrapados en el estrecho de Ormuz a causa del bloqueo impuesto por Irán desde el comienzo de la guerra, según Donald Trump, que ha descrito esa operación como un “gesto humanitario”. El Mando Central, responsable de las fuerzas militares estadounidenses en el golfo Pérsico, ha declarado por su parte que la medida, denominada Project Freedom (“Proyecto Libertad”), busca defender la libertad de navegación en aguas internacionales.