Home Investigacion en Intelligencia Artificial y Desarrollo de Algoritmos Desarrollo de Energia Nuclear y Avances en Fisica Nuclear Innovacion en Tecnología de Vanguardia

Conocí a un urbanista que me dijo: “Nos hemos olvidado de construir ciudades”. Se refería a la odiosa comparación entre los centros urbanos, o incluso los cinturones obreros (una ciudad densa, con mezcla de usos y de gentes, con bares, con tiendas, con cierto ajetreo), y los nuevos desarrollos periféricos.

La celebración más importante y más esperada de Madrid está a la vista. Del 7 al 17 de mayo, tres días más que el año pasado, la capital será el epicentro de las fiestas de San Isidro, en honor al que es patrón de la ciudad desde hace más de cuatro siglos. Los festejos durarán tres días más que el año anterior, comenzando por este jueves, cuando a las 20.00 Sonsoles Ónega, periodista y ganadora del premio Planeta 2023, dará el pregón desde el balcón de la Casa de la Villa. Lo que sigue son 10 días de verbenas, chotis y chulapos para homenajear las tradiciones más castizas.

La tensión para reclamar mejoras laborales en los servicios públicos de Cataluña va en aumento desde hace meses. Además de las huelgas de los profesores y maestros —este jueves tendrá lugar la primera jornada de la nueva tanda de paros previstos en la educación para estos meses de mayo y junio—, y de los médicos —la última jornada de huelga fue el 27 de abril—, Cataluña va sumando un reguero de protestas en distintos servicios municipales que presionan la gestión pública de los municipios a un año de las elecciones en los Ayuntamientos. En la profusión de huelgas en servicios sociales de Barcelona, en el servicio de limpieza de Girona o en diferentes empresas que gestionan servicios públicos en diversas localidades hay dos elementos clave: por un lado la proximidad de las elecciones municipales otorga una posición de fuerza a los trabajadores, y hace que las administraciones se sientan más forzadas a ceder; y por otro, es una oportunidad de oro que los sindicatos pequeños han sabido leer para ganar peso en las elecciones sindicales que tienen lugar durante estos meses.
La casa familiar de la activista birmana Aung San Suu Kyi a orillas del lago Inya, en Rangún, ha sido durante varios lustros una tribuna y un santuario político, pero también una jaula. Era el lugar desde el que la hija del héroe de la independencia birmana hablaba a sus seguidores a través de una verja metálica, lo que convirtió el recinto en uno de los grandes símbolos de la resistencia civil contra la junta militar que gobernó con puño de hierro entre 1962 y 2011 Myanmar, una nación del sudeste asiático que actualmente cuenta con unos 55 millones de habitantes.

Lesia Sherstuk viajó a Italia hace un par de años para visitar plantaciones de manzanos. Ella y la familia de su marido, Oleksandr Sherstuk, explotan 10.000 árboles, manzanos y ciruelos, en la provincia de Kiev, en Ucrania. Los Sherstuk querían analizar en Italia los cambios que exigiría para su negocio la incorporación a la Unión Europea. “Requiere hacer reformas que cuestan mucho dinero, sin ayudas es imposible, venderíamos la finca”, explica Lesia. El futuro del negocio pinta mal porque el Gobierno ucranio ha propuesto que sus agricultores, una vez acceda el país a la UE, no reciban subvenciones comunitarias por lo menos durante 15 años. Kiev espera así agilizar la adhesión del país a la UE.
María G. tiene 38 años y comparte habitación con otras cuatro personas. Esta mujer peruana, que pide no divulgar su apellido, llegó a España hace seis años buscando mejores oportunidades para ella y su familia, pero la subida de los alquileres la ha ido empujando a pisos cada vez más pequeños. “Al principio pensé que sería algo temporal, pero el tiempo pasa y no consigo ahorrar lo suficiente para salir de aquí”, relata. Gana el salario mínimo como camarera en un bar de Madrid, al igual que miles de personas. Su caso refleja a la perfección el problema de hacinamiento que se da en un creciente número de viviendas en alquiler en España (dos de cada 10, según datos de Eurostat, la agencia estadística de la UE). El fenómeno se ha agravado desde la pandemia, coincidiendo con un encarecimiento de los alquileres que va del 20% al 30% entre 2020 y 2025, según las cifras más prudentes.
Los contribuyentes españoles pagaron durante el año pasado casi 2.300 millones de euros de más en el IRPF por la decisión del Ministerio de Hacienda y de las comunidades autónomas de no deflactar las tarifas del impuesto sobre la renta, o lo que es lo mismo, la negativa a adaptar el gravamen a la evolución de la inflación. La cifra es oficial. La han recogido por primera vez los departamentos de Economía y Hacienda en el Informe de Progreso Anual que el Gobierno remitió la semana pasada a la Comisión Europea para detallar el cumplimiento de los compromisos macroeconómicos durante 2025 y avanzar las líneas maestras que regirán la política fiscal en el año en curso.

Apostar en Polymarket es como sentarse a una mesa de póker con las cartas marcadas; hay quien juega convencido de que lo hace en igualdad de condiciones y quien, consciente de que no es así, cede a la fascinación por el riesgo. El resultado ya lo dibujaban los clásicos del cine: los jugadores más sofisticados ganan la partida, mientras el principiante que empieza a apostar su dinero con ilusión se queda desplumado. No es cuestión de suerte, sino el orden natural de las cosas.

“Escribe de lo que sepas”. Es el obvio y manido consejo que Niall, aspirante a escritor y coprotagonista de Half Man, recibe de su agente literario en uno de los episodios de esta miniserie de HBO Max. No queremos imaginar qué pasa por la cabeza del creador de esta ficción, Richard Gadd, quien se convirtió en estrella televisiva de primer nivel de la noche a la mañana tras estrenar la biográfica y confesional Mi reno de peluche (Netflix). En su esperada nueva miniserie, incide en asuntos como la obsesión, el trauma, las relaciones ambivalentes formadas por la dependencia mutua y, en definitiva, en una oscuridad pocas veces vista en pantalla.
Los Hombres G entendieron pronto que la vida puede no ir tan en serio como decía Gil de Biedma. Sucedió mucho antes de emprender el camino del éxito. El 19 de octubre de 1984, en concreto. Aquel viernes tocaban en la sala Autopista, en el centro comercial La Vaguada (Madrid). La entrada costaba 300 pesetas. No era un concierto más: tras dos años tocando, se lo plantearon como uno de los últimos cartuchos.