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En un servicio de urgencias, las luces blancas del pasillo nunca se apagan y el ruido no cesa. Pierdes la noción del tiempo si no tienes cerca una ventana para saber en qué momento del día te encuentras. El reloj parece funcionar a un ritmo diferente al resto; a veces se acelera cuando necesitas unos minutos más para prolongar una reanimación y otras se enlentece cuando ya solo deseas que tu guardia llegue a su fin. Cuando comienzas una guardia de 24 horas, sabes que entras en un paréntesis en tu vida, donde el resto del mundo continúa, pero tú quedas atrapado en otro con vida propia: el del timbre que avisa de que llega un paciente grave, el de los monitores cardíacos que no cesan de sonar y cuyo sonido interiorizas tanto que sigues oyéndolo aun cuando estás en tu casa; y es también el de las decisiones que no admiten demora.

El martes el Real Madrid eliminaba al Manchester City de Guardiola en la Champions. Mientras, a la chita callando, un millón de personas estaban pendientes en Youtube de las andanzas de Frank Cuesta, Labrador, Dakota o Aída Nizar en el último hit del mundo digital, La cárcel de los gemelos.

Jürgen Habermas rondaba los 16 años cuando terminó la Segunda Guerra Mundial y descubrió que aquel panorama de ruinas y desolación era obra de los suyos. Aquella muchachada de rostros sonrosados y cabellos rubios, esos cuerpos ágiles que celebraban su fortaleza física, los que acudían en familia a los lugares históricos y las excursiones para hacer patria, los que canturreaban himnos y proclamas y levantaban el brazo y bajaban la cabeza como signo de obediencia al Führer, esos, los de la gran Alemania, habían producido un desastre descomunal. Sin ese gesto de perplejidad ante el horror es imposible entender la obra de ese filósofo que murió el sábado a los 96 años. Su último artículo publicado en este periódico es del 30 de noviembre de 2025, y trata de Europa. Siguió hasta el último minuto al pie del cañón.
Brad Smith, presidente de Microsoft, se toma un segundo para reflexionar y usa la palabra “guardarraíles” con la naturalidad de quien ha pensado mucho en los precipicios. Se celebran unas jornadas sobre la innovación de la compañía en su sede de Redmond (EE UU), al que han sido invitados este y otros diarios internacionales, y EL PAÍS le pregunta cómo y quién determina si la inteligencia artificial (IA) de la empresa puede ser utilizada en un contexto de guerra, como el actual. Hace tan solo unos días que se ha hecho público que la firma de inteligencia artificial Anthropic ha demandado al Pentágono por vetarla tras marcar líneas rojas en el uso de su tecnología. Es el debate del momento en el mundo de las grandes tecnológicas, y es un asunto muy familiar para Microsoft: en 2021, el Pentágono canceló un acuerdo de 10.000 millones de dólares con la entidad tras las protestas de sus empleados. Microsoft, de hecho, ha apoyado a Anthropic en su pelea con el Pentágono.
Ana Crespo entendió que LinkedIn servía para algo más que buscar trabajo. Esta madrileña de 46 años, residente en Miraflores de la Sierra, un municipio al norte de la capital, mantiene habitualmente abierta la pestaña de la plataforma en su ordenador. Es su ventana al mundo de las oportunidades laborales y al vasto océano de los contactos profesionales. Pero también es algo más. “Se ha convertido en el rincón del café donde siempre hay alguien para charlar y pasar el rato”, confiesa desde una discreta oficina en su casa, donde ejerce como redactora publicitaria.
Alejandro Fernández (Tarragona, 49 años), líder del PP catalán, dice que el president Salvador Illa es un perfecto imitador del procés por la inestabilidad y el bloqueo en el que dice que ha sumido Cataluña. Illa retiró el miércoles el proyecto de presupuestos, que debían someterse hoy al debate a la totalidad, para evitar una derrota en el Parlament al no lograr el voto de ERC. Las dos partes confían en pactar ahora las cuentas en junio.
De los 65 países que criminalizan la homosexualidad en el mundo, 33 se encuentran en África, según datos de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (ILGA). En los últimos años, el continente ha vivido una ola regresiva, alimentada con financiación de organizaciones extremistas occidentales, que han extendido sus tentáculos para diseminar la agenda anti-LGTBIQ+ más allá de las fronteras de sus países. Mientras, políticos e iglesias africanas apelan a la identidad y al sentimiento anticolonial, al defender que la homosexualidad es una imposición occidental.
La peor pesadilla de un banquero central que se precie de independiente es una escalada sin control de los precios. Es lo que sucedió en la zona euro a partir de 2022, cuando el estallido de la guerra en Ucrania disparó el precio de la energía y aceleró la espiral alcista de precios que ya se había iniciado con el fin de la pandemia. El descorche de la actividad provocó el colapso de las cadenas de suministro, una amenaza que se cierne de nuevo ante la economía global con el bloqueo del estrecho de Ormuz, una arteria marítima que tiene en vilo el consumo de petróleo y de gas en todo el mundo y que está encareciendo de forma alarmante el coste de la energía. El BCE está preparado para afrontar los estragos de una posible crisis energética y asegura haber aprendido de 2022. Entonces, tanto el BCE como la Reserva Federal valoraron el alza de precios como un fenómeno transitorio, un error de cálculo que provocó después un traumático encarecimiento del precio del dinero que casi termina en una recesión.
Las guerras no se ganan ni las dictaduras se forjan sin la ayuda de la propaganda. Y los regímenes represivos no perviven en el tiempo si no se les come la cabeza a los ciudadanos, sobre todo a las más jóvenes generaciones, las que aún están por formar, a las que directamente se les lava el cerebro. Y aquí está para recordarlo un documental pergeñado por un valiente don nadie, y completado junto a un profesional del cine. Pavel Ilych Talankin, un joven coordinador de eventos y profesor en una escuela de una localidad rusa de apenas 10.000 habitantes, sita en los Urales, y David Borenstein, cineasta estadounidense especializado en política internacional, acaban de ganar el Oscar al mejor documental con Mr. Nobody contra Putin, impresionante película que no ha pasado por los cines españoles, pero que se puede ver desde hace unos días en las plataformas Filmin y Movistar.
Dirección: David Borenstein, Pavel Ilych Talankin.
Género: documental político. República Checa, 2025.
Plataformas: Filmin y Movistar.
Duración: 90 minutos.